29 de noviembre de 2016

La gasolina

29.11.2016 | 05:46
La gasolina

Asegura un chascarrillo que si Cristóbal Colón hubiera sabido que, con el tiempo, algún americano listo -¡del norte o del sur, porque tanto monta, monta tanto!- iba a «inventar» el reguetón no habría «descubierto» América -¿quién descubrió a quién?-, aunque el Nuevo Continente también ha dado otras muchas y muy buenas cosas, como el último Premio Nobel de Literatura, Bob Dylan -señor Zimmerman para los amigos-, o Martin Luther King, JFK, Marylin Monroe, James Dean, los Hermanos Marx, Buster Keaton, Elvis, Michael Jackson, Beyonce -¡que está de toma pan y moja!-, Superman, el Pato Donald, Pluto e incluso Donald Trump. Pero los americanos -del norte y del sur- tienen a un tal Daddy Yankee que, hasta no hace mucho, nos recordaba en todas las «arradios» -sobre todo en una de radio fórmula musical y cansina, por lo repetitivo de su parrilla- que «se preparen, que lo que viene es "pa" que le den duro». Y todo, porque -dice el chico- «a ella le gusta la gasolina (dame más gasolina)/como le encanta la gasolina (dame más gasolina)...». El Daddy, en su copla, deja bien claro que «ella prende las turbinas», aunque no sé si se refiere a la gasolina o a las tías que salen en el vídeo de su machacona canción, porque, eso sí, aunque el reguetón -bajo mi muy cuestionable punto de vista- es una «castaña pilonga», en los vídeos promocionales salen unas «pivas» que «quitan el hipo» (aconsejo ver cualquiera de los canales musicales de TV para comprobarlo, aunque seguro que, como yo, os preguntaréis si esas tipas existen o son de plástico; ¡se lo preguntaremos a Pitbull, que, además de una raza canina, es, aunque parezca mentira, un «cantante» con mucho éxito!). Por cierto, a mí me gusta más la «coplica» «Carreteras infinitas», de Sidonie, pero hay que tener en cuenta que para recorrer cualquier carretera -no digamos «na» de la famosa Ruta 66 de EEUU, la de Easy Reader- hace falta mucha «gasofa».

Y después de esto habría que preguntarse: ¿qué han/hemos hecho los oriolanos para que nos vuelvan a sacar los colores por culpa de quienes nos «desgobernaron» durante cuatro años? ¡Esto es como lo de El Cid, que después de muerto aún ganó batallas! ¡De aquellos polvos vienen estos lodos! Sigo pensando que cuando uno se hace cargo de la gestión de una empresa -¡y un Ayuntamiento es la mayor empresa de cualquier pueblo!- asume lo bueno y, sobre todo, lo malo, ¡porque es algo que, con su buen hacer, habrá de solucionar! Mosén Monserrate Guillén -anterior mandamás consistorial- consideró que, comprando coches eléctricos para la Policía Local se acababan todos los problemas de la movilidad de los agentes, porque, total, «un enchufe» –¡verdad!- hay en cualquier parte, aunque al mismo tiempo, tal vez, se le pasó por alto que, hasta ese momento, había facturas pendientes de pago y que la inmensa mayoría de los vehículos se mueven con el carburante resultante del refinado del petróleo. ¡Me cachis! ¡Y ahora que hacemos, Gertrudis! ¡«Pa» una vez que me mojo! ¿Nos han «escupío» en la fiambrera?

Lo que está claro es que los guardias no pueden estar parados, sin patrullar, porque no se sabe a quién -¡o sí!- se le olvidó pagar unas «facturicas» y los proveedores no les ponen ni un miserable euro de «gasofa» para que puedan cumplir con sus obligaciones, vigilar y evitar, en la medida de lo posible, que los «malos» campen a sus anchas. ¡No quiero pensar que el lamentable olvido -llamémosle así- se debe a que alguien puso reparos a que se pagara la gasolina de los vehículos policiales! Si fuese así, ese alguien no pagaría ni con una «ensalá» de palos en las corvas, porque, entre otras cosas, habría «ninguneao» los derechos constitucionales de los oriolanos, ¡y eso sí que no, chaval; eso sí que no, porque la libertad de unos acaba donde empieza la de los demás!

Según parece, las facturas impagadas corresponden a los años 2013 y 2014, pero no es menos cierto que las heredaron los actuales inquilinos de la Esquina del Pavo y ya se sabe que el desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento, por lo que mi amigo Paco Sáez Sironi no debería, creo, echar la mierda a quien la cagó, porque la deuda no es de Guillen, ni de Gallud, ni de Antonia, como tampoco lo es de Bascuñana o Mariola, sino del Ayuntamiento y por lo tanto se debe hacer lo posible para arreglar una cagada que, además de apestar, afecta a mucha gente, ya que, no sólo han estado parados los coches de la «poli» sino también los de otros servicios municipales -se dijo que los camiones de la recogida de basura tampoco funcionarían, aunque el viernes lo hicieron-, pese a que los oriolanos los pagan/pagamos con los impuestos, puesto que Suma no entiende de pifias en la gestión política y esas «diarreas mentales» se las pasa por el arco del triunfo. ¡Y no hablemos de las cuotas de los funcionarios a la SS! ¡Válgame el Señor!

Sigo pensando que si Cristóbal Colón levantase la cabeza renegaría de su descubrimiento, porque, a lo mejor, fue el culpable de que los indígenas/aborígenes procrearan a gente como Daddy Yankee y eso habría evitado que el muchacho nos recordase que los coches funcionan con gasolina.

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