19 de octubre de 2016

El futuro incierto

19.10.2016 | 03:09
El futuro incierto

Los humanos suponemos que tenemos futuro, no renunciamos a esa creencia, de lo contrario vivir sería aún más difícil. Generalmente nos preocupa más el pasado, ya que sin memoria no somos nada. Eso sí, las interpretaciones de ese pasado son muy diferentes. La ciencia explica, después de múltiples investigaciones, ahí están los fósiles y el arte en discretas cavernas, entre otros testimonios. Hace millones de años bajamos de los árboles cuando la selva dejó de ser acogedora, y con empeño transformados garras en manos, y las garras de los pies se fueron haciendo planas, y este proceso facilitó que pudiéramos cazar, nos convertimos en peligrosos depredadores: nuestras primeras víctimas no desconfiaban, pero esta ingenuidad duró poco y cazar se hizo más difícil, pero formamos cooperativas como los perros africanos: descubrimos que juntos asegurábamos la comida y la especie se perpetuaba.
Resulta paradójico que tanto esfuerzo lo tiremos por la ventana, en el supuesto caso que siga habiendo ventanas. Desde hace unas décadas se sabe que los humanos estamos provocando un nefasto cambio climático, y si eso fuera todo? Si se sigue consumiendo como se hace actualmente necesitaríamos tres planetas y esto no se resuelve colonizando Marte. Y si esto fuera todo, pero no. Hay científicos que nos recuerdan que vivimos en una agradable etapa interglaciar y puede que los hielos vuelvan a apoderarse de la Tierra: 100.000, 50.000, 5.000 años, no se sabe cuándo este fenómeno se repetirá. Estas predicciones no nos dicen que no pensemos qué cenamos esta noche y olvidar cambiar los pañales al bebé que no es responsable de lo que está sucediendo. Forzosamente se incorporará a la sociedad y será inocente cómplice de un proceso destructivo, si los adultos no asumimos semejante desafío para en alguna medida modificarlo. Si convertimos garras en manos tan extraordinarias, quizás se pueda. Ya se verá, mientras tanto destruimos las selvas de la Amazonia, sus maderas se cotizan muy bien en el mercado.
A todo esto en España tenemos un Gobierno en funciones, unos 300 días. En todo caso nos tendría que preocupar más un nuevo Gobierno que viene con los bolsillos llenos de tijeras. Es peor tener un mal Gobierno a no tenerlo.
El actual capitalismo se devora a sí mismo y no le importa. No reflexiona sobre su pasado, tan despiadado como eficiente. Hace un siglo vivíamos cuarenta años, hoy ochenta, en las regiones desarrolladas. Este capitalismo es indiferente ante lo que pueda pasar en un futuro próximo. Destruye las riquezas del planeta y acumula dinero, dinero y poder; aprovechando su poder esconde en los paraísos fiscales enormes riquezas que no podrá aprovechar. Usureros desalmados que disfrutan sólo acumulando y nunca está satisfechos. Necesitamos un Freud para que explicara el motivo de este deseo que no logran satisfacer de ninguna manera. Esta es una vieja historia: los faraones, los emperadores chinos, Roma, tuvieron un comportamiento parecido y todos desaparecieron. Finalmente: ¿estamos a tiempo para evitar la catástrofe? Es posible, pero solo es posible.

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