El Punki

El Banco Mundial pa mí

11.09.2016 | 05:16
El Banco Mundial pa mí

Mira que se venía venir, querido Mariano. Desde aquel fatídico mensaje a tu tesorero para que se mantuviera fuerte. Desde aquella revelación en la que supuestamente os repartíais algunos sobres con dinero sospechosamente sospechoso, no dais pie con bola. Sólo os habéis refugiado en las urnas, que os han sido ventajosas. Amparados en unos resultados electorales como primera fuerza política habéis estado haciendo lo que sabéis hacer, utilizar al Estado en beneficio propio, del partido y de vuestros colocados.

Pero este último movimiento, intentando colocar a Soria era el epílogo de aquella conversación de «amiguito del ama». Porque todo viene de aquello. Todo viene de la necesidad de beneficiar a los míos, porque el gentío está en otras cosas, y no le va a dar importancia. Total, las urnas nos ungen con esa bendición que nos hace comportarnos como Don Tancredo.

Ya está. Tú dale 20.000 euros del ala al mes a Soria y la gente se está callada. Pero no fue así. Las decisiones que el PP está tomando últimamente apuntan a la línea de un Rajoy indefendible, no creíble y no fiable. Ya. Usted me recordará que el PP ha sido el partido más votado. Ya, pero en democracia se critica aquello que no te gusta, aunque lo haya hecho el representante del partido más votado. Porque si guardas silencio ante una decisión política, errónea, eres cómplice de la misma.

Como de mal deberán haberlo visto estos del PP que piensan que todavía tienen mayoría absoluta, para dejar caer al elegido para el Banco Mundial. Porque al sinfín de mentiras estructuradas en torno a una elección amañada para sacar a Soria, se han unido los balbuceos de un Gobierno en funciones y ya casi inhabilitado para la moral pública.

Cualquiera, que como yo, reciba curricula de candidatos observará que España está repleta de gente muy preparada y capaz de presentarse a esa plaza con méritos suficientes. Pero, amigo, tú tienes que ser de la colla de los «amiguitos del alma» o no te comes un «torrao». Esa es la gran bazofia que se ha construido en este santo país que dice amparar la meritocracia pero coloca a los amiguetes en las canonjías buenas.

El problema de la regeneración política radica en elegir a personas honestas para los cargos donde han de decidirse nombramientos. Si tú estás pensando cómo ayudar a los tuyos, acabas sintiéndote impune ante cualquier propuesta de nombramiento. Lo peor no es la propuesta de Soria, lo peor es que se intente justificar lo injustificable.

Mal hará el PP pensando que las urnas volverán a marchitar todas estas decisiones podridas. Porque, la historia así lo recoge, tarde o temprano la gente, el populacho, acaba hasta los mismísimos de ver tanta arbitrariedad y compadreo con el dinero de todos.

Cuando la gente está más jodida que nunca, pensar que las decisiones públicas no tienen coste electoral, sólo es posible en un régimen totalitario. Y eso no es España. Por eso, tarde o temprano, un Gobierno que actúa al margen del sentido común, y en defensa sólo de los suyos, acaba pereciendo sin papeletas que llevarse a las urnas.

La posición que se proponía para el Banco Mundial era una de esas cosas amañadas por una Administración Pública que, muchas veces, no da cuenta a su pueblo. Hay demasiadas prebendas que suplir con funcionarios que solo están pensando en lo suyo. No es verdad que no se pueda hacer de otra manera. Decir eso, es resignarse al nepotismo y a la arbitrariedad.

Yo prefiero que el Gobierno designe a quien le dé la gana, pero que apechugue con lo que la gente diga luego. Si tú nombras a una persona que no ha tenido ningún lío público, te podrá gustar más o menos, pero es una decisión legítima. El problema está cuando eliges entre tu círculo más inmediato, sabiendo que ése sabe algo que tú no quieres que se sepa.

Esa posición en el Banco Mundial me habría venido de lujo, a mí. Porque hablo inglés, he vivido en ese país, y tengo trajes y corbatas para exhibir. No tienen reparo. No tienen solución. Mariano cree que esto es suyo y «pa» los suyos. España, levántate y habla.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine