Correo urgente

Un gobierno en funciones muy interesadas

10.09.2016 | 04:52
Un gobierno en funciones muy interesadas

¿Quién dijo que el Gobierno de Rajoy está en funciones y casi paralizado? Si le dejaran, estaría encantado de seguir así permanentemente. Un gobierno al que no se le puede controlar parlamentariamente, según ellos proclaman. Hacen y deshacen sin tener que rendir cuentas ante nadie. Ahora mismo el Congreso de los Diputados sólo sirve si es para elegir a Rajoy, de lo contrario ahí está como cualquier cosa. Debe ser el único parlamento de un país democrático que no puede controlar a su gobierno. Ya se dijo hace tiempo que «España es diferente».


Teníamos un presidente del Gobierno, en funciones y ahora, además, con más votos en contra que a favor para que siga. Y, sin embargo, como diría Galileo, ahí sigue. Dice que ha ganado las elecciones y que, por eso, tienen que dejarle gobernar. Pero cuando pierde las votaciones en el Congreso es como si no pasara nada, también tienen que dejarle gobernar. Es un fenómeno. En su caso lo de aferrarse a la silla se queda corto, faltan sillas en Ikea para que la suya se mueva.


Es una lástima que no se le comprenda más. Cuando dice una cosa puede ser eso y lo contrario, o ambas cosas a la vez. Y sin perder compostura. Desde aquello de los «hilitos de plastilina» con que definió los vertidos del «Prestige», a lo de Bárcenas y, lo último, lo de Soria y el Banco Mundial, su historial es antológico.


Que un rato después de votarse su investidura, con teóricos compromisos de regeneración de la vida pública, nos enteremos de su intento de nombrar al exministro Soria como representante de España en el Banco Mundial es de traca. Las justificaciones posteriores han empeorado el asunto. Ha confirmado que los que mandan, aún en funciones y que quieren seguir mandando, mienten a la sociedad española y ni se inmutan por ello. En otros países, por mucho menos, dimiten sus responsables, aquí no, aquí exigen que se les deje gobernar más todavía.


Ni siquiera un ministro, en funciones, como Luis De Guindos deja de funcionar tan mal como siempre. Sus antecedentes como responsable en España y Portugal de Lehman Brothers hasta su quiebra palidecen con lo que ha estado haciendo en el Gobierno de Rajoy. Recuerdan aquello que dijo de que el rescate bancario no le costaría un euro a España. Cierto. El Banco de España acaba de informar de que el Estado, hasta ahora, ha recuperado sólo el 5% de los 51.303 millones de euros que aportó a la Banca. Y eso sin contar con los miles de millones en avales que siguen sin devolverse. Mientras tanto, la banca vuelve a tener beneficios pero, ahora, son para los accionistas privados. Las pérdidas es lo que tiene que asumir el sector público. Así se entiende mejor lo de las puertas giratorias. Tú me tratas bien que ya te trataré yo a ti. Y la sociedad española, a la que se le impusieron brutales recortes para salvar al sistema financiero contempla, atónita, un mundo al revés.


Se han lucido Rajoy y De Guindos con el tema Soria. Pero el culebrón no ha acabado. Ya se dice que el sustituto también tiene vínculos con paraísos fiscales. Tal vez ése sí sea un requisito para optar a determinados puestos. Al exministro Cañete también se le relacionó con ellos y no ha acabado en el paro precisamente. Son ejemplos de gente que ha encontrado el paraíso, aunque sea fiscal, y que aún les parece poco. Mientras tanto, al resto de los ciudadanos que no conocen paraísos de ningún tipo, lo que les urge en una salida rápida a esta situación, que ya dura demasiados años y que demanda una nueva política, más cercana a la gente. Es un reto difícil pero vale la pena intentarlo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine