El daño está hecho

06.09.2016 | 03:31

Hace solo unos meses, nos congratulábamos del reconocimiento de Alicante como marca turística. Este logro sitúa a la ciudad donde merece, como referente turístico que es, y la proyecta económica y comercialmente. Este verano era crucial para nosotros. Se venía anunciando que el número de visitantes podía alcanzar un hito histórico, a causa, entre otras, de los distintos conflictos que afectan a parte del Mediterráneo. El objetivo pasaba por fidelizar esta nueva hornada de turistas y asegurar su vuelta en el futuro, con independencia de la coyuntura que pueda darse en otros países. Para ello debíamos ofrecer la mejor versión posible de la terreta.

Por esto, pero sobre todo por nosotros, los alicantinos y alicantinas que también nos gusta salir a la calle y disfrutar de las noches de verano sin necesidad de andar esquivando porquería, el Partido Popular solicitó en el mes de Junio un plan de choque de limpieza para el periodo estival que alcanzase a todos los barrios sin excepción. Pero el tripartito, en contra de lo esperado, rechazó nuestra propuesta bajo el pretexto de que la ciudad estaba más limpia que nunca.

Estamos en Septiembre, y todos sabemos cómo ha discurrido esta historia. Las inquietantes imágenes de ratas campando por el casco antiguo y de basura por doquier y hasta la cerviz, se han amontonado en las páginas de diarios y en redes sociales. No hay vecino ni turista para quien haya pasado desapercibido el lamentable estado de Alicante. Más sucio que nunca.

«El daño está hecho». Así de contundente se mostraba hace unos días Cristina Rodes, presidenta de la Asociación Provincial de Hoteles, al poner en su boca el clamor de miles y miles de comerciantes, hosteleros y vecinos de todos los barrios. Lo cierto es que este perjuicio podía haberse evitado. Rectifico, debía haberse evitado. Sin embargo, el tripartito ha vuelto a emplearse con la misma torpeza con la que ha abordado otros temas importantes de la ciudad, siguiendo a pies juntillas el manual del mal gestor.

Uno, negando el problema. Se han hartado de repetir que la ciudad estaba en perfectas condiciones, en un derroche de complacencia, desoyendo sistemáticamente advertencias y opiniones contrarias. Dos, excusándose y echando la culpa a otros, al Partido Popular en concreto, argumento que atenta contra la inteligencia –y la paciencia- del ciudadano y aburre de más. Y tres, reconociendo el error a la fuerza, demasiado tarde y tomando medidas improvisadas -otra vez-, y en cualquier caso insuficientes.

El portavoz del tripartito, Natxo Bellido, ha salido a la palestra para desdecir al concejal de Medio Ambiente y admitir que la limpieza era muy mejorable. El alcalde también ha tenido que arremangarse y reunir a la empresa de limpieza para apretarle las clavijas. Guanyar, que cree más en la municipalización de este servicio que en su externalización, no se ha pronunciado, ni siquiera para defender a su compañero Víctor Domínguez, quien se ha quedado solo en la defensa de su trabajo. Intrigas aparte, que las hay, este verano será recordado por todos, gente de aquí y de fuera, porque decenas de roedores tomaron el centro de Alicante a plena luz del día. Estamos en Septiembre, se acaba el verano, y tristemente el daño está hecho.

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