28 de mayo de 2016
28.05.2016
El mundo por de dentro

Creciendo en desigualdad

28.05.2016 | 04:04
Creciendo en desigualdad

Hay un dato bueno, yo lo he encontrado después de buscarlo con ahínco, en las condiciones de vida que padecemos los españoles: el coeficiente Gini se ha reducido una décima el último año. El coeficiente sirve para medir la desigualdad en una sociedad. Si el índice es 0, es porque la igualdad de rentas sería perfecta entre los ciudadanos: un 10% de los ciudadanos tendrían el 10% de los ingresos, el 20% de la población tendría el 20% de los ingresos y así hasta el total; por el contrario, el índice de Gini es 100 cuando la desigualdad es absoluta. El INE (Instituto Nacional de Estadística) ha publicado esta semana los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) correspondiente al año 2015 y en la misma se incluye que en 2014 el índice era 34,7 y en 2015 se ha reducido a 34,6. Claro que en 2012 era el 34,2.

Mariano Rajoy contestó en una entrevista que no sabía de dónde sacábamos lo del aumento de la desigualdad. De ahí. Hoy el 20% de los españoles con mayores ingresos multiplican por 6,9 los ingresos del 20% más pobre y, en 2012 era por 6,5. Las desigualdades se han reducido una décima, pero siguen aumentando entre los extremos, la sociedad se polariza más. De los 40 países más ricos del mundo, los de la OCDE, España es el sexto con mayores desigualdades. Chile, México, Turquía, Estados Unidos, Israel y España. El séptimo es Gran Bretaña que disparó el índice Gini durante los gobiernos de Margaret Thatcher, y Rajoy la ha superado.

Las condiciones de vida de los españoles en los últimos cuatro años se han ido deteriorando. En 2014 los ingresos eran de 26.092 ? anuales por hogar, en 2011 al comienzo de su gobierno era de 27.747 ? y al comienzo de la última legislatura de Zapatero, en 2008, era de 28.781. Algo parecido sucede con los ingresos medios por persona que fueron en 2014 de 10.419 ? y en esos mismos años de 10.797 y 11.318 ?, respectivamente.

En 2014, según los datos del INE, los ingresos medios por persona han sido de 10.419 ?, según esos mismos datos la mitad de los españoles gana menos de 13.351 ? al año y la otra mitad está por encima de esta cantidad, es lo que se llama la mediana, y el 60% de esa cantidad, 8.011 ?/año es el umbral de pobreza. Se dice que están en riesgo de pobreza las personas que ese año tienen unos ingresos por debajo, o sea unos 668 ? al mes, es un indicador relativo de la pobreza económica y un indicador –otro– que mide la desigualdad. En 2008 el 20,4% estaban por debajo del umbral de pobreza, en 2011 era el 20,8 y el año pasado con datos de 2014 la cifra alcanzaba al 22,1% de los residentes. Aunque en estos ocho años el umbral de pobreza económica –que es una medida relativa– ha bajado hasta situarse en los 8.011 ? que decía, la proporción de personas que están por debajo es mayor. Es otro exponente de la mala distribución de la renta.

Por último, el IPREM (el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), lo estableció Pedro Solbes cuando era ministro de Economía, es una cantidad próxima al umbral de pobreza y sirve de referencia para la concesión de becas, acceso a viviendas y ayudas sociales, el derecho a la justicia gratuita, y para el mínimo y el máximo de las prestaciones por desempleo. Así, para una persona sola la prestación mínima del paro es el 80% del IPREM, 497 ?. El IPREM debería revisarse anualmente cuando se aprueban los presupuestos, sin embargo está congelado desde 2010, también el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Sólo con modificar los dos, las pensiones no contributivas (PNC) y establecer la Renta Garantizada, como han pedido UGT y CC OO, se reduciría de forma sustancial las personas excluidas y en riesgo de pobreza. Para eso hay que aumentar la recaudación de Hacienda –persiguiendo más el fraude–, o recortar de otros sitios para redistribuirlo a las rentas bajas.

Hay que modificar la política económica de este Gobierno porque aumenta la pobreza y las desigualdades y deteriora las condiciones de vida de los españoles. Especialmente las de los más vulnerables.

Para gobernar basta un tercio de los votos emitidos, el 25 por ciento del censo y excluir a otro tercio. Es la escuela de Thatcher, de Cameron y de Rajoy.

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