23 de mayo de 2016
23.05.2016

Sobre el horario de trenes

23.05.2016 | 01:11

Si nos paramos a pensar que el área metropolitana Murcia-Alicante contiene una aglomeración demográfica humana de más de un millón doscientos mil habitantes; que los trenes de cercanías que la atraviesa, cesan su actividad a partir de las diez de la noche; y que los representantes públicos y privados parecen no darse cuenta de las necesidades de los viajeros, que la transitan en horarios nocturnos reducidos, sin tiempo a desarrollar las actividades lúdicas o culturales a las que se han desplazado? ¿Tan difícil resulta prolongar unos horarios que redunden en el bienestar de los ciudadanos?

Yo no sé si el problema es de RENFE o de la administración política que corresponda, pero de lo que estoy seguro, es que si los gobiernos exigen ahorrar energía para luchar contra el cambio climático, nada mejor que un transporte colectivo como el tren, haciéndolo funcionar hasta altas horas de la noche, para que nuestros jóvenes puedan transitar libremente, acudiendo a conciertos o actos culturales sin utilizar un vehículo que, aparte de contaminar, no lo tienen, o se lo «requisan» a los padres. Y no solo los jóvenes, sino el resto de personas de cualquier edad deberían tener el derecho de recorrer cualquier parte del área metropolitana, ya sea Murcia, Orihuela o Alicante, para visitar un cine, restaurante, conferencia o pub, sin tener que salir echando leches a las nueve y media de la noche a coger el tren.

No sé si sabrán, los que no se enteran, porque van con sus propios coches y tienen dinero para aparcamientos y cenas palaciegas, que estas situaciones que yo vivo frecuentemente, producen mucho estrés y mala uva; y es que llevamos más de cincuenta años con el mismo horario. ¿Acaso he de quedarme hasta las siete de la mañana con algunas pandillas de críos para volver a mi ciudad, porque el coloquio literario me gustaba y se me hicieron las once de la noche? Señores y señoras, responsables del área metropolitana más importante de la comunidad valenciana y murciana, no tengo dinero para taxis. ¿Es mi problema, y el de cientos de personas más, que me consta, están sin alternativas igual que yo? ¿En qué consiste el ecologismo y el velar por la naturaleza y su entorno, en seguir incrementando el uso y abuso de los automóviles? ¿Existe incompetencia política en este aspecto concreto? ¿Nunca se habían percatado de este, tantas veces, demandado problema?

Alargar los horarios de los trenes, según la demanda -estúdienla que es muy amplia-, representaría una solución feliz para muchos ciudadanos y ciudadanas, prolongaría la vida de parte de ellos y su salud mental, además de contribuir con el medio ambiente y su denostada atmósfera. Y lo más importante es que facilitaríamos una comunicación cultural y humana entre pueblos y ciudades más fraternal, debido a la libertad colectiva que dan los trenes de «cercanías». Hasta los trabajadores de Renfe estarían de acuerdo. Aprovechemos las ventajas ya creadas, y esperemos que las soluciones al respecto no estén a años luz, sino en la próxima estación.

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