22 de abril de 2016
22.04.2016

Lectura desde la cuna

22.04.2016 | 04:58

Nada tan maravilloso como sentirse querido y amado ni nada tan delicioso como vivenciarlo cuando un padre o una madre le cuenta un cuento a su hijo en su regazo. Ello es lo más próximo a un diálogo de afectividad: cuando contamos un cuento a nuestro hijo, éste se siente en este momento como un ser especial, acompañado y acogido, en una dimensión de escucha activa, en un encuentro amoroso. Es un tiempo para la sonrisa, para mantener el contacto visual y para divertirse. En estos encuentros filo-parentales se ha comprobado que en el cerebro del pequeño se libera gran cantidad de sustancias químicas en un maravilloso baile de neuronas que ayudará al desarrollo integral de éste en los primeros años de su vida. Poco a poco, el niño va construyendo su autoestima, la del futuro adulto, al sentirse querido. Es un camino más en la búsqueda de la felicidad del niño.


Las Escuelas Infantiles Municipales de Elche, como agentes de salud física, mental y emocional, están llevando a cabo durante los últimos años el proyecto Lectura desde la Cuna, utilizando como recurso la lectura en voz alta de un cuento que los alumnos de todos los niveles eligen en el cole y se llevan a casa para que sus padres se lo cuenten antes de ir a dormir («la hora del cuento»). A propósito de ello -y para conmemorar el Día Mundial del Libro la fecha del 23 de abril- se está llevando a cabo una exposición fotográfica en las bibliotecas municipales para difundir esta iniciativa...


¿Y por qué la lectura en voz alta desde las primeras edades?


Promueve la protección del niño, no solo de las enfermedades y de la violencia, sino de su desarrollo integral.


Al producirse encuentros afectivos alrededor del cuento, se mejoran las relaciones entre padres e hijos, desarrollando la seguridad emocional y la autoestima de los más pequeños.


Es una forma de comunicarse con sus progenitores construyendo lazos de unión con ellos.


Desarrolla el gusto por la lectura y por aprender, convirtiéndose en un hábito, y el cuento en un elemento cotidiano más.


Es una de las formas más efectivas para preparar a los niños en el dominio del lenguaje oral.


La lectura del cuento no debe considerarse como un fin en sí mismo sino como «un medio para?».


Si un niño entiende lo que oye, en un futuro entenderá lo que lea.


Se estimula el placer de escuchar, imaginar y crear.


Los cuentos, al mostrar con un lenguaje simbólico personajes y situaciones muy definidas, sin contradicciones ni ambivalencias, sintoniza perfectamente con el tipo de elaboración mental que el pequeño hace siempre desde parámetros muy concretos, donde él es el centro y las cosas tiene vida por sí mismas.


Es un camino más en la búsqueda de la felicidad del niño.


¿Cómo llevamos a cabo el proyecto desde la Escuela?


Se parte de una reunión en las aulas donde los profesionales informan a los padres del proyecto educativo, se les anima a participar y se les informa de cómo se va a poner en práctica. El alumno elige libremente el cuento de entre todos los que hay en la biblioteca del aula y lo devuelve el día señalado. Cuando lo elige, se anota la fecha de salida y es el propio niño quien lo introduce en su bolsa personalizada colgándola en la percha para más tarde llevársela a casa. El cuento es un componente dinamizador más de la vida del aula, y en todo este proceso se va construyendo un espacio de encuentro entre la Familia y la Escuela. Juntos compartimos experiencias alrededor de éste: cuando es contado en casa y vuelve al cole después de un tiempo; cuando los padres nos hablan de cómo se han sentido y cómo han disfrutado este momento con sus hijos; cuando los niños nos expresan que les ha gustado y que su papa y su mamá se lo han contado. Les recordamos que los cuentos hay que cuidarlos porque son un tesoro. A través de estas experiencias, los más pequeños establecen un vínculo emocional con el cuento y en ocasiones quieren llevárselo a casa una vez más; y quizás equivocadamente, les animamos a que elijan otro. Citando a Bruno Bettelheim: «Del mismo modo que ignoramos a qué edad un cuento será importante para un niño, tampoco podemos saber cuál de los numerosos cuentos existentes debemos contar, en qué momento ni por qué. Tan solo el niño puede revelarnos a través de la fuerza del sentimiento con que reacciona lo que un cuento evoca en su consciente e inconsciente».


Una vez más, las Escuelas Infantiles Municipales de Elche siguen trabajando por y para una educación de calidad en las edades más tempranas.

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