17 de febrero de 2016
17.02.2016

CAM, a cada uno lo suyo

17.02.2016 | 07:51
CAM, a cada uno lo suyo

En el año 2010 fue cuando Modesto Crespo alcanzó su mayor grado de popularidad, como presidente de la CAM llevó las negociaciones con otras cajas para fusionarse y formar un SIP. Sus entrevistas con otros presidentes le llevaron a aparecer en los telediarios y portadas de los periódicos, fue su momento más dulce. En estas negociaciones es cuando se demuestra que no sabía la verdadera situación financiera de su caja, de aquí que no quisiera fusionarse con Caja Murcia si él no era presidente, cosa que Carlos Egea no estaba dispuesto a admitir en ningún momento. Cuando le llamaron del Banco de España para tener una reunión con Miguel Ángel Fernández Ordoñez, gobernador del Banco de España, y Rodrigo Rato, presidente de Caja Madrid, no quiso acudir porque se «olió la tostada» y pensó que en esta fusión el no sería presidente. Es muy posible que después de estas fusiones frustradas, Roberto López empezara a decirle que era necesario fusionarse y de aquí que la siguiente conversación con Caja Astur terminó con un acuerdo por el cual una caja que era la tercera parte de la CAM se quedó con todo el poder, eso sí con Modesto Crespo de presidente. La mayoría del consejo de administración de la CAM que tampoco sabía la situación de la caja, unos pocos si la conocían, puso el grito en el cielo y pretendieron anular el acuerdo, pensaban que se había entregado la caja a cambio de una presidencia. Al parecer, poco a poco y sin contar toda la verdad, se fue convenciendo a los miembros del consejo y las cosas se calmaron. Cuando Caja Astur fue conociendo las cuentas de la CAM todo se fue al traste. Después vino la intervención de la caja, la aparición de múltiples irregularidades y la quiebra y desaparición de la CAM.
En la pieza principal de la causa que se sigue sobre el saqueo de la CAM, el fiscal Luis Rodríguez Sol acusa a la cúpula directiva de la caja del delito de apropiación indebida, o alternativamente, de estafa o administración desleal y otros, al tiempo que pide el sobreseimiento para Modesto Crespo por no existir pruebas de que conociera las irregularidades cometidas y tampoco se benefició. La acusación popular por el contrario acusa a toda la cúpula y al presidente Modesto Crespo. Yo creo que es el fiscal quien tiene razón.
En el año 2008 la CAM creó un sistema retributivo que llamaron bonus a largo plazo. Este consistía en que para los ejercicios 2008,2009 y 2010 los directivos de la caja, si se cumplían los objetivos fijados, cobrarían una retribución especial de la siguiente forma: 50% cada año que se fueran consiguiendo objetivos y el otro 50% al acabar el tercer año. Se pagó en el 2008 y 2009 y en el 2010 fue cuando surgió el problema: en ese año, aunque no oficialmente, la caja ya estaba en perdidas y por lo tanto no procedía pagar nada de ese año ni los restos que faltaban de los anteriores. En esta situación, Roberto López le dijo a la comisión de retribuciones que este tema no se podía llevar pendiente a la fusión con Caja Astur, que había que pagar los tres años completos. La comisión de retribuciones, en la cual estaba alguno de los que conocían el «pastel», al menos eso pienso yo, aprobó el pago y lo traslado al consejo que lo refrendó. De ser cierto lo que yo digo, es el caso más claro de apropiación indebida, pero de la cual no se aprovechó ni Modesto Crespo ni ningún miembro del consejo.
Para Modesto Crespo, todas las alegrías que se llevó en los años 2009 y 2010 las está pagando ahora con intereses, lleva más de cuatro años sufriendo la «pena del telediario» y el problema es que su familia también lo está sufriendo. Desde el primer día que comencé a escribir sobre la CAM siempre he dicho que Modesto Crespo no robó nunca, otra cosa es su preparación para ser presidente de la cuarta caja española.
 Hay otro tema relacionado con Modesto Crespo: los 640.000 euros cobrados en dietas, algunas con carácter retroactivo, por presidir Tinser sin tener que hacer nada. Yo pienso que ocurrió lo siguiente: Crespo fue nombrado presidente en junio de 2009 y probablemente Roberto López lo quiso «comprar» y le prometió unas dietas de 300.000 euros. Pasaban los meses y López no encontraba el momento de proponer esto al consejo de administración. Cuando al final se aprobó el 27-11-2009 probablemente López y Crespo llegaron al acuerdo de que Modesto debía de cobrar desde la fecha que Roberto se lo prometió, esto es algo absurdo pero no encuentro otra explicación. Todo lo que dicen ahora los consejeros de que este tema no se trató en el consejo son historias, lo que ocurrió es que casi todos ellos estaban cobrando dietas por cosas parecidas a las de Modesto y por eso no se quisieron enterar, pensaron «uno más en nómina». Ahora será la justicia la que tendrá que dilucidar si existe algún delito por el hecho de que Crespo fuera el primer presidente de la CAM que cobrara estas dietas tan importantes por, según él, desarrollar una labor cuya misión principal consistía en representar a la caja ante Camps y el obispo. Por otra parte Crespo alegará, con razón, que él tuvo que dejar sus negocios para dedicarse full time a la CAM y eso tiene un precio.
Como ya viene siendo habitual, este escrito provocará que Modesto y sus amigos íntimos me sigan negando el saludo, y por otra parte, amigos comunes me dirán que soy un «vendido», pero no me importa, acertada o equivocadamente siempre he escrito lo que pensaba.

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