Sindic y sensibilidad

20.01.2016 | 03:41
Sindic y sensibilidad

Es una buena noticia la creación por el Sindic de Greuges de la Comunitat Valenciana de un Observatorio de la Vulnerabilidad. Los observatorios vienen, en general, en conformarse como instrumentos de análisis, de reflexión, a la par que de actuación, debiendo promover iniciativas y medidas a quienes tienen competencia para ello, dirigidas todas a erradicar el problema de la vulnerabilidad social. Es garantía el hecho de que le conformen profesionales –aparte otros colectivos y entidades policromadas– que trabajan en ámbito multidisciplinar: la discapacidad, la dependencia en general, los excluidos sociales, los mayores, etcétera.
Ya se hallaba creado el Observatorio del Menor recibiendo un importante flujo de quejas. Se ha venido conformando como comisión de trabajo permanente – en realidad un nítido foro de debate sobre el bienestar de la infancia, máxime con las reformas legales habidas– para fiscalizar que los derechos y libertades de los menores (insertos en tratados y convenios internacionales, Constitución española 1978 y leyes ad hoc) se hallan garantizados, y excitando la actuación del Sindic cuando la situación lo requiera y lo demande.
A nadie escapa que la situación de crisis económica afecta y embiste inmisericorde a los más débiles, a los más vulnerables; y es reconfortante el saber que las instituciones se hallan cerca, al lado del ciudadano, sabiendo que hay espacios de solidaridad con elaboración de iniciativas que tienen por teleología última el ayudar a sus congéneres. No podemos obviar que el 76% de personas en situación vulnerable ve afectada su salud por la crisis, por la ansiedad, por la depresión, porque se ven impotentes para alimentar a su hijos, porque no ven siquiera un hálito u horizonte de esperanza. Y es ahí cuando el poder público debe asistirles, debe hacerse presente.
Es cierto que se han creado similares instrumentos con diversas temáticas: Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género a nivel estatal, Observatorio de Empleo para colectivos vulnerables (búsqueda de soluciones a las problemáticas que puedan surgir en materia socio-laboral), el Observatorio de Derechos Humanos, etcétera. Se ha de recordar que la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, anunció en 2010, coincidiendo con la presidencia española de la Unión Europea el denominado «Observatorio de la Vulnerabilidad Urbana» en España. Ese proyecto se hallaba enfocado a la sazón a la remodelación de barrios urbanos. Los objetivos de Naciones Unidas –a los que aspiraba el Ministerio de Vivienda– se proyectaban en la idea de promocionar la sostenibilidad de las ciudades y la especial atención a los barrios desfavorecidos para intentar alcanzar niveles adecuados de protección social. En este tipo de acciones de la otrora ministra socialista se expandía expresiones nítidas y preclaras del Estado de Bienestar o Welfare State que defendía con fruición.
Con este tipo de iniciativas la institución autonómica (artículo 38 del Estatuto de Autonomía Valenciano, reformado en 2006) se hace más visible, más creíble, y más tuitiva respecto de los más desfavorecidos. Creo, además, que debe duplicar las actuaciones de oficio, no obstante reconocer las limitaciones materiales y personales. La ciudadanía valenciana todavía no sabe el trascendente papel que la Institución desempeña y está llamada a desarrollar. El conocimiento posibilita el ejercicio de los derechos y libertades de los valencianos. ¿Qué se puede decir?: simplemente gracias.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine