La mejor defensa, un buen ataque

20.12.2015 | 04:57

Decía Sun Tzu, en «El arte de la guerra» que la mejor defensa es un buen ataque y ciertamente, a lo largo de la historia, han sido numerosas las veces en que se ha utilizado el ataque como una buena técnica psicológica para evitar «marrones» y alguna que otra bronca bien merecida.


Ésto lo sabe muy bien el señor Bascuñana y los miembros de su equipo y así, pudimos escuchar al señor Aparicio en rueda de prensa el pasado 10 de diciembre, culpar a los servicios de intervención del impago a Dinoco, asegurando que ya se había realizado dicho pago, lo que resultó ser absolutamente incierto, como denunciaron los padres y madres de la Asociación.


Pero es que, cubriéndose las espaldas en previsión del aluvión de críticas que se le venía encima, fue el propio alcalde el que dijo: «El Ayuntamiento no funciona», como si él no fuera el máximo responsable municipal y, por lo tanto, de su entera responsabilidad, precisamente todo aquello que él mismo reconoce y critica.


Pero llegamos al punto máximo de la aplicación de la teoría del ataque, cuando el señor Almagro nos sorprende con su rueda de prensa en la que de forma torticera y torpe pretende enmascarar los datos económicos que ponen de manifiesto su absoluta incapacidad de gestión e ignorancia de sus responsabilidades, anunciando una supuesta lucha entre los departamentos de Intervención y Tesorería. Y digo que es en una maniobra de distracción porque todavía sería muchísimo mas grave para el Ayuntamiento que gobierna el PP, que efectivamente se creyeran lo que están diciendo: que esto no es más que una lucha entre titanes, de los dos habilitados nacionales responsables de la Tesorería e Intervención.


La realidad y los hechos son que, en cumplimiento de lo establecido en la Ley, el interventor municipal redacta un informe advirtiendo de que se están superando en más de treinta días los periodos medios de pago (PMP) por más de dos meses consecutivos. Para entendernos, que cuando un proveedor presenta una factura, en lugar de cobrar en 30 días, lo está haciendo en 107 de media.


Y eso, señoras y señores, es muy grave.


Pero es que, además, en el informe de referencia aparece un cuadro con los datos de todo el año en el que podemos comprobar que la anterior legislatura se cerró con los datos de mayo, cuando el PMP estaba en 46,52 días, es decir, dentro de los márgenes permitidos por la ley. Y tras seis meses de gestión del partido popular, resulta que ahora estamos en 107 días.


Y lo que el señor Almagro asegura ser un «contra informe de Tesorería» no es tal. Lo que ha hecho la tesorera es aquello a lo que le obliga la ley: es decir, ajustar el plan de tesorería para reducir el PMP (periodo medio de pago) en el que dice la señora tesorera que no hay nada que ajustar porque este Ayuntamiento tiene suficiente liquidez como para cumplir con sus obligaciones pendientes. Por lo tanto, si hay dinero ¿por qué no se paga? Pues miren ustedes, porque el equipo de gobierno no gestiona las facturas de los proveedores.


La responsabilidad es única y exclusivamente del concejal del área, señor Almagro y del señor Bascuñana como responsable último de la gestión de su equipo.


Que no eche balones fuera culpando a nadie, los datos son claros: 46 días dejó el gobierno del bipartito y 107 el gobierno del PP.


Pero es que, además, se da la circunstancia de que aquel al que culpan de falta de gestión se encontraba de baja médica en las fechas a que se refiere el informe, ya que los datos son a 31 de octubre y el interventor estuvo de baja desde marzo hasta principios de noviembre.


Y, lo peor de todo, es que estos datos son gravísimos y pueden tener muchas consecuencias para Orihuela y ninguna de ellas buena. De hecho, pudiera suponer el primer paso para una intervención del Ayuntamiento.


Se me ocurre, por ejemplo, el tema de la devolución de los más de 800,000 euros que se aprobó en el pleno de septiembre. Devolverlo en 10 años en lugar de hacerlo de una vez, cuyo requisito era, precisamente, cumplir con los periodos medios de pago.


O, mucho peor, ¿que va a pasar a partir del 1 de enero con las competencias impropias? Porque para poder asumirlas se precisa hacer los deberes en materia económica y, por supuesto, cumplir con el PMP, que es lo que no estamos haciendo.


Hablamos de competencias en materia de Educación, Servicios Sociales, Juventud, Fomento, etc. Me viene a la memoria la Atención Temprana que está financiada al 50% por el Ayuntamiento en lo que es una «competencia impropia».


Y podría seguir enumerando posibles consecuencias pero la extensión del artículo no da para mas.


Si el Partido Popular, en su arrogancia, es tan necio como para no ser capaz de ver la gravedad de estos datos económicos y sus gravísimas consecuencias, que luego no nos acusen de deslealtad, porque ya les estamos diciendo que esto es «la crónica de una intervención anunciada».


Señor Bascuñana, usted que venía a «poner orden en el Ayuntamiento» asuma sus responsabilidades y póngase a trabajar. Déjese de excusas de mal pagador y de intentar confundir a la ciudadanía desviando la atención de lo que no es más que su incapacidad de gestión.

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