ELCHE CF

El federalismo como bálsamo de fierabrás

 18:19  

Luis Prats Pérez Al leer que los socialistas han estado más de diez horas en el Comité Federal que han celebrado en Madrid, no he podido por menos que dedicarles mi atención. Tras tan intenso debate, al menos temporalmente hablando, no cabría esperar más que conclusiones de verdadera enjundia que permitan acabar o como mínimo reducir la crisis que padecemos. Para eso pensamos el resto de ciudadanos, aquellos que no pertenecemos a la clase política, que están las formaciones políticas y sus integrantes, desde los de las bases hasta los que desde los cargos orgánicos dirigen y deciden proyectos y estrategias supuestamente en aras del bien común, que no del propio partido.
Pues bien, estando como estamos, que estamos bastante mal la gran mayoría, con demasiados ciudadanos al borde del abismo social y económico para lo que debería ser una democracia basada en el Estado de Bienestar, el Partido Socialista Obrero Español, tras esa larga jornada de debate, lanza a la ciudadanía como respuesta a sus demandas fatuas soluciones. La primera, apostar por una organización territorial de Estado distinta a la consensuada y pactada en la transición. De la España de las Autonomías debemos pasar a un Estado federal, que acabe, dicen, con el pulso que mantienen los independentistas con los centralistas, confundiendo a estos últimos con los defensores del Estado de las autonomías y la Constitución. El centralismo es rara avis en el debate territorial de hoy en día, aunque sea una opción tan digna y democrática como la que más.
¿Federalismo asimétrico, federalismo a medias, federalismo de las autonomías, monarquía federal, confederación? Semántica de laboratorio que conduce a la confusión. El federalismo en sí mismo no es ningún bálsamo de fierabrás. No se quieren dar cuenta, o no les conviene vaya usted a saber, que el problema con el nacionalismo periférico no es más que su falta de lealtad. La vienen ejerciendo desde el mismo momento de la recuperación democrática, desde el instante en que el dictador expiró en su cama del Pardo. Al principio sibilinamente, y con el transcurso de los años más abiertamente, hasta concluir con el plan Ibarretxe unos y con el proyecto Mas los otros. Tanto el nacionalismo vasco, PNV y herederos de Batasuna, como el catalán, CiU y Esquerra, tienen como meta la independencia de España, no tienen otro objetivo que ese. Mientras, gobernarán sus territorios, y ayudarán en la gobernabilidad en Madrid, pactando con el partido en minoría en el Congreso y ampliando en compensación su autogobierno. La deslealtad a España, es un componente fundamental de su idiosincrasia como organización política, que en ocasiones deriva en rechazo a todo lo que provenga de ella.
Tras un congreso y una conferencia política, Rubalcaba y el PSOE, siguen en la inopia. En otra conclusión del Comité, afirman que el federalismo, acompañado de una reforma constitucional, acabará con todos los males que acucian a España, sin explicar cómo y con qué apoyos iniciarían tamaña tarea. En vanidoso y estulto pronunciamiento, afirman estar mejor que hace un año, únicos españoles, salvando los privilegiados y castas afines, que se pueden permitir tal aseveración, aunque las tozudas encuestas les digan que siguen cayendo en picado aun sin gobernar. Pero ellos a lo suyo, sentenciando al Estado de las autonomías, del que dicen está agotado por boca de su exministra Chacón, que se mueve entre la ambigüedad de su partido en Cataluña por el derecho a decidir y el reverso de sus compañeros en el resto de España. Seis millones de parados merecen respuestas más acordes con su situación agónica.

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