Una legislatura para olvidar

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José Luis Paz Leonés de nacimiento, socialista "a tiempo parcial", liberal los dos últimos años, jugador amateur de baloncesto en el Palacio de la Moncloa, amigo íntimo de Cándido Méndez -secretario general de UGT-, el "Maquiavelo de León" según José García Abad, secretario general del Partido Socialista Obrero Español (todavía) y presidente del Gobierno en funciones. Ya lo han descubierto: me estoy refiriendo a José Luis Rodríguez Zapatero.
Ha sido usted un presidente del Gobierno que ha sabido gobernar cuando la situación ha sido positiva y en fase de crecimiento económico pero no ha gestionado nada bien cuando han venido "mal dadas". También ha dejado muchas personas en el camino, compañeros suyos del Partido Socialista y con una buena gestión gubernamental y que, sin embargo, les quitó de en medio. Un líder no lo es si "elimina" a gente de valía de su entorno sino más bien todo lo contrario.
El bagaje de gobierno tiene dos etapas: su primer mandato con leyes sociales de mucho calado, como la ley de la Autonomía Personal y Dependencia, la ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género o la ley del Matrimonio Homosexual. Pero siempre quedará lo hecho en la última legislatura, sobre todo en lo concerniente a la crisis económica y financiera y la gestión que de ella ha hecho ZP. Ha dejado algo más de cuatro millones de parados, de los cuales el 50% son jóvenes en edad de trabajar; una quiebra con su base social y electoral al aprobar una "reforma laboral" en contra de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras; una rebaja salarial de los empleados públicos y una congelación de las pensiones.
Pero lo más evidente es la sensación que tienen los ciudadanos y ciudadanas de no tener alternativas a esta gran crisis creada por empresarios sin pudor, y cuya factura la están pagando, mayoritariamente, las clases más débiles de nuestra sociedad. Es más, son éstas las que ahora no pueden acceder al préstamo o crédito hipotecario en las entidades financieras. ¿Por qué?, por el precio al que se está dando el escaso dinero en circulación. Se están dando el préstamo hipotecario al euríbor + 3,5. Y los préstamos personales al 15%. Esto es un disparate cuando el IPC está en el 2,9 por ciento.
Gracias por haber adelantado las elecciones generales, gracias por marcharse de la política. España necesita un Gobierno que sume y que no reste (el PP ha restado más que ha sumado), que no diga que "no haré nunca una reforma laboral sin el acuerdo de los agentes sociales" (palabras efectuadas por ZP en una asamblea de delegados de UGT en la sede madrileña de la avenida de América) y luego llevarla a cabo; que diga que "no atacará al Estado del Bienestar" y que toque las pensiones de nuestros mayores; que quite el impuesto de patrimonio y luego lo vuelva a poner; que niegue la crisis cuando ya la teníamos entre nosotros. En definitiva, necesitamos un líder en mayúscula. España necesita políticos en mayúscula.
Sin entrar en otros temas como el papel que España está llevando a cabo en el mundo (Iberoamérica, Oriente Próximo, Marruecos y el conflicto del Sahara) o el bajo perfil que nuestro Gobierno está teniendo en la Unión Europea en la toma de decisiones sobre las medidas a tomar en la salida de la crisis. Hemos pasado de ser una potencia, ficticia eso sí, a no se sabe qué.
Hacer que la política se acerque a los ciudadanos es responsabilidad de todos los partidos políticos pero fundamentalmente de los partidos mayoritarios. Rubalcaba y Rajoy tienen que dejar la toma de decisiones en clave electoral por las decisiones en clave de interés general.
Acaba de volver a señalar que confía en España y los españoles. ¡Qué bonito! Pero son ellos los que han dejado de confiar en su gestión. Falló a los jóvenes, a sus votantes, a los del colectivo de la ceja, etcétera. Señor Zapatero, desearle lo mejor, que le vaya bonito y decirle que, en estos últimos cuatro años, ha tomado la mejor decisión para usted y los españoles. Gracias por irse, pero no vuelva, por favor.

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