MIGUEL LIZÓN
Es lo que suele suceder cuando se alzan expectativas que, en principio, parecían complicadas de llevar a feliz término. Después, pasada la primera impresión, se llega a la conclusión de que la cosa no merecía tan intensa espera, tal carga de ansiado deseo. Vamos, que no era para tanto. Así podría ocurrir de confirmarse ese pretendido encuentro entre Ponce y Tomás, quizás en una plaza del sur, quienes no han alternado juntos desde junio de 2007, precisamente en Alicante, en su feria de Fogueres. Con tal posibilidad, son ganas de exagerar lo que debería ser de lo más lógico y normal, competir como primeras figuras, se alzan voces que se deshacen en elogios y cábalas. Y no es para tanto, no, de ninguna manera...
Para tanto sería, habría de ser, que tal situación de compartir se convirtiera en algo de ordinario respeto al toreo y al público. Vamos, para decirlo en román paladino, para que se avinieran a competir con asiduo pundonor. Nada de una cita de excepción. Qué hubiera sido de lo mejor de la torera historia si los grandes se hubieran mostrado con remilgos para rivalizar entre sí. Joselito y Belmonte, en apenas seis temporadas completas, tan breve e intensa fue la ejemplar rivalidad, coincidieron en más del cuarenta por ciento de los carteles. Nada de presencias esporádicas en las ferias. sino repitiendo fechas y, a mayor abundamiento, no rechazar las divisas de mayor carácter.
Y qué decir de "Manolete" ante Carlos Arruza, con quien, de septiembre de 1944 a octubre de 1945, alternó en más de cuarenta ocasiones. Como las tres tardes de Alicante, mayo y junio de 1945, empeño de apoderados y toreros, sin que se tomara como caso de excepción, sino como torero respeto a las exigencias del aficionado. Y ahora asombra que Ponce y Tomás puedan alternar en esporádica "hazaña". Como si "Lagartijo" mirase desde Bilbao y "Frascuelo" desde Sevilla. No, de veras que no será para tanto...
Y Madrid ofrece su invernal feria de Vista Alegre. Con doble presencia alicantina en los nombres de Andy Cartagena y Manzanares II. Cinco carteles en febrero. Incluso con la "resurrección" de la terna Jesulín, "Cordobés" y Rivera Ordóñez. Ese trío que, no se olvide, nació en Alicante cuando la etapa de José Félix González. Tiempo pasó ya desde aquellos furores. Y ahora se nos anuncia el regreso. Cualquier tiempo es suficiente para que la rutina se convierta en mediocridad. No será para tanto. Alicante. Enero.