FRANCISCO ESQUIVEL
Después de comprobar las reacciones en cascada no es fácil determinar si que baje el paro es bueno o es malo. Todo depende del color del cristal con el que se mire. El partido que sustenta al Gobierno, como cuenta con ventaja a la hora de manejar los datos, nada más conocerse éstos puso en circulación un vídeo en el que se aprecian pequeños brotes verdes acompañados de música de Vivaldi. A este paso, el pesoe debe estar en un tris de convertirse en una productora. Desde luego, siempre es una salida. La salida en plan más gallito la tuvo como es habitual Miguel Sebastián, al que Vivaldi debe parecerle poca cosa para lo que se ha registrado, y que no sólo vino a decir se nota, se siente, aquí está nuestra simiente sino que se lanzó a la yugular del contrincante señalando a la Comunidad de Madrid de llevar la contraria a las medidas de la Administración central para frenar el desempleo. Gracias a la intervención del ministro de Industria hemos tenido la oportunidad de escuchar de nuevo a Juan JoséGüemes. Entre esto o ir al paro, depende del día pero sí, ambos aspectos son durísimos. El secretario de Comunicación del pepé, consejero de Sanidad de Aguirre y yerno de Fabra respondió que "esa concatenación de ocurrencias sólo tienen sentido si los brotes verdes de Elena Salgado son de marihuana y se los ha fumado el Gobierno de Zapatero". Estábamos mal y salta a la vista que ahora ya estamos un poco mejor. El nuevo modelo que ha propiciado el brotecito ha venido dado básicamente por la construcción. Ortiz dirá que sólo con dar luz verde a Rabasa ha empezado a revertir la situación. Desde el Consell, sin embargo, apenas si se ha dicho algo porque la Comunidad es una de las pocas zonas que se ha metido una castaña. ¿En qué estarán pensando?