FRANCISCO ESQUIVEL
De siempre a la plebe que formamos parte de esta profesión le ha costado un mundo subirse a la noticia que le ha pisado el colega de la competencia. Hay medios que incluso han tenido como norma ignorarla. Conforme éstos crecieron, atendieron otras parcelas y empezaron a organizar actos algunos de los cuales, por mor de la actualidad de los invitados, concitaban un gran interés informativo en el contorno pero, aún así, estaban los que seguían ignorándolos como método. Quien esté libre de pecado, que la tire. En origen, que en cuanto a esta tendencia reside en el llamado pisotón, podía ser en cierto modo entendible puesto que, tragárselo, era para el que lo padecía superior a sus fuerzas. Tenía, si me apuran, cierto halo de romanticismo por lo que al prurito profesional se refiere aunque el receptor se quedaba a dos velas. Con el paso del tiempo, se han alcanzado cotas inimaginables en cuanto aquel halo ha sido sustituido por las disputas del negocio puro y duro, más duro que puro. Un capítulo claro. Hasta el año pasado, los "Deportes" de Tele 5 eran Fórmula 1. La jornada liguera podían liquidársela los lunes en 30 segundos. Ofrecían a Alonso y a Lobato en todas las posturas. Algún que otro espectador podía llegar a pensar que había algo entre ellos. Enfrente, para Antena 3, los bólidos aparecían como mucho 10 segundos, salvo que el asturiano no pitara que entonces se recreaban en la jugada. Los derechos, como saben, han cambiado y el Mundial arranca este fin de semana menos para Tele 5 que, a sus fieles, todavía no les ha dicho ni Pamplona. Lo único en lo que se parece la sección a la de 2008 es en que el conductor del espacio tiene la misma pinta que Lobato. Ahí Tele 5 sí que se ha anticipado a base de bien. En cien años, efectivamente, todos calvos.