FRANCISCO ESQUIVEL
El Club estrenó la peli "Como los demás", que hoy llegará a las pantallas por no decir a los centros comerciales. Es francesa, lo advierto, pero no se asusten. Si acuden se lo pasarán bien. Se trata de la ópera prima de un documentalista y el método de trabajo utilizado no ha sido el de la inspiración a bote pronto, sino el de crear la ficción después de documentarse de lo lindo. De documentarse en torno a qué. A parejas homosexuales que desean tener una criatura. Bueno, en la cinta, quiere tenerla él; el otro él, no. Nadie ha dicho que los nuevos tipos de familia sean jauja. El director no es sospechoso en el sentido de que, cuando comienza su trabajo de campo, es radicalmente contrario a la idea. La peli ha supuesto un "boom" de los Pirineos hacia arriba y España -a la que alguien llama en el transcurso de la trama "país de beatos"- sale como una referencia. Quién nos lo iba a decir, y a ellos. Aunque trabaje Pilar López de Ayala, muy bien por cierto, que nadie piense que el guiño viene obligado porque el "Ico" haya puesto lo suyo. La producción es cien por cien francesa y, la pareja protagonista, también. Con días tan virgueros, tan neutros y tan mamarrachos como los de las parejas que sí que fueron bendecidas. Cuesta trabajo pensar que, con lo que hemos sido, hayamos abierto precisamente desde aquí la puerta que se ha abierto. La de ir normalizando lo más posible la situación, me refiero, de cara a evitar sufrimientos añadidos que ni la Constitución como es lógico ampara. Afortunadamente lo que ahora empieza a costar trabajo digerir es que todavía haya quienes se movilicen en la calle para reprimir derechos por determinada condición sexual. Igual un día de estos en una sala de cine se dan cuenta de que ésos contra los que van son personas como ellos. Y dejan de montarse ya esas películas.