JAVIER LLOPIS
Es demasiada casualidad. Cuatro días antes del congreso provincial del PP, que tendrá que elegir entre Ripoll y Fenoll, la Diputación de Alicante anuncia que incluye en sus presupuestos el polémico hotel de la Font Roja. El presidente del ente provincial y candidato a dirigir el partido lanza un aviso a navegantes populares: mirad que bien que me porto con mis amigos; el alcalde de Alcoy estaba en un aprieto y aquí estoy yo, para buscarle una salida airosa, aunque me cueste un pico. Viendo cómo lo está tratando Ripoll, no es raro que Jorge Sedano se haya convertido en uno de los máximos defensores de las tesis ripollistas, aún a riesgo de soportar reprobaciones y amenazas de sanción de la dirección nacional del partido.
Llegados a este punto, toca preguntarse si Sedano podría haber aprovechado para un mejor fin el ferviente espíritu de colaboración que le está mostrando el presidente de la Diputación en estas complicadas vísperas congresuales. A cualquier ciudadano de Alcoy se le ocurrirían un centenar de asuntos mucho más prioritarios que un establecimiento hostelero en el corazón de un parque natural. Sin embargo, el alcalde, tras el sonoro fracaso de su primer intento, ha preferido usar el dinero de su amigo político para salvar la cara, descartando cualquier posibilidad de desarrollar actuaciones útiles y necesarias para la ciudad.
La otra nota de color político en este asunto la ponían los socialistas de la Diputación Provincial de Alicante, que aprobaban los presupuestos de Proaguas (la empresa que hará el hotel), a pesar de que incluían este polémico proyecto en su plan de inversiones. Por muchos coletillas críticas que se le pongan, esta extraña decisión demuestra que en el imperio de las contradicciones internas del PSPV nunca se pone el sol. Resulta muy difícil conciliar la postura de los socialistas de la Diputación con la de sus compañeros en Alcoy, que han mantenido una oposición radical al proyecto hotelero, al considerarlo un atentado contra el parque natural. La incoherencia y la diferencia de mensajes es sangrante.