MANUEL LATOUR
En el pasado pleno municipal de octubre se pusieron de manifiesto dos formas de hacer política: por una parte, la del Partido Socialista, que planteaba un incremento generalizado de impuestos, acorde en la mayoría de los casos al IPC del 4,20%, y, por otra, la del Partido Popular, que propugnaba por la congelación de éstos. Demostramos con números que algunos de ellos se podían bajar con el fin de reactivar las economías de los hogares ilicitanos, seriamente dañados por la crisis que estamos padeciendo.
De los 44 impuestos, tasas, y precios públicos intentaré desgranar para no aburrir al lector 6 de ellos. Primero, la tarifa de agua. En tan solo un año los recibos experimentan un incremento del 19,38% (subida 2,4% el 1 de enero 2008, subida 12,80% el 1 de julio 2008 y subida del 4,18% el 1 de enero de 2009).
Segundo, la tarifa de Alcantarillado. La subida que ha vendido el equipo de gobierno es del 4,2%, si bien se crea un nuevo concepto para recaudar más: "la tarifa de consumo variable de alcantarillado", que hasta hoy sólo la abonaban aquellos consumidores que vertían más de 500 m3. Con la modificación, a partir de 11 m3 pagamos todos. Ni las familias numerosas se escapan, ya que pagaran a partir de 50 m3. En resumen, los ciudadanos verán incrementada la tasa el 79,20%, según cuentas del gerente de Aigües d'Elx.
Tercero, Impuesto de Bienes Inmuebles (Contribución Urbana). Tendrá un incremento entre el 6% y el 7%. Cuarto, el Impuesto Municipal de Vehículos. Con la nueva subida no existe ayuntamiento en toda España que cobre un solo euro más que el de Elche. Somos la "Champions League" en este impuesto
Quinto, Tarifas de Autobuses Urbanos. Hay que reseñar que una semana antes del pleno presentaron un incremento del 12%, y tras denunciarlo el Partido Popular en los medios de comunicación, recortaron al 6%, que fue la que finalmente aprobaron.
Y en sexto lugar, modificación del contrato con la empresa adjudicataria del servicio de limpieza. De golpe, el coste de limpieza para el año que viene nos va a suponer un desembolso añadido de las arcas municipales de más de 1.581.648 euros (más de 250.000.000 de las antiguas pesetas) bajo el argumento de incremento de población y superficie. Sin embargo, los ciudadanos seguimos sin la recogida diaria de basura que prometió en el año 2000 el Partido Socialista y, además, tendremos que pagar la limpieza de "grafitis", cuando consta que ha de realizarlo dicha empresa de forma gratuita.
¿Por qué decimos que se pueden y se deben congelar los impuestos?. En primer lugar, debido a la enorme crisis que atraviesan los hogares ilicitanos, estamos convencidos de que a la vista de cómo gestiona el equipo de gobierno el dinero de todos, es más conveniente que esté en el bolsillo de los ciudadanos, que con toda seguridad lo administrarán mejor, reactivando sin duda alguna las maltrechas economías familiares. En segundo lugar, porque se deben anular la elaboración de proyectos fantasiosos, que nos van a hipotecar durante muchos años sin ninguna necesidad y, más aún, en los tiempos que corren.
El señor alcalde el pasado año se gastó 156.875 euros más de lo que tenía presupuestado en concepto de publicidad institucional, gastos protocolarios, representación de la corporación y actividades diversas.
El presupuesto de los funcionarios de empleo se ha incrementado de septiembre de 2007 a septiembre de 2008 en más de 400.000 euros. La plantilla de estos funcionarios a dedo para el grupo Socialista y Compromís se ha visto incrementada en el 100% respecto a la del anterior alcalde, Diego Maciá.
Para empezar, se ha de proceder a la anulación de la partida destinada al Plan de Comunicación, que nadie sabe que es, y que cuenta con un importe de 500.000 euros. Otro derroche más. Además, con el simple control de desmanes presupuestarios de las concejalías de Fiestas y Deportes nos ahorraríamos centenares de miles de euros.
Y se podría evitar el derroche, además, no desarrollando nuevas áreas, a todas luces innecesarias, como la de Promoción Económica, que conllevará necesariamente la creación de un nuevo organigrama, con mayor dotación funcionarial y con el consiguiente incremento de gasto, y seguramente alguna otra área nueva, como pudiera ser la de Cultura (no creo que la señora Candela permita quedarse sin su propia área).
Confeccionan presupuestos virtuales, porque primero deciden los gastos que van a realizar y después elaboran unos ingresos virtuales para cuadrar el presupuesto. En definitiva, el PSOE debería controlar exhaustivamente el gasto evitando el despilfarro continuo, exigiendo a Zapatero que cumpla con sus obligaciones transfiriendo a la Comunidad Valenciana los 1.000.000.000 euros anuales que nos adeuda al disponer ésta de una población de 5 millones y no de 4 como él argumenta, porque con toda seguridad, se podrían ejecutar más colegios y más centros de salud redundando en beneficio de la ciudadanía. q