Del dicho al hecho...

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

MARC LLORENTE La Constitución Española de 1978 está inspirada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos establecidos por las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. La primera acaba de cumplir 30 años y la segunda ha cumplido los 60. En teoría todos los individuos al nacer tienen derechos y libertades básicas, iguales e inalienables. Basta con echar un vistazo a nuestro alrededor o un poco más allá para darnos cuenta de que la realidad suele ser muy distinta. La ONU tiene el compromiso de apoyar, fomentar y proteger los derechos humanos y la dignidad de todas las personas. La partitura está muy bien, pero la orquesta desafina a menudo, lo que pone de relieve el sonoro fracaso de esta organización internacional y, en notable medida, de los 192 países miembros. Es decir, la paz, la seguridad mundial, los asuntos humanitarios y el desarrollo económico y social no han conseguido situarse, a pesar del transcurrir del tiempo, a toda la altura necesaria y en condiciones de igualdad. El fomento y la defensa de los derechos no pueden reducirse al ámbito de las grandes proclamas, sino que deben constituir el progreso real de los pueblos de la Tierra en beneficio de la tolerancia y la justicia. Unos principios que forman parte de nuestra Carta Magna, cuyo trigésimo aniversario pone en evidencia, más ahora en época de crisis, que estos ideales no están lo suficientemente implantados mediante normas progresivas y un régimen de derecho que eleve el nivel de vida dentro de un amplio sentido de la libertad. Estas circunstancias negativas las celebran algunos en perjuicio de otros muchos. Establecer una sociedad democrática avanzada y garantizar un orden económico y social justo implican necesariamente el cumplimiento del derecho a un trabajo digno y bien remunerado, a una asistencia sanitaria pública, rápida y eficaz. O a disfrutar de un medio ambiente idóneo y de una vivienda adecuada. Los poderes públicos tienen que regular la utilización del suelo, promover el interés general e impedir la especulación. ¿Cuántas veces se ha hecho o se continúa haciendo lo contrario? La equitativa función redistribuidora del Estado de Derecho es imprescindible para fortalecer la convivencia y el pluralismo.

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA

 Buscador vivienda

Operación
Tipo de inmueble
Provincia
Anunciese gratis
El portal inmobiliario de INFORMACION
ENVÍA TU FOTO-DENUNCIA

Tel. 902 233 455
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  INFORMACION |  LOCALIZACIÓN |  CLUB INFORMACION |  PROMOCIONES     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR PRENSA   CONTRATAR WEB  
INFORMACION.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de INFORMACION.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | El Boletín  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas