Proceso a Ernesto Cardenal

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

JOSÉ CARLOS ROVIRA Me llegó la noticia por diferentes fuentes, y la preocupación por la misma junto a la protesta. En la Nicaragua que preside Daniel Ortega, el cual intenta seguir hablando en nombre del sandinismo, se condenó judicialmente la semana pasada al poeta Ernesto Cardenal, emblema universal de la poesía nicaragüense y, en el pasado, símbolo cultural de lo que se llamó sandinismo.
El proceso se había reabierto, tras su sobreseimiento en 2005, por un delito de injurias que un ciudadano alemán, propietario de un hotel en Solentiname, había presentado contra el sacerdote que creó, en los tiempos de la dictadura somocista, la comunidad de la isla nicaragüense de Solentiname. Hay mucha historia y literatura detrás de ese nombre para que yo pueda hacer otra cosa que mencionarlo. Las pretendidas injurias son la denuncia de apropiación indebida realizada por el ciudadano Immanuel Zerger, un conocido empresario turístico, de un bien comunitario al que convirtió en privado.
Al conocer la sentencia, Cardenal la denunció como política y, aunque sólo se trataba de una multa, declaró que ni la acataba ni pensaba pagarla, estando dispuesto a ir a la cárcel, lo que el juez que la había impuesto intentó atajar diciendo que, dados los 83 años del poeta, lo que tendría que cumplir sería arresto domiciliario.

Una iniciativa del novelista Sergio Ramírez, también antiguo dirigente del sandinismo, está siendo secundada por centenares de firmas de intelectuales latinoamericanos y europeos. Desde José Saramago a Juan Villoro, pasando por Mario Benedetti, Varga Llosa o Eduardo Galeano, centenares de escritores han estampado su firma en un manifiesto elaborado por Sergio Ramírez, y han realizado declaraciones durísimas contra Daniel Ortega y su autoritarismo. Todos vinculan la sentencia, y no es difícil hacerlo, a acontecimientos políticos recientes de Nicaragua y al enfrentamiento de Cardenal con el régimen de Ortega, al que ha acusado repetidamente de corrupto y desleal con el sandinismo y con el pueblo de Nicaragua.
El juez que reabrió el proceso es un antiguo colaborador de Ortega, funcionario policial cuando su primer gobierno; las leyes no permitirían reabrir un proceso ya sobreseído, y la mujer del ciudadano querellante ha sido un cargo político, vinculado al turismo, en el gobierno de Ortega. Las pasadas semanas, Rosario Murillo, escritora y mujer del presidente, la emprendió con durísimas acusaciones hasta de traición contra Ernesto Cardenal.
Entristece lo sucedido tanto como aflige Nicaragua. Acabo de firmar el manifiesto de denuncia de la persecución del poeta. Desconfío profundamente de lo que digan los actuales dirigentes del país. Desconfío de Ortega, presidente de Nicaragua entre 1985 y 1990 que parece estar decidido a pactar con el mismísimo diablo, en este caso en la persona del cardenal arzobispo de Managua, monseñor Obando, con el que acordó por ejemplo la derogación de la ley del aborto aprobada en su primer gobierno; todo para mantenerse en un poder inestable en un país que tiene grandes dificultades de supervivencia.
Una condición de Nicaragua, aparte de la pobreza en cuyo umbral vive el ochenta por ciento de la población, es la de ser uno de los países más corruptos de América y del mundo, cuestión de la que algunos hacen cómplice a Ortega. Un presidente como Arnoldo Alemán, que gobernó entre 1997 y 2001, fue luego condenado a 20 años de cárcel por esquilmar las arcas, aunque pasa su vida carcelaria en prisión atenuada, o sea paseando por las calles de Managua y continuando con sus negocios.

He releído estos días al gran Julio Cortázar, que se despidió de todos en 1983 con un libro bellísimo, "Nicaragua, tan violentamente dulce", en el que apostaba por los sandinistas y sobre todo por un país cuya belleza le estremecía: "Nicaragua tan violentamente dulce como sus bruscos atardeceres cuando del rosa y del naranja se vira a un terciopelo verde y la noche cae llena de ojos de tigre, oliente y espesa". Cortázar se murió a los pocos meses del libro y es un referente aquí por tantas cosas. A Cardenal, del que fue amigo, le dedicó el memorable relato "Apocalipsis en Solentiname". Para mí es referente también porque amó como nadie la literatura y las revoluciones. Desde el cielo o la nada a la que van los escritores, estará mirando seguramente otra vez a Nicaragua, preocupado y ojalá con algún resto de esperanza porque, a pesar de todo, el gran Cortázar nunca perdió ni la literatura ni las esperanzas.

es catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Alicante.

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA

 Buscador vivienda

Operación
Tipo de inmueble
Provincia
Anunciese gratis
El portal inmobiliario de INFORMACION

Tel. 902 233 455
Enlaces recomendados: Juegos | Vehículos de Ocasión | Proteja ahora su casa por sólo 99 €
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  INFORMACION |  LOCALIZACIÓN |  CLUB INFORMACION |  PROMOCIONES     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR PRENSA   CONTRATAR WEB  
INFORMACION.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de INFORMACION.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | El Boletín  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas