OBITUARIO

José Gran López, 'Blaki', referente del sindicalismo anarquista

Impulsó la creación de un grupo de la FAI en las comarcas del Vinalopó y defendió de forma enérgica los derechos laborales

25.08.2016 | 13:50
José López Gran, ´Blaki´, histórico anarcosindicalista de Elda.

El pasado 25 de junio fallecía en Elda José Gran López, conocido como Blaki, histórico referente del movimiento anarquista y libertario no sólo en la provincia, sino en el conjunto de España. Representó toda una forma de entender la sociedad y de reivindicar la justicia social a través del movimiento obrero. Su imagen portando una bandera de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) llegó a convertirse en un rasgo característico en las manifestaciones en defensa de los derechos laborales que se realizaban en las comarcas del Vinalopó, así como su capacidad para mediar en conflictos entre empresas y trabajadores, que casi siempre terminaban con un buen resultado para los operarios. Aquejado de una enfermedad desde hacía varios años, finalmente ha perdido la última de sus batallas a los 75 años de edad.

Nacido en 1940 e hijo de un obrero del calzado originario de Monóvar, las convicciones anarquistas de Blaki se forjaron a través de su padre. Jonatán Gran, uno de los cuatro hijos del sindicalista fallecido, explica que su abuelo era conocido por su fuerte compromismo con la lucha obrera e incluso por su carácter "impulsivo con los patronos", y que había combatido como voluntario en el bando republicano durante la Guerra Civil. La transmisión de valores de padre a hijo se consumó durante el franquismo; siendo José todavía un adolescente, se encerraban por las noches en una habitación para, sigilosamente y evitando que nadie se enterara, escuchar la emisora de radio conocida como "La Pirenaica", uno de los principales frentes de oposición al régimen desde el exterior.

Blaki tuvo en la época de la transición a la democracia algunos "flirteos" con el Partido Comunista, tal y como señala Jonatán Gran, pero finalmente se identificó de pleno con los movimientos asamblearios y el anarquismo. Desde esa posición se integró en el un grupo local de la FAI denominado 'Fuego', con sede en Alcoy, al tiempo que se integró en el sindicato CNT hasta convertirse en una figura emblemática a nivel local. Poseía una personalidad muy fuerte, que llevaba a todos los terrenos de su día a día y que, en el ámbito laboral, era un condicionante perfecto para luchar hasta el fin en favor de trabajadores que creían haber visto vulnerado alguno de sus derechos. Lo cuentan algunos de ellos, como Sara, que recuerda cómo se sintió "arropada y defendida por una persona que durante años ha luchado", tras ser despedida de su puesto de trabajo. También lo explica Santiago, quien narra cómo Blaki consiguió que la empresa que no quería responsabilizarse por un accidente laboral, en el que él había perdido dos dedos de un pie, acabara indemnizándolo.


Imagen de 'Blaki' con uno de sus compañeros. Cedida por la familia

Sus compañeros del Grupo Fuego de la FAI destacan de él que "sabía tener alto nivel de fiermeza" frente a un Estado considerado como "el monstruo apocalíptico de cualquier circunstancia social adversa, contraria a los derechos de los trabajadores". En consecuencia con ello, "intervino en docenas de conflictos laborales y los ganó siempre". En este sentido, recuerdan también cómo "en sus mítines fue fiel defensor de la Revolución Social" y que, ahora que se ha marchado, "su eco servirá para imitarle y levantar su recuerdo con el puño bien alto". Al respecto, inciden en que "hablaremos de su firmeza por la sociedad de la Acracia siempre que tengamos que ilustrar su ejemplo".

Añaden que Blaki fue "defensor en la aventura de que el obrero está anclado en las estructuras mediocres del Estado", unos planteamientos que ha mantenido firmes hasta el último momento. Por ello, en el Grupo Fuego de la FAI hacen hincapié en que "bien que nos dejó la fuerza inteligente de su gran corazón libertario", y a ellos les queda "recordarle y seguir el ejemplo". Comentan que el propio Blaki solía decir que "no hay que dormirse para combatir los grandes vicios del poder capitalista". Por ello, los miembros de la FAI de Elda reiteran que "en nuestra admiración por él, siempre seguiremos sus pasos, su acción, su coraje y con el puño bien alto, junto al grito de Viva la Anarquía".

Jonatán Gran expresa su nostalgia al recordar el "fuerte olor a puro y tabaco de pipa" de su padre, pero también admiración por cómo Blaki "era un hombre que daba mucha atención a la valentía y a la fortaleza física" –comenta que nunca le vio llorar, ni siquiera en momentos tan duros como en la pérdida de seres queridos–, además de alguien que "predicaba con el ejemplo" en cuanto a sus ideales, a la vez que "siempre respetaba el terreno de los demás". Al mismo tiempo, rememora, "todos decían de él que era de los más trabajadores de la fábrica, y queda el recuerdo de ayudar a los demás siempre desinteresadamente".


Dos de los hijos de 'Blaki' ante el féretro de su padre, cubierto con la bandera de la FAI que llevaba siempre a las manifestaciones. Cedida por la familia

Al entierro de Blaki, celebrado en el cementerio de Campo Alto de Elda, acudieron más de 200 miembros de la FAI procedentes de distintos puntos de España, que entonaron a modo de homenaje canciones célebres de la lucha obrera anarcosindicalista. El féretro de José Gran estuvo también cubierto mientras duró la capilla ardiente por su bandera de la FAI, la misma que había llevado al hombro en decenas de manifestaciones, y con la que fue también enterrado. En su nicho luce la frase con la que sus compañeros lo han recordado en estas últimas semanas: "Que la tierra te sea leve, compañero".

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