Información » Última hora
Revueltas en el mundo árabe

EP/EFE/Madrid
Siria es desde hace meses el epicentro de las mayores protestas ciudadanas en contra de los regímenes autoritarios de los países árabes.

Por ahora, el presidente del país, el sanguinario Bachar Al-Asad, se aferra al poder pese a las cada vez mayores protestas ciudadanas que se suceden en el país. La violencia de la represión con la que su régimen está actuando en contra de los opositores y la inacción de la comunidad internacional se están convirtiendo en los mayores aliados de Al-Asad, que ocupa el poder desde el año 2000.

Mientras, ya son decenas de miles las personas que han muerto a causa de la represión del Ejército, que no ha dudado en bombardear de forma indiscriminada pueblos enteros para hacer frente a los opositores.

Por ahora, la OTAN ha descartado una posible participación de la Alianza Atlántica en una misión internacional de paz, tal y como proponía la Liga Árabe.

Esta iniciativa fue inmediatamente rechazada por el régimen de Damasco. Hasta ahora, el Consejo de Seguridad de la ONU no ha logrado aprobar ninguna resolución de condena contra Siria a causa de los vetos de Rusia y China.

Según diversas fuentes, Moscú quiere evitar a toda costa que se repita el caso de Libia, donde una resolución de Naciones Unidas abrió la puerta a la intervención de la OTAN.

La Alianza, de todos modos, se ha encargado de evitar en numerosas ocasiones posibles paralelismos entre los dos países y hasta ahora ha garantizado que no actuará en el conflicto sirio.

Mientras, para intentar apaciguar los ánimos, el régimen sirio ha convocado un referendo sobre la nueva Constitución. Se trata de un tímido gesto de aperturismo político que contrasta con el dominio ejercido por la familia Al Asad y la ola de violencia que vive el país.

La consulta popular se celebrará el próximo 26 de febrero y no en marzo como estaba previsto. El texto acaba con el monopolio del partido gobernante Al Baaz, cuyo jefe es el presidente del país, Bachar al Asad, y abre las puertas a la participación de otras formaciones políticas.

De esta forma, se suprime el artículo que estipula el dominio de Al Baaz en el liderazgo político del país, y que está incluido en la actual Constitución, cambiada en la década de 1970 por el padre del presidente, Hafez al Asad.

Otro de los puntos principales es la limitación del mandato del jefe del Estado: éste será elegido por siete años y podrá concurrir solo una vez más de forma consecutiva.

Sin embargo, la norma se aplicará cuando termine el mandato del actual presidente, en 2014, por lo que Bachar al Asad -de 46 años- podría permanecer en el poder hasta 2028.

Dentro de un sistema republicano, el mandatario, mayor de 40 años, deberá nombrar al primer ministro y su gabinete, y con ellos ejercerá el poder ejecutivo, en tanto el legislativo corresponderá al Parlamento, elegido cada cuatro años.

Según la nueva Constitución, elaborada por una comisión designada por Al Asad, Siria es un "estado democrático y civil" en el que se garantizan y respetan "todas las religiones", lo que pondría fin al sistema confesional que impera actualmente y que supone el reparto de los altos cargos en función de las distintas minorías religiosas.

En cualquier caso, la religión del presidente es el islam y la fuente principal de la legislación es la jurisprudencia musulmana, de acuerdo al borrador.

El texto, compuesto por 157 artículos divididos en seis capítulos, también determina un estado "con soberanía total, por lo que es inaceptable dividirlo y no puede renunciar a ninguno de sus territorios".


Galería de fotografías
Siria
Las protestas en Siria
 
Gráficos

Siria
La familia de Al Asad