«La vida se ve distinta desde un visor de cámara y más desde las alturas»

26.02.2016 | 02:27
Ainhoa posa junto a una de sus fotos expuesta en «Zoom-In» que puede verse en el Museo de la Volvo Ocean Race.

De las 220 horas de vuelo que cubrieron la última edición de la Volvo Ocean Race, Ainhoa Sánchez estuvo en cerca de 150 de ellas. «Es una barbaridad, pero cuando algo te apasiona, el sacrificio merece la pena yo me siento afortunada de lo que he vivido» así de emocionada lo cuenta delante de una de sus fotos en la exposición Zoom-In en el Museo de la Volvo Ocean Race, donde dará el martes 1 de marzo una Master Class.

Ainhoa Sánchez tiene 41 años y a pesar de que empezó tarde en el mundo de la fotografía náutica, se ha hecho un gran hueco en poco tiempo, ha sido la fotógrafa oficial de la Volvo en la última vuelta al mundo a vela y ya está deseando firmar para cubrir la siguiente.

¿Cómo se llega a estar tantas horas en un avión haciendo fotos de un gran evento?

Fue por mi cabezonería, la pasión y las ganas de dedicarme a la fotografía náutica. Hubo un momento en mi vida que decidí dejarlo todo y ser fotógrafa de vela, mi familia me apoyó y me puse a ello. Hice cursos de fotografía, de vela y me preparé para meterme de lleno en este mundo. Trabajé en diferentes regatas, y cubrí dos vueltas al mundo con espónsores y equipos (Audi Medcup, Velux-Five Ocean). Esta ha sido mi tercera vuelta, y lo he hecho como fotógrafa oficial de la Volvo Ocean Race, un sueño.

¿Qué diferencia hay entre trabajar para un equipo de la regata o fotografiar para la Volvo?

Fotografiar a un equipo implica estar al 100% con ellos, mientras que formar parte de la organización de la Volvo significa hacerlo igual de bien pero con los 7 barcos participantes. Es algo más emocionante porque ves la competición desde arriba y te pones en el lugar de todos los equipos, haces retratos de los regatistas, los conoces a todos y formas parte de esa gran familia.

¿Le gusta más hacer las fotos desde tierra o desde el aire?

Son fotos muy diferentes, yo por suerte he cubierto eventos náuticos desde tierra, estando en los propios barcos, en lanchas neumáticas o en helicóptero. Me gusta hacer fotos en una neumática, el movimiento, estar en el agua, mojarte... Cuando estás en el aire la libertad a la hora de fotografiar depende de si viajas sola con el piloto, si acompañas a la televisión oficial, o si vas con algún fotógrafo de algún equipo, pero para mí, hacer fotos del mundo de la vela es magnífico desde cualquier ángulo.

¿Qué siente cuando hace las fotos desde las alturas?

Lo vivo, yo me dejo llevar en cada momento. Reconozco que cuanto más viento hace cuando vuelo más me gusta hacer fotos, saco todo el cuerpo del helicóptero sin darme cuenta para hacer las fotos y lo disfruto al máximo. La vida se ve distinta desde un visor de cámara y más desde las alturas.

¿Qué hace falta para ser un buen fotógrafo para Volvo?

Pasión y constancia, este trabajo es muy duro, implica sacrificio, ya lo he dicho. Ganas y capacidad de trabajar en equipo ya que dependes de otras personas y son muchos meses fuera de casa. Fuerza de voluntad y capacidad de aguante, son horas sin dormir, momentos de estrés, idiomas... y sobre todo, muchas ganas por vivir el momento y contar la historia de manera única.

¿De qué va a tratar la Master Class del próximo martes?

De todo lo que hay que hacer para cubrir una vuelta al mundo. Cómo organizar el equipo, cómo viajar con él, las maletas, la gestión con la organización a la hora de mandar las fotografías al Race Control, los dispositivos necesarios... básicamente todo sin lo que un fotógrafo no puede vivir en un evento como este.

¿Cómo se siente después de todo lo que ha vivido hasta el momento?

Cuando empecé fue duro, la vela es un deporte muy masculino y creo que me he ganado el respeto de mis compañeros en el mundo náutico haciéndome valer. Yo quiero que me conozcan por mi trabajo, me gusta que sea así porque este oficio es muy duro, implica un gran sacrificio, pero cuando algo te apasiona aguantas mucho más, y cuando además te lo reconocen, merece la pena.

¿Y ahora, qué le queda por hacer en el mundo fotográfico?

Otra Volvo para empezar, habría firmado sin dudar el último día de la regata, pero hay que esperar. Por el momento sigo como freelance haciendo trabajos en el mundo náutico. Y como sueño, pues me encantaría poder trabajar como fotógrafa en unos Juegos Olímpicos.

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