Terremoto en Lorca

Centenares de efectivos apuntalan Lorca sin descanso

Los equipos de Respuesta e Intervención en Catástrofes de los bomberos centran su trabajo especialmente en el barrio de La Viña

 08:55  
Bomberos apuntalan una pared y el techo de un edificio de Lorca
Bomberos apuntalan una pared y el techo de un edificio de Lorca EFE

EFE | Lorca Centenares de efectivos de los cuerpos especializados en catástrofes trabajan sin descanso en las tareas de desescombro y apuntalamiento de los edificios más afectados por los terremotos registrados en Lorca, que han ocasionado daños en el 80 por ciento de sus construcciones.

Este destacamento está integrado, principalmente, por los equipos de Respuesta e Intervención en Catástrofes de los bomberos de diferentes comunidades autónomas y por 150 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

El núcleo principal de actuación es el barrio de La Viña, situado al sur de la población, el más devastado por los dos grandes seísmos registrados el pasado miércoles y donde fallecieron dos de las nuevas víctimas mortales.

En una de sus calles, la del Infante Juan Manuel, se desplomó por completo un edificio de tres plantas dañando considerablemente la estructura de las viviendas anexas, y justo ahí la unidad especializada del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid trabaja en contra del reloj para evitar otro derrumbamiento.

Según ha explicado en declaraciones a EFE el jefe de este grupo, Aitor Soler, la caída de este inmueble "ha provocado daños en los edificios colindantes y ha dañado muchísimo sus pilares", por lo que trabajan para que "no se venga abajo".

El primer paso en esta tarea es colocar "puntales rápidos y muy resistentes", lo que permite a los bomberos acceder al interior del edificio con "cierta seguridad" para comenzar a trabajar.

Después, y con una "tranquilidad relativa", fijan el resto de elementos estructurales del edificio, y finalmente sustituyen los puntales provisionales por otros permanentes, lo que les permite avanzar por otras zonas de la construcción siguiendo el mismo procedimiento: "seguridad y apuntalamiento", describe Soler.

Su labor complementa con los trabajos de desescombro y fijación que llevan a cabo los efectivos de la UME, que acceden a zonas dañadas y potencialmente peligrosas para despejar el camino y facilitar la tarea de rehabilitación.

Según ha contado un oficial de esta unidad del Ejército, que ha desplazado más de 600 efectivos hasta Lorca, su trabajo es "rápido y continuo", y les obliga a ir de un sitio a otro de la ciudad para evitar situaciones de peligro.

La labor de ambos cuerpos tiene unos espectadores desolados: los propietarios de las viviendas afectadas, que observan con tristeza e incomprensión el violento giro que han sufrido sus vidas.

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