EFE. TOLEDO
Dos personas de nacionalidad marroquí, un hombre y una mujer, han sido detenidos por la Guardia Civil en Socuéllamos (Ciudad Real) por propinar una "brutal" paliza a una mujer también marroquí, porque no llevaba velo, y que sufrió un aborto a raíz de la agresión.
Los hechos, conocidos ayer, se produjeron el pasado 14 de octubre en el colegio de primaria El Coso de la localidad, cuando los dos agresores acudieron a recoger al hijo de uno de ellos y observaron a la mujer sin el velo islámico que también acudió a buscar a su hijo.
Testigos presenciales relataron a la Guardia Civil que los dos detenidos, que no guardan relación de parentesco con la víctima, le propinaron una "brutal" paliza, a raíz de la cual, la mujer, embarazada, perdió a su hijo, informaron fuentes de la Benemérita.
La mujer, de 31 años, fue trasladada en primera instancia al centro de salud de Socuéllamos y, posteriormente, ingresada en el Hospital de Tomelloso.
La Delegación del Gobierno ha precisado que el 26 de octubre la víctima se presentó de nuevo en el cuartel de la Guardia Civil y comunicó a los agentes que había abortado tres días antes en el hospital de Tomelloso como consecuencia de las lesiones sufridas en el ataque.
Fuentes de la investigación abierta de oficio por la Guardia Civil han informado que el motivo de la agresión a la mujer fue que no llevaba el preceptivo velo islámico, como le correspondía a su condición de musulmana.
A raíz de las investigaciones, miembros del Instituto Armado detuvieron el pasado 29 de octubre a un hombre y una mujer de nacionalidad marroquí, identificados con las iniciales M.F., de 37 años, y A.F. 27 años.
Ambos han sido acusado de un delito de lesiones y puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Tomelloso.
Sin embargo, el examen médico-forense encargado por el juzgado que investiga la agresión indica que no está probado que el aborto fuera consecuencia de la paliza, dado que la agresión tuvo lugar el 14 de octubre y el aborto se produjo el día 23.
La Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes (ATIME) condenó ayer la brutal agresión y animó al resto de compatriotas a denunciar esta clase de hechos "intolerables en una sociedad libre y democrática".