EFE. MADRID
El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afronta su semana más relevante en política exterior desde que llegó al Palacio de la Moncloa, ya que por vez primera se verá en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, Barack Obama, y realizará una gira por Oriente Próximo.
El Gobierno está convencido de que Obama "encarna el cambio" y confía en asentar las bases de una nueva relación estratégica entre España y Estados Unidos. El martes entrará en el despacho oval y será en ese marco donde informará a Obama de los presos de la base de Guantánamo. Al margen de esta cuestión, la reunión cuenta con una ambiciosa agenda: desde Afganistán, Oriente Medio y América Latina, a la crisis económica internacional, la lucha contra el cambio climático o el desarme nuclear.
Tras la entrevista bilateral, está previsto un almuerzo entre delegaciones de ambos países y, sin perder tiempo, Zapatero y el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, emprenderán vuelo destino a Siria. Damasco será la primera escala de su gira por Oriente Medio, con la que el Ejecutivo quiere tomar el pulso al estado de las relaciones entre los países árabes y a las expectativas del proceso de paz entre israelíes y palestinos. La siguiente etapa será Israel, donde se entrevistará en Jerusalén con el presidente Simon Peres. Su periplo concluirá en Líbano, con una visita a las tropas españolas en el marco de la FINUL, la misión de paz de Naciones Unidas.