EFE. MADRID
Los grupos catalanes en el Congreso calientan motores ante la próxima decisión del Constitucional sobre el Estatut, un fallo que de suponer una "lectura regresiva" de la Carta Magna abriría, advierten, una grave crisis institucional y política que amenazaría incluso, según ERC, la existencia del Gobierno.
"Estamos absolutamente convencidos de la constitucionalidad del Estatut", es la frase unívoca que de entrada pronuncian los portavoces de los tres grupos catalanes en la Cámara Baja, Pere Macías (CiU), Joan Ridao (ERC) y Joan Herrera (ICV). A partir de ahí sus discursos van por caminos diferentes pero convergen en una advertencia: si la sentencia del Tribunal Constitucional es "adversa" al Estatuto catalán se abrirá una grave crisis institucional en España. El secretario general de ERC va más allá. A su juicio, si se produce una sentencia "negativa" que "lamine aún más el Estatut" estaremos ante "el problema político más grave del Gobierno en democracia" y puede "complicar y condicionar la existencia y la vida política de este Gobierno".
Por su parte, el portavoz adjunto del los socialistas catalanes en el Parlament, Joan Ferran, opinó ayer que CiU usará la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut "como último cartucho" para tratar de "hacer saltar por los aires al Gobierno catalán".