EFE. BILBAO
El secretario general del PP del País Vasco, Iñaki Oyarzabal, afirmó ayer estar "razonablemente contento" de cómo transcurrió la reunión con el PSE porque apreció "bases sólidas" para avanzar hacia un acuerdo que posibilite un "cambio significativo" en el País Vasco. Los populares aseguraron, tras la reunión, que existe "terreno para conseguir un acuerdo estable y fuerte", que desearían que se plasmara por escrito.
Las comisiones negociadoras del PSE y el PP del País Vasco mantuvieron ayer en Bilbao una reunión de dos horas y decidieron continuar con los encuentros la próxima semana para buscar un acuerdo firme que posibilite la elección del socialista Patxi López como lehendakari.
Oyarzabal explicó que "no hay nada cerrado" pero que han constatado la existencia de muchos puntos en común con los socialistas, aunque reiteró que los populares exigen un "compromiso claro" para cambiar de políticas, no sólo de lehendakari.
Por ello, el PP planteó al PSE una serie de "cuestiones vitales" sobre las que avanzar hacia un posible acuerdo en torno a las medidas para afrontar crisis, la reivindicación de la libertad en la enseñanza para que el euskera "sea un elemento que una y no que divida" así como "adelgazar y racionalizar la administración vasca".
A través de una nota, el PSE coincidió con el PP en calificar la reunión de "cordial" y expresó su satisfacción ante "el compromiso público" del partido de Antonio Basagoiti de apoyar la investidura del candidato socialista.
El secretario de Organización del PSE, Rodolfo Ares, afirmó que su deseo es formar un Ejecutivo con socialistas y probablemente con independientes. "López señaló que quiere hacer un Gobierno con gente del PSOE pero también con no afiliados, con los mejores y para ello buscaremos a las personas adecuadas para sacar adelante retos y objetivos", explicó Ares.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró que el cambio político al que aspiran se centra en "la defensa de España, la Constitución y el Estatuto de Guernica", que "los padres puedan decidir la educación para sus hijos", "la derrota de ETA y afrontar la crisis económica". "Rajoy recalcó que "es la hora de la grandeza y no de tonterías de si te doy un director general o nombro a tu primo". Rajoy advirtió de que el PP tiene la obligación de hacer oposición y controlar al Gobierno y de que no se va "a hacer cómplice" de la política económica de Zapatero porque cree que "es muy negativa".