EFE. MADRID
El dictamen que aprobará el próximo lunes la comisión de investigación sobre la supuesta trama de espionaje en la Comunidad de Madrid concluirá que el Gobierno regional no ha espiado y que, por tanto, no hay "responsabilidades políticas" que puedan derivarse. Así lo propondrá el PP, que previsiblemente sacará adelante la propuesta gracias a su mayoría absoluta. Los diputados del PSOE e IU abandonaron ayer juntos el pleno de la Asamblea de Madrid, como muestra de protesta por el cierre de la Comisión.
Los parlamentarios se marcharon en silencio del hemiciclo a los veinte minutos de haber comenzado la sesión, justo cuando la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, estaba terminando de contestar una pregunta de la portavoz del PSOE, Maru Menéndez, sobre el "caso Gürtel". La portavoz de IU, Inés Sabanés, y la socialista Menéndez sí permanecieron en sus asientos, en señal de "respeto institucional", según han explicaron después. Aguirre replicó que la oposición "tiene que hacer plantes y boicot porque no tiene argumentos", y que el PSOE e IU "tendrán que responder por ello ante sus electo".
Maru Menéndez justificó la actuación de la oposición como respuesta al "atropello democrático sin precedentes que ha supuesto el cerrojazo del PP a la Comisión de Investigación, justo en el momento en que se ponía de manifiesto la existencia de tres redes paralelas" en la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior.
El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, uno de los supuestos espiados por miembros de su propio partido, señaló que "si ha habido seguimientos, que se sepa, y si se han falsificado documentos, que se sepa también".