EFE. MADRID
La Guardia Civil ha detenido a 19 personas y ha logrado desarticular una de las bandas delictivas más activas de España, especializada en "pinchazos" a oleoductos y en robos en locales, a la que se imputan 73 delitos cometidos en diferentes provincias y unas pérdidas de tres millones de euros. Según la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, la investigación comenzó el pasado mes de septiembre tras un robo en una gravera de Fuentidueña de Tajo (Madrid), en la que un grupo de asaltantes amordazó al vigilante. Los agentes determinaron que sus autores pertenecían a una de las dos bandas responsables de varios delitos cometidos en Madrid, Guadalajara, Zaragoza, Castellón, Alicante y Sevilla, que conformaban dos grupos jerarquizados cuyos jefes obedecían órdenes de un superior, quien coordinaba sus acciones pero que no participaba en los robos. Los miembros de los grupos tomaban fuertes medidas de seguridad para evitar ser controlados. Su manera de actuar era siempre la misma: forzaban las cerraduras de los locales mediante sofisticadas herramientas y, con ayuda de inhibidores de frecuencias, neutralizaban las alarmas.