EFE. MADRID
Treinta y cinco mil conductores han sido condenados por circular ebrios y la mayoría de esas condenas se han dictado por conformidad, es decir el conductor ha reconocido los hechos, lo que, según el fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, indica una dinámica de reinserción. Para evitar que los conductores ebrios reincidentes se pongan al volante, la Fiscalía promoverá, tal y como anunció en la pasada Memoria, la instalación del dispositivo "alcolock", un proyecto piloto en el que se está trabajando con el amparo del Consejo General del Poder Judicial. Este dispositivo mide el alcohol del conductor y si supera el límite legal establecido impide el arranque del coche. Las 35.000 condenas se produjeron desde la entrada en vigor de la reforma del Código Penal en materia de seguridad vial, a finales de 2007, hasta el 31 de diciembre del pasado año, y Vargas está convencido de que el 95 por ciento de esos conductores "no volverá a delinquir".