EFE. MADRID/BILABO/VITORIA
La sala del 61 del Tribunal Supremo acordó ayer la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK-PCTV) al estimar las demandas presentadas por el Gobierno y por la Fiscalía. La decisión fue adoptada por unanimidad tras una breve deliberación -comenzó el miércoles y continuado ayer tarde- y sólo dos días después de que el alto tribunal acordara también la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca (ANV).
El partido ha sido ilegalizado tras casi tres años y medio de actividad en el Parlamento vasco, donde tiene nueve parlamentarios, durante los cuales no ha condenado las acciones de ETA y se han limitado a decir que están en contra de todas las "violaciones de los derechos humanos". La Ley de Partidos establece que, tras la notificación de la sentencia en la que se acuerde la disolución de una formación, "procederá el cese inmediato de toda la actividad del partido político disuelto". Además señala que "la disolución determinará la apertura de un proceso de liquidación patrimonial, llevado a cabo por tres liquidadores designados por la Sala sentenciadora" y que "el patrimonio neto resultante se destinará por el Tesoro a actividades de interés social o humanitario". El PCTV-EHAK fue inscrito en el Registro de Partidos Políticos en septiembre de 2002, un mes después de que el Congreso instara la ilegalización de HB-EH-Batasuna.
El Gobierno expresó ayer su satisfacción y señaló que "quien no acepta las reglas del juego ni la Constitución no puede estar en la vida política".
Eusko Alkartasuna rechazó ayer "frontalmente" la ilegalización y reiteró, al igual que lo hizo con la sentencia de ANV, que constituye una "auténtica aberración política, ya que además de atentar y limitar los derechos fundamentales de participación, asociación y expresión, supone aplicar fórmulas de pasado que de ninguna forma sirven para alcanzar la normalización política de Euskal Herria".
El portavoz parlamentario del PP vasco, Leopoldo Barreda, mostró su "satisfacción" y señaló que la sentencia "pone de manifiesto en términos jurídicos una realidad que todos conocíamos: que esta formación era un alias de Batasuna y un instrumento de ETA para intervenir en la vida política".