EFE
Lamata, durante una comparecencia para informar de la constitución de la Comisión Regional de Coordinación contra el Cambio Climático, respondía así, al ser preguntado por la propuesta de pacto sobre el agua que hoy ha hecho la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa.
Fernando Lamata ha considerado muy positivo ese ofrecimiento de la ministra, que ha dicho que recoge la idea que planteó el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, para que el problema del agua en España fuera abordado a través de un pacto nacional.
El vicepresidente de la Junta considera que ese pacto deberá garantizar el abastecimiento de uso de boca en cualquier lugar del país, con la calidad necesaria, pero la disponibilidad de ese recurso para otros usos económicos tendrá que depender de la capacidad de cada cuenca hidrográfica y de la pluviometría.
Ha dicho que el Gobierno de Castilla-La Mancha de cara a ese pacto "no se cierra a ningún planteamiento" y ve lógico que "se pueda discutir de todo, también de los trasvases".
No obstante, ha advertido de que Castilla-La Mancha exigirá el mismo trato que cualquier otro territorio y ha afirmado que el trasvase Tajo-Segura, que ha recordado que es el único gran trasvase hoy día vivo y que "tiene blindada el agua para el desarrollo agrícola de la Región de Murcia, fundamentalmente", no es sostenible "desde el punto de vista de nuestro desarrollo económico y no tiene una aceptación social".
En este sentido, ha apuntado que la ministra, en su comparecencia hoy en la Comisión de Medio Ambiente del Congreso, ha dicho que el Gobierno sólo hará aquellos trasvases que sean medioambientalmente sostenibles, económicamente viables y socialmente aceptables.
Lamata ha indicado que Castilla-La Mancha plantea que en el abastecimiento de Murcia y Alicante, zonas receptoras del trasvase Tajo-Segura, se actúe igual que en el caso de Barcelona.
Lamata ha recordado que se planteó una conducción desde el Ebro a Barcelona y su zona metropolitana para solventar la situación de carencia de agua que ha atravesado, pero cuando ha llovido y ya no hacía falta, se ha decidido no hacerla y construir una desaladora que garantice el abastecimiento en sequías futuras.
"Exactamente lo mismo planteamos nosotros para Murcia y Alicante", ha dicho Lamata.