EFE/EUROPA PRESS. BARCELONA
U
n chiste sobre violencia machista que el presidente de la Audiencia de Barcelona, José Luis Barrera, explicó ayer para ejemplificar su decisión de vetar el acceso de las cámaras en los pasillos del Palacio de Justicia, desató una polémica mediática que le llevó a pedir disculpas.
Ante la demanda de los periodistas de poder grabar imágenes en la Audiencia de Barcelona, Barrera indicó que "hay cosas que las entiendo, pero por mucho que las entienda no las puedo hacer". Y entonces manifestó que "es como aquel que dice: usted, ¿por qué mató a su mujer?. Y le responde: usted, ¿no ha tenido ganas nunca?".
Barrera añadió que "eso es un chiste y habrá gente que lo pueda entender o que no lo pueda entender, pero no puede ser", en referencia a la petición de grabar en los pasillos de la Audiencia.
Barrera efectuó estas manifestaciones en la rueda de prensa de presentación de la memoria anual de la Audiencia Provincial de Barcelona.
Después de que algunos medios se hicieran hecho eco de esas declaraciones, el presidente de la Audiencia emitió un comunicado en el que subrayaba que "no ha ironizado" en ningún momento sobre "la lacra social que supone la violencia doméstica". Su intención, agrega la nota, "jamás ha sido trivializar sobre un tema de tanta gravedad" y lamentó que sus palabras "se hayan sacado de contexto".
Barrera manifestó, asimismo, que estaba "profundamente dolido y preocupado" por que algunos medios sólo se hayan referido a sus comentarios "anecdóticos y coloquiales, siempre sacados de contexto". Posteriormente, en declaraciones a la Cadena Ser, el presidente de la Audiencia pidió disculpas si con su chiste había podido ofender a alguien.
En la rueda de prensa fue preguntado por la denuncia presentada por Telma Ortiz, hermana de la Princesa de Asturias, y el magistrado afirmó que "no pueden formularse medidas cautelares sólo contra unos medios", ya que eso sería "una censura previa". Ante esas declaraciones, algunos periodistas insistieron en criticarle por la prohibición de grabar en los pasillos de la Audiencia, a excepción de los actos oficiales que se celebran en el Salón de los Pasos Perdidos. Fue entonces cuando puso el ejemplo de la violencia doméstica para mostrar su postura.