EUROPA PRESS. MADRID
El ex responsable de Relaciones Internacionales del PNV Gorka Agirre compareció ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para negar cualquier tipo de relación con la banda terrorista ETA. Agirre, en libertad bajo fianza e imputado por un presunto delito de colaboración con ETA en la causa en la que se investiga el aparato de extorsión de la banda, afirmó que "jamás" realizó labores de mediación entre ETA y los empresarios chantajeados para que pagasen a la banda.
El ex dirigente nacionalista señaló que si bien es cierto que algunos empresarios extorsionados se dirigieron hacia él para pedirle consejo, siempre les recomendó que no cedieran al chantaje y no pagaran a ETA. Según confirmó su abogada, en su declaración reconoció haber atendido a los industriales amenazados por ETA pero únicamente porque, debido a los años que había vivido en el exilio en la región francesa de Iparralde -al ser sobrino del lehendakari en el exilio José Antonio Agirre- "conocía a mucha gente" y tenía numerosos contactos con ex militantes de la organización terrorista.