Chalés de lujo con calles de tercera en Dénia y Xàbia

El paso de los camiones por el «boom» del urbanismo en los acantilados y los proyectos de obra pública inacabados han dejado los viales destrozados

15.11.2015 | 01:39
Chalés de lujo con calles de tercera en Dénia y Xàbia

El urbanismo vuelve a tener en la Marina Alta dos velocidades. Cada día se empieza a construir un nuevo chalé de lujo. Este mercado ha despegado con fuerza y le ha dado una salida al sector en plena crisis. Pero las obras de urbanización, esas que deben dotar a los nuevos y viejos chalés de alcantarillado, aceras o alumbrado, van más lentas. Y eso cuando no encallan durante años como ha ocurrido con la red de saneamiento del Montgó y les Rotes de Dénia.

Esa disparidad de velocidades es una de las causas de que muchas de las calles de los chalés de lujo estén destrozadas. Una de las zonas de más efervescencias de este nuevo urbanismo es la playa de la Barraca de Xàbia. Se han levantado auténtica mansiones. Su arquitectura, eso sí, es moderna. La calle que lleva a esos chalés y que baja a la playa está hecha trizas. El asfalto está machacado y deteriorado cuando no se han abierto socavones que cada día se ensanchan un poco más. Los conductores los van esquivando con el peligro que supone meterse a la izquierda en una calle repleta de curvas.

El problema es aquí complejo. Las obras de urbanización debía hacerlas la empresa VAPF. Era el plan parcial Mar Azul. Se quedó colgado hace casi 30 años. El Ayuntamiento, eso sí, dispone de un aval de 1,6 millones para ejecutarlas. Pero no le llega. El proyecto de reurbanización sube a 3 millones de euros. El actual equipo de gobierno, del PSPV, aboga por revisarlo y adaptarlo económicamente a la garantía que dejó la empresa urbanizadora. Sin embargo, el nuevo proyecto no se hará de la noche a la mañana. Va para años. Además, el gobierno local considera que es mejor que pase allí el «boom» de los chalés de lujo, dado que ahora los camiones y la maquinaria pesada podrían destrozar en dos días las nuevas infraestructuras y el asfaltado.

Mientras, en esta calle de la Barraca se han vuelto ahora a abrir zanjas para pasar unas tuberías de agua potable. Cuando se tapen con hormigón y asfalto, al vial volverá a salirle otra cicatriz. Es lo que pasa cuando las infraestructuras se colocan a posteriori. Todo son parches.

Las zanjas que se abrieron hace ya 5 años en la zona del Montgó, en Dénia, (luego se taparon malamente con hormigón) han provocado que las calles estén deterioradas. Los coches traquetean cuando pasan por la huella que dejó la máquinaria pesada. Estas obras, financiadas por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CH), llevan paralizadas desde 2011, cuando la empresa adjudicataria las dejó a medias. El Ayuntamiento valoró los daños en las calles en 632.000 euros.

De nuevo en Xàbia, hay calles de la zona de Pinosol que ofrecen una imagen bien curiosa. Están partidos por la mitad. Una parte está asfaltada y la otra es de tierra. Aquí también se quedaron pendientes las obras. Más que asfaltado, hay remiendos de alquitrán aquí y allá.

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