V. X. C. R.
Visto para sentencia. El juicio de faltas que se celebró ayer no aportó datos nuevos sobre el enfrentamiento que tuvieron en la cafetería de un supermercado el pasado 12 de julio la edil independiente de Benitatxell, Hannellore Rheindorf, y la dueña de una cafetería, Pilar Romero. Esta última denunció a la concejal por amenazas y ayer se volvieron a ver las caras en la sala de vistas del juzgado número cinco de Dénia. Los hechos se remontan a días después de que la edil hubiera sido detenida junto al alcalde, Juan Cardona, por un presunto delito de cohecho al intentar cobrar 50.000 euros por un favor urbanístico.
Pilar Romero ratificó ante el juez que la edil le había insultado y le había dicho que le "iba a callar la boca". Lo que fue interpretado por la hostelera como una amenaza y más después de que Rheindorf hubiera avisado a la Policía Local para que se personara en la cafetería. Un hecho que propició que la regente del bar hiciera lo propio pero alertando a la Guardia Civil.
Ayer, Hannellore Rheindorf declaró que la propietaria de la cafetería le había voceado que era "una criminal", motivo por el cual comenzó la discusión. Como testigo Rheindorf trajo a su compañero de partido y edil Sthephen Kidgell, quien ratificó que les habían llamado criminales pero desde la cafetería (Rheindorf había afirmado que ella no había entrado en el bar). En sus declaraciones la concejal independiente también señaló que "todo es un espectáculo de la política porque ella es de otro partido", refiriéndose a la hostelera.
Relato
Pilar Romero aclaró ante el juez que ella desde la cafetería que da a las cajas del supermercado comentó que "mira quien pasa por la caja vestida de mora" y tras cruzarse las miradas la concejal le preguntó "si tenía algún problema con ella" y la cosa acabó con los presuntos insultos y amenazas, según Romero. Ayer la hostelera aportó como testigo a Vicente Gisbert quien declaró que él estaba en la cafetería en el momento de la discusión y que vio a la edil "echándole zarpazos a la cara" y profiriendo insultos.
La abogada defensora pidió la absolución de Rheindorf porque en la denuncia por amenazas el testigo no había dicho en ningún momento que hubiera oído la frase en la que la edil advertía que iba a intentar "callar la boca" de la denunciante. La letrada también explicó que en la denuncia ponía que había más testigos pero no se ha sabido "la filiación de los mismos" como tampoco los insultos que se vertieron.