A. P. F.
El equipo de gobierno de Xàbia (Bloc-Centristes y PSPV) ha elegido un mal momento para retocar al alza las tasas y subir una media del 20% la de la basura. El incremento ya se discutió el lunes en comisión de Hacienda y ayer el alcalde, Eduardo Monfort, convocó para este jueves el pleno extraordinario en el que, si se cumple el guión previsto, el equipo de gobierno aprobará de una tacada la subida de 24 tasas.
Todas, excepto la citada de la basura, aumentarán un 5%, que es la actualización del IPC previsto. Pero incluso aquí los dos partidos de la oposición, PP y Nueva Jávea, consideran que al equipo de gobierno se le ha ido la mano. De hecho, el edil de Nueva Jávea Óscar Antón indicó ayer que el IPC previsto por el Instituto Nacional de Estadística es de un 3,7%. Mientras, el portavoz del PP, Juan Carlos Generoso, advirtió que el pasado mes de octubre "el IPC armonizado fue de un 3,6%".
La intención de subir las tasas ha corrido como la pólvora. La plataforma de empresarios, comerciantes y vecinos de Xàbia ofrecerá hoy una rueda de prensa en la que anunciará movilizaciones contra la medida. De hecho, en la revisión de tasas no se salva nadie, ya que incluso se incrementa la de ocupación de los puestos del Mercado Municipal, pese a que estos vendedores llevan meses soportando la inevitable caída de negocio por las obras del centro histórico. Xàbia, además de la crisis global, sufre desde hace tiempo su particular calvario por el retraso en las obras públicas y el catastrazo. El incremento que más escuece es el de la basura. Esta vez todo apunta a que el PSPV apoyará a Bloc-Centristes, que podrá, al segundo intento (el pasado año los socialistas se desmarcaron), revisar esta tasa. Para las viviendas la subida es de un 20%, con lo que los vecinos pasarán de pagar unos 71 euros a 85.
Para la oposición, aumentar la presión impositiva a vecinos y empresarios es la peor medida que se puede tomar en tiempos de crisis. "El incremento es exagerado", sostuvo ayer el portavoz del PP, que abogó por recortar gastos extraordinarios y no ir a lo más fácil, que es exigir más sacrificio económico a los vecinos. "Ahora había que ponerse del lado de la pequeña y mediana empresa y no gravar por todo". "El Ayuntamiento debería revisar sus gastos extraordinarios, porque muchos son prescindibles", abundó. Por su parte, Óscar Antón le reprochó a Bloc-Centristes su "falta de capacidad para generar ingresos". "En tiempo de crisis es obligado recortar en gastos de fiestas", advirtió, al tiempo que denunciaba que hay concejalías que superan con creces sus presupuestos.