V. A.
El alto precio del petróleo y las exigencias de la normativa internacional para prevenir el cambio climático han impulsado a las navieras Baleària y Acciona Trasmediterránea a sustituir una parte de sus barcos de alta velocidad -los "fast ferry"- por una nueva flota de buques más lenta, pero de menor consumo.
La medida, al menos inicialmente, no supondrá la desaparición total de los servicios de alta velocidad, aunque a la larga todo apunta a que la tendencia será ésa, según fuentes del sector. Las dos compañías han decidido introducir paulatinamente barcos de última generación, más modernos y equipados, pero más lentos, ya que su principal objetivo es reducir el consumo de carburante.
La medida afectará a las comunicaciones marítimas entre la Comunidad Valenciana y las Baleares. En el caso del trayecto Dénia-Ibiza de Baleària, el tiempo de viaje de los nuevos barcos aumentará 55 minutos respecto a los de las naves de alta velocidad, ya que pasará de las 2 horas y 15 minutos de éstas a 3 horas y 10 minutos, lo que supone casi un 41% más.
Un portavoz de la compañía precisó, no obstante, que en los próximos meses y también durante la temporada estival de 2009 se podrá escoger entre ambas opciones, por lo que en la práctica no será una sustitución, sino una ampliación de la oferta. En cualquier caso, esta misma fuente dejó claro que "el precio del petróleo no va a bajar, y en el mejor de los casos se mantendrá estable", por lo que los costes implicarán una tendencia clara a que la mayor parte de los servicios no sean de alta velocidad.
Fuentes de Acciona Trasmediterránea confirmaron que la apuesta de esta compañía también va a ser el empleo de barcos de menor consumo, aunque aclararon que por el momento la programación de servicios no contempla la desaparición de los fast ferries, los barcos de alta velocidad, sino una reducción de sus viajes en favor de los buques de menor consumo.
Para compensar el mayor tiempo de viaje, las nuevas flotas aportarán a los viajeros una mayor oferta a bordo, como tecnología wi-fi para navegar por internet y un mayor confort durante el trayecto, así como una gama más amplia de servicios de restauración. Todo ello a un precio más asequible que el de los barcos de alta velocidad, aunque el cliente que necesite optar por los servicios más rápidos aún podrá optar por ellos.
Normalidad relativa en el puerto de Dénia
Desde la noche del domingo, en la que por fin pudieron zarpar de Dénia hacia Ibiza tras 30 horas de retraso los pasajeros que se habían quedado en tierra tras paralizar una inspección de Fomento el buque Pitiusa del Mar, la naviera Iscomar ha podido normalizar relativamente la actividad. Aunque todavía con retrasos, el ferry Begoña del Mar siguió operando durante la jornada de ayer entre la capital de la Marina Alta y la isla pitiusa.
Sin embargo, la normalidad no puede ser absoluta. La paralización del Pitiusa Nova ha tenido como efecto inmediato que Iscomar deja por el momento de hacer trayectos directos entre Dénia y Formentera, que era la línea que cubría la embarcación que permanece amarrada en el puerto de Dénia.
De hecho, la compañía Iscomar no cuenta con poder recuperar la conexión directa entre Dénia y Formentera al menos hasta el próximo jueves.