M.J. MASCARELL
El conseller de Infraestructuras y Transporte, Mario Flores, visitó ayer las obras de construcción del nuevo puente de Beniarbeig que sustituirá al anterior, desmoronado el pasado 12 de octubre a consecuencia de las intensas lluvias. La inversión prevista para estas obras es de 2,6 millones de euros y se estima que para agosto los vecinos de Beniarbeig ya puedan atravesarlo y ver unido de nuevo el municipio.
Las obras comenzaron a mediados del mes de enero y se están desarrollando a muy buen ritmo, cumpliendo los plazos previstos a pesar de que el desmontaje del antiguo monumento resultó muy delicado con la intención de mantener un ojo que se montará en el parque fluvial en recuerdo de la riada. El grado de ejecución de la obra alcanza ya el 50%. De hecho, ayer ya se estaba colocando la estructura superior y el puente ya va tomando su forma definitiva.
El conseller aprovechó la ocasión para recordar el "gran esfuerzo" realizado por la administración autonómica para recuperar las infraestructuras afectadas por la riada. "La conselleria ha invertido 16 millones de euros para dejar las carreteras en buenas condiciones", destacó Flores.