EFE
La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Anna Terrón, ha destacado el aumento en un 1,8% de las remesas a finales de 2009, rompiendo la caída que veía registrándose desde hacía 18 meses, y lo ha atribuido al sacrificio que hacen los inmigrantes en sus gastos en favor de sus familias.
Durante el encuentro "Inmigración y remesas hacia la recuperación", Terrón ha opinado que "hay brotes verdes que atribuimos a la capacidad de los inmigrantes y a su mayor conciencia de la responsabilidad que tienen ante una situación difícil, junto al cambio de patrones de ahorro".
El 28% de los inmigrantes están desempleados, pero hay un millón ochocientos mil dados de alta en la Seguridad Social, ha detallado.
Como muestra de que la crisis ha afectado especialmente a los trabajadores extranjeros, Terrón ha recordado que un millón de hogares de países de Latinoamérica y Caribe han dejado de recibir las remesas y en cuatro millones se han reducido los envíos un 10 por ciento, según un informe del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).
El presidente de Remesas.org, Iñigo Moré, considera que el aumento en el último trimestre del pasado año "es muy modesto, aunque hay que tomar nota de ello, porque la remesas llevaban seis trimestres consecutivos en crisis". "El empleo inmigrante no se ha recuperado, la renta no es mayor en 2009, lo que ocurre es que los inmigrantes se adaptan, renuncian a mayor proporción de salario para ellos con tal de seguir remitiendo", ha dicho.
En España, se envían más de siete mil millones de euros a través de las remesas aportados por tres millones de inmigrantes, de los 5 millones que viven en España.
"Hay casi ocho millones de receptores de remesas en los países de destino, de ellos más de tres millones son niños, que gracias a este dinero pueden ir a la escuela, tener libros, recibir asistencia sanitaria o comprar medicinas", ha señalado el responsable de esta organización.
Respecto a la cantidad, Moré ha señalado que desde 2008 se ha reducido la media por envío de 320 euros a 300 y de nueve a ocho por año y también el número de inmigrantes que los remitían del 70 al 65%. La crisis ha afectado de manera diferente a los extranjeros, dependiendo de los sectores en los que habían centrado su actividad.