AGENCIAS. WASHINGTON/N. YORK/CHICAGO
Kilómetros y kilómetros y más kilómetros de personas en fila, votantes de uno u otro candidato, fueron la tónica dominante desde primera hora de la mañana en todo EE UU.
"A las 7.30 de la mañana había votado ya tanta gente como a las 12 del mediodía en 2004", dijo un funcionario en Chappaqua, Nueva York, al "The Wall Street Journal", en un reflejo del entusiasmo por estos comicios.
Se veía venir con otra cifra para el récord, porque con anterioridad, alrededor de 30 millones depositaron sus papeletas de forma anticipada en los 34 de los 50 estados del país que permiten el voto por adelantado.
Pero la participación apuntaba con batir marcas mucho más reseñables que éstas. De hecho, los 151,3 millones de personas (el 73,5 % de los mayores de edad) inscritas para votar -requisito sine qua non en este país- constituyen el registro más alto desde 1920, cuando se permitió el sufragio femenino. Se estimaba que el 80 por ciento de los inscritos iría a votar.
Los votantes fueron muchos y madrugadores, como delataban las tempranas hileras. Al poco de abrirse uno de los puntos de votación en Maryland, la espera era de casi una hora, y en Virginia Beach bajo la llovizna, las filas se extendían por varias calles.
En Delaware, las colas se formaron una hora antes de la apertura de las oficinas electorales. Para entonces, una fila ante un colegio se extendía en ambas direcciones por ocho calles.
El diario The Observer, en Charlotte, Carolina del Norte, informó que hora y media después de la apertura los votantes esperaban de 30 a 90 minutos, y otro tanto ocurría en Carolina del Sur.
Máquinas defectuosas
Varios estados clave para los resultados finales (Pensilvania, Ohio, Florida, Virginia y Nueva Jersey) registraron problemas con el voto electrónico. Los problemas más comunes fueron dificultades para encender las máquinas, o máquinas que se apagaron en plena votación.
En Virginia, algunos centros tuvieron que ofrecer papeletas. En Florida, muchos votantes informaron de "serias" incidencias con las máquinas con pantalla táctil. En total, este estado ha registrado 1.400 quejas.
En Nueva Jersey, un votante informó de que posiblemente votó dos veces debido a un error, aunque es imposible probarlo.
Y es que otra participación abundante fue la de los miles de abogados y de observadores enviados para despejar toda sospecha de manipulación.
Unos pocos votantes eran los protagonistas de esta historia. El candidato demócrata, Barack Obama, votó en Chicago, acompañado de su mujer y sus dos hijas, tras su último gran mitin el lunes en Virginia. "Voté", dijo Obama con un comprobante en la man. Su compañero de candidatura, Joe Biden, también madrugó acompañado de su anciana madre en Delaware.
Por contra McCain votó en Phoenix (Arizona), antes de acudir a mítines en los vecinos Nuevo México y Colorado. "Vamos a trabajar duro hasta que cierren las urnas", dijo.
Su "número dos, Sarah Palin, llegó a Alaska para votar y luego viajó a Arizona para participar en la fiesta electoral republicana.
En Chicago, otra cola esperaba: para asistir a la fiesta de Obama.
Una jornada sin incidentes y con la seguridad activada
Las elecciones se desarrollaron con normalidad y sin que se registraran incidentes de relevancia, si bien las fuerzas de seguridad y el servicio secreto están preparados para cualquier imprevisto o eventuales problemas.
Salvo en Chicago y Arizona, donde los candidatos esperaban anoche el resultado, el tono en los otros estados era de tranquilidad y de pocos dispositivos adicionales. En Ohio, la Policía tenía preparado material antidisturbios ante la posibilidad de que hubiera altercados.