EFE. PHOENIX
Finalizada la maratoniana campaña, el candidato republicano John McCain se refugió durante toda la jornada de ayer en una suite presidencial de su hotel talismán en Arizona a esperar los resultados de unas elecciones vistas para sentencia. Después de sendos actos en Nuevo México y Colorado, Phoenix supone el final del trayecto del agitado viaje por EE UU de McCain, quien en los últimos dos días celebró mítines en doce estados distintos. McCain votó ayer, poco después de las nueve y cuarto de la mañana hora local (16.15 GMT) en Phoenix, Arizona, el estado por el que es senador.
El veterano político, tras acudir a las urnas, se dirigió al hotel Arizona Biltmore, un establecimiento de lujo que durante las últimas décadas ha estado vinculado a los momentos dulces en la vida del senador McCain. "El hotel le ha dado suerte. Tuvo aquí la recepción de su boda -con su actual esposa, Cindy (1980)- y su oficina no está lejos, así que ha realizado muchas actividades en las instalaciones", explicó el director general del complejo, Andrew Stegen, que hace tres meses supo que acogería el evento de la noche electoral de McCain.
El Arizona Biltmore sirvió en marzo para festejar su nominación como candidato republicano a la presidencia del país, además de para eventos de la empresa Hensley, la tercera distribuidora de cerveza Budweiser de EE UU, con sede en Arizona y presidida por su mujer, que es la heredera del imperio cervecero.
Este hotel, llamado "la joya del desierto" tras su inauguración en 1929, en el que durmieron Clark Gable o Marilyn Monroe, y que sirvió de inspiración al compositor Irving Berlin para componer el clásico villancico "White Christmas", ha mantenido a lo largo de su historia una relación permanente con los inquilinos de la Casa Blanca.
"Todos los presidentes desde Herbert Hoover (1929-1933) han pernoctado aquí al menos una vez. Esperamos que esto continúe", aseguró Stegen, para quien sería una gran noticia el éxito de McCain en la noche electoral.
El senador por Arizona pasó ayer las tensas horas del recuento en una suite presidencial con vistas a un jardín donde decenas de operarios instalaron ayer el escenario y los equipos de luz y sonido con los que contó McCain para su discurso al país. Alrededor de 3.000 personas vivieron la noche electoral en el hotel. El 70 por ciento de los huéspedes forman parte del equipo de campaña de McCain o de la prensa. Solo un grupo limitado de periodistas tuvo acceso al recinto durante la noche electoral.
La denominada por parte del equipo de McCain "La Noche Electoral de la Victoria 2008" tuvo restringida la entrada y solamente aquellos simpatizantes con invitación pudieron acceder al recinto. En cambio, la fiesta que prepararon los demócratas de Arizona en Phoenix durante la noche estuvo abierta a todos los públicos