TONI CABOT
A Enrique Ortiz le corre prisa estar en Primera División, por ello es más que probable que quedaría encantado viendo al Hércules circular por la recta final de la Liga a la misma velocidad que ayer tuvo el gusto (y susto) de experimentar como Miguel Fuster a bordo del Porsche por la montaña alicantina.
El máximo accionista herculano acudió ayer a la llamada del piloto benidormense, con el que colabora, para asistir a una sesión de entrenamientos que Fuster lleva a cabo en un tramo de la carretera que une Torremanzanas y Benifallim. Allí, Ortiz tuvo ocasión de conocer a Santiago Cañizares, ex guardameta internacional del Elche, Real Madrid y Valencia, que también aprovechó el corte del tramo para probar su Fiat 131 Abarth con el que correrá el Rally La Vila a finales del presente mes.
Fue Fuster quien hizo las presentaciones nada más llegar al tramo y el diálogo futbolístico no tardó en fluir:
Santiago Cañizares: "Os sigo todas las semanas y no me queda ninguna duda: Os veo en Primera División, eso lo tengo claro".
Enrique Ortiz: "No sabes cómo me tranquilizas".
S.C.: "Farinós está tremendo. A todos los equipos les gustaría tener diez Farinós sobre el terreno de juego".
E.O.: "Es un fenómeno como jugador y como persona".
S.C.: "Con personas como él se hacen grandes cosas. Al Valencia llegamos varios despedidos (Ayala, del Milán; yo, del Real Madrid...) y con futbolistas como 'Fari' llegamos a la final de la Champions. Estábamos en el campo que acogió la final y nos mirábamos pensando: 'Qué hacemos nosotros aquí'".
El ex internacional también tuvo palabras de elogio para el portero herculano Calatayud: "Es un buen portero. El Hércules lo ha recuperado y quiero verlo en Primera División", señaló.
Los mecánicos de Fuster ponen a punto del Porsche 911 GT3 con que afrontará esta temporada para iniciar las pruebas en un tramo de unos cuatro kilómetros y Ortiz se hace el ánimo para ocupar el asiento del copiloto. Unos minutos después, tras comprobar que el cuentakilómetros llegaba a alcanzar los 190 kms/h en un trazado salpicado de curvas pronunciadas, el empresario, con el susto en el cuerpo, desvelaba sus impresiones: "No he experimentado nada igual en mi vida. Todos los jóvenes deberían tener una experiencia similar junto a un piloto profesional para que se les quitara para siempre las ganas de correr a velocidades prohibidas con un coche".
Mientras tanto, Santi Cañizares espera su turno. Ha llegado al tramo de Torremanzanas con ganas de probar en serio su última adquisición: el Fiat 131 Abarth con el que Antonio Zanini ganó el subcampeonato de Europa de rallys en 1979. Toda una joya con motor que adquirió a un empresario navarro a cambio de un Ferrari más una cantidad de dinero en metálico. "Lo he conducido un rato y estoy para que me vea un fisioterapeuta", comentó el ex guardameta que actualmente ejerce como comentarista deportivo en Canal Plus.
Ortiz bromea: "Siempre se ha dicho que los porteros tenéis un punto de locura y por lo que veo a tu no lo has perdido al colgar los guantes".
El 131 Abarth está impecable treinta años después de que saliera de la Fiat. "Cañete", un enamorado de los coches y los rallys, queda embelesado escuchando el ruido del motor. Posteriormente, tras recorrer cuatro veces el tramo de subida y de bajada, Cañizares relata contradictorias sensaciones: "El coche es ingobernable, estoy molido. Es muy difícil de conducir, pero ha respondido perfectamente. Estoy contentísimo", explica.
"No tiene nada que ver con ningún otro vehículo que he pilotado. No se parece a nada. Ya me lo dijo Zanini: te tira de los brazos y hay que tener mucha fuerza pues te pega unos trallazos impresionantes. Me ha venido bien ser portero".
Cañizares, con todo, prefiere ser cauto: "Habrá que prepararse bien para el Rally de La Vila. Si en un tramo de cuatro kilómetros me ha dejado molido me imagino qué puede hacer de mí en treinta".