J. A. GALVAÑ/V. M. VICTORIA
El consejero delegado del Elche, Juan Carlos Ramírez, llevaba una sonrisa de oreja a oreja al final del partido. "Nos tocaba disfrutar. Hemos hecho un gran partido y me alegro, sobre todo, por la afición para que confien en nosotros. Es un día feliz que nos da tranquilidad. Tenemos que tener los pies en el suelo e intentar llegar a los cinco o seis últimos partidos con opciones de meter la cabeza arriba".
El duro varapalo que supone perder contra el eterno rival no ha menguado el ánimo de Tote, quien incluso se mostró "más convencido" de que el Hércules ascenderá a Primera División. "Ahora lo tengo claro, he visto cómo está la gente de dolida y cómo se ha volcado la afición, y estoy convencido de que ascenderemos. No me cabe ninguna duda", subrayó el madrileño, quien admitió que los blanquiazules no rayaron al "nivel habitual" y felicitó al Elche por su "buen partido".
El presidente del Elche, José Sepulcre, señalaba que "nos hacía falta una victoria en casa después de tres meses y que mejor que contra el Hércules, el eterno rival que llegaba como líder. Hemos hecho un partido impecable. El Elche ha sido superior e, incluso, podíamos haber marcado algún gol más", y sobre la respuesta de la afición comentó que "ojalá pudiéramos tener tanta gente cada partido. Los aficionados han disfrutado y han visto un buen partido".
La otra cara de la moneda era el presidente del Hércules Valentín Botella, quien admitió que el equipo "no estuvo a su mejor nivel. No hemos jugado como otros días, pero no pasa nada, disponemos de una ventaja importante de puntos sobre el cuarto. La única pena ha sido por la afición, que se merecía una victoria".