LUCAS V. BELMAR
o tuvo reparos en reconocer Enrique Ortiz que el de ayer fue uno de sus mejores días como máximo accionista del Hércules, sólo tal vez equiparable al 25 de junio de 2005, cuando el equipo de Juan Carlos Mandiá conquistó el ascenso a Segunda. "La alcaldesa (Sonia Castedo) me llamó el jueves por la noche para decirme que la Generalitat daba luz verde al aval y me dio una gran alegría", desveló el propietario del Hércules.
"Ahora ya veo la luz". Ortiz se ha quitado un peso de encima al conocer que el Instituto Valenciano de Finanzas aportará la garantía para obtener crédito y así saldar las deudas con Hacienda y Seguridad Social, una maniobra idéntica a las realizadas por el Levante y el Valencia. "No somos el Valencia, pero merecíamos un trato similar. Siempre he dicho que confiaba en que el aval llegara, pero hasta que no me lo han confirmado no me he quedado tranquilo", añade el empresario alicantino.
La Generalitat, que ya avaló un crédito de 5,6 millones para el Levante y otro de 74 millones para el Valencia, ha autorizado uno de 16 millones para el Hércules, que ahora deberá solicitar el préstamo a una entidad bancaria.
Ortiz, poco dado a realizar declaraciones públicas como rostro visible del Hércules, delega en el presidente Valentín Botella a las primeras de cambio. El empresario oriolano se mostraba ayer exultante. "No nos podían dejar tirados y no lo han hecho. Es una noticia formidable y tenemos mucho que agradecerle a la alcaldesa, que ha dado la cara por el Hércules hasta que ha conseguido un aval que ya le dieron anteriormente al Levante o al Valencia", señaló Botella.
Por su parte, Sonia Castedo se mostró lacónica al término de la reunión que celebró junto a los comerciantes del centro: "Estoy muy contenta por haber conseguido este aval tras reunirme con el conseller Gerardo Camps, ya que este es un año muy importante para el Hércules", afirmó la alcaldesa, en referencia al probable ascenso a Primera.