El dúo cómico Salvatore Ficarra y Valentino Picone, que dirige, escribe y protagoniza esta comedia, sientan en el banquillo de los acusados a los mismos ciudadanos y les culpan de fomentar la corrupción política con su laxa conciencia cívica, en el pueblo imaginario de Pietrammare. Sus habitantes están cansados de la situación política y ven que ha llegado la hora de cambiar la corrupción y deshonestidad de los mandatarios, por lo que aprovechan las elecciones para lograrlo y elegir un alcalde que promete legalidad en la comarca, aunque su política acaba siendo vista como una amenaza para los vecinos.