Historia íntima de INFORMACIÓN - 75 Aniversario

HISTORIA [ÍNTIMA] DE UN PERIÓDICO

08-11-2016TuentiMeneame
Antiguas instalaciones de INFORMACIÓN en la calle Quintana
Antiguas instalaciones de INFORMACIÓN en la calle Quintana. Perfecto Arjones.

GERARDO MUÑOZ Años de plomo
Como decía, la sede de INFORMACIÓN estaba en Quintana, 42, luego 40 por cambio municipal. Las oficinas de administración y redacción se repartían los dos pisos de la primera planta, adonde se subía por la escalera que arrancaba en el portal. El taller ocupaba la planta baja y se comunicaba con las oficinas a través de una escalera interior.
En el taller hacía siempre calor. Mucho más en verano, claro. Se debía a la composición en caliente; es decir, al uso del plomo fundido para la impresión. Mientras los cajistas componían letra a letra los títulos (que tenían que leer del revés, a pesar de lo cual lo hacían a una velocidad de vértigo), los linotipistas montaban con plomo las líneas que se imprimían en la rotativa (a la que pusieron por nombre «Genoveva»), plomo que luego volvía a derretirse para usarlo al día siguiente en la composición de otras galeradas.
 
Perfecto Arjones
Antiguas instalaciones de INFORMACIÓN en la calla Quintana
Antiguas instalaciones de INFORMACIÓN en la calla Quintana


Muda bienvenida
El director que vino a sustituir a Bugella en septiembre de 1943 entró por primera vez al periódico por el taller. Había nacido 25 años atrás en la población abulense de Arévalo y, pese a su juventud, ya había dirigido el periódico leridano La Mañana. Serio, formal, elegante, Emilio Romero Gómez entró en los talleres porque las persianas estaban le- vantadas debido al calor que había allí dentro. Se presentó solemnemente al primer operario que encontró, un cajista que se hallaba ocupado distribuyendo el periódico del día anterior (devolviendo a los crisoles el plomo de las linotipias y recuperando los tipos de los titulares), y que apenas si le prestó atención, no respondiendo a su saludo. El nuevo director subió contrariado y ligeramente ofendido por las escaleras hasta la redacción, donde volvió a presentarse y se lamentó de la fría bienvenida que había recibido en el taller. Enseguida le aclararon lo sucedido: allí abajo se había presentado al único empleado sordomudo del periódico.
Con Emilio Romero de director llegaron nuevos periodistas: el sevillano Julio Estefanía Arjona, que sustituyó a Ángel del Campo como redactor jefe, José María de Mena y Juan José Tomás Marco.
 
 

José Cirre
Solo dos años estuvo Emilio Romero de director, puesto que en octubre de 1945 fue destinado a la Dirección General de Prensa. Marchó a Madrid, pero su vínculo con la provincia alicantina permaneció siempre, al ser Benidorm su lugar de veraneo preferido.

Fue sustituido por José Cirre Jiménez, que había trabajado con anterioridad en otros periódicos del Movimiento.
Por aquellas fechas entró a trabajar en el taller Fernando Gil. Poco antes lo había hecho su hermano Pepe, que ingresó como redactor. Pero no tardaron mucho en intercambiarse los puestos: Fernando subió a la redacción en tanto Pepe bajó al taller como linotipista.

También en esa época se presentó en la redacción un joven que, en 1941, con 19 años, había empezado a colaborar con el periódico como corresponsal en su localidad natal, Monóvar. Acababa de terminar el servicio militar en Alicante y quería incorporarse como redactor. Se llamaba Isidro Vidal Martínez. Pasó el periodo de meritoriaje y consiguió una plaza como redactor de plantilla. Estudió posteriormente en la Escuela Oficial de Periodismo y obtuvo el carné de periodista nº 2.191, de fecha 12-5-1952.

En mayo de 1946, José Manuel Martínez Aguirre fue nombrado redactor-jefe, en sustitución de Estefanía, que había sido destinado a la subsecretaría de Educación Popular. Poco después entró como redactor su hermano Carlos y, también, Pepe Vidal Masanet.

Vicente Ramos, un joven licenciado en Filosofía y Letras, también se incorporó en aquellos años (1943) al periódico como colaborador.

El director de la pistola en la mesa

El 29 de junio de 1951, José Cirre pasó a dirigir Yugo, de Almería, y le sustituyó en la dirección de INFORMACIÓN el que había sido con anterioridad redactor-jefe, Gregorio Carlos Romero de Vicien.
En ese mismo mes de junio de 1951 se produjo un hecho importante para INFORMACIÓN y para la prensa española en general: el fin del monopolio de Papelera Española como suministrador de papel prensa, y la subsiguiente y creciente importación del mismo. Como consecuencia de ello, de las 4 ó 6 páginas que hasta entonces tenía INFORMACIÓN, pasó a tener 8 ó 10, con la ampliación consiguiente del número de secciones. Incluso hubo ediciones de hasta 12 (20 de noviembre) y 24 páginas (15 de agosto, con un especial de las fiestas de Elche).

En aquel año de 1951 se incorporaron nuevos colaboradores, como Antonio Sánchez Pomares en Elche y el sacerdote Francisco Espinosa, y los hermanos García sustituyeron como reporteros gráficos a los hermanos Sánchez.
También en ese año se produjo un enfrentamiento entre el director y el administrador del periódico, que propició el nacimiento de una de esas leyendas que han llegado hasta nuestros días oralmente: la del director que recibía a las visitas con la pistola encima de la mesa de su despacho.

Lo que sucedió fue que las desavenencias entre director y administrador llegaron a enconarse tanto que, tras una acalorada discusión, y aprovechando que el primero había abandonado su despacho, llevado por un arrebato el administrador hizo sellar la puerta con llave y cerradura nueva. Al advertirlo Gregorio Romero de Vicien, excombatiente y excautivo, no solo ordenó que abriesen de inmediato la puerta de su despacho, sino que durante unos días dejó encima del escritorio su pistola, como señal de autoridad y advertencia. Por supuesto, el administrador no se atrevió a volver a cerrarla.
 
Perfecto Arjones
Los operarios realizaban muchas veces el embuchado sin camisa por el calor sofocante que desprendía la maquinaria
Los operarios realizaban muchas veces el embuchado sin camisa por el calor sofocante que desprendía la maquinaria

El gobernador civil y el magnetófono
Romero de Vicien fue sustituido como director en 1953 por Dámaso Santos, quien impulsó decididamente la información cultural, dándole al periódico un acento más literario. Los domingos, por ejemplo, dedicaba una página a una novela policíaca («Un crimen perfecto», de S. C. Bridge; «Duelo en el bosque», de S. Castleman; etc.) y encargó a Rafael Quilis una sección titulada «Alicante y sus periódicos». Invitó a colaborar a Rafael Azuar y a Ernesto Contreras, a pesar de ser este último un hombre de ideología marxista. También desarrolló la sección de cartas al director, bajo el cauto título de «Opine€y guarde las formas».

A finales de 1954 tomó posesión como nuevo gobernador civil de Alicante un farmacéutico de Ciudad Real llamado Evaristo Martín Freire. Ya en su primer discurso se puso de manifiesto que no sabía hablar en público, aunque él estaba convencido de lo contrario. El discurso del anterior gobernador, Jesús Aramburu, fue publicado en INFORMACIÓN de manera muy resumida, pero el de Martín Freire hubo de aparecer íntegro y en negrita, por instrucción expresa al director. Ese mismo día, no obstante, Dámaso Santos hubo de acudir al Gobierno Civil para ser reprendido por el nuevo gobernador, al no haberse transcrito correctamente su discurso.

A partir de entonces, cada vez que había que publicar un discurso del gobernador civil, el director de INFORMACIÓN vivía un suplicio. O bien se tergiversaba o se suprimía lo más importante, en opinión del jerarca.
Lo ideal habría sido que el gobernador leyera sus discursos, y que después los textos fuesen trasladados a la redacción del periódico, pero al farmacéutico ciudadrealeño, seguro de su oratoria, le gustaba improvisar y discursear sin papeles. Para que las disertaciones públicas fuesen copiadas fehacientemente, Santos contrató a un taquígrafo que trabajaba en el INP, pero el resultado fue igual de frustrante, al adolecer los textos de falta de ilación y, en algunos casos, de incomprensión. Pese a ello, se publicaron algunos de los discursos tal como los había pronunciado el gobernador, pero éste se negó a aceptar que hablase tan mal y hasta acusó a Santos de querer desprestigiarle.

Desesperado, Dámaso Santos pidió permiso a sus superiores en Madrid para comprar un magnetófono. Como era un aparato que hacía poco que había salido a la venta en España, tenía un precio muy alto, pero aun así consiguió que le aprobasen su compra. Costó 20.000 pesetas, más que el salario anual de un redactor. El primer discurso de Martín Freire que fue grabado, se transcribió cuidadosamente, palabra por palabra, y así fue publicado. Una vez más, el director hubo de acudir al Gobierno Civil, para sufrir un rapapolvo. Santos le explicó al furibundo gobernador que el discurso estaba grabado y le ofreció escuchar la cinta, pero la respuesta fue soberbia: no era necesario oír la cinta, se habría equivocado el magnetofón.
 
 

Un periódico del Movimiento algo peculiar
El subtítulo de INFORMACIÓN dejaba bien claro desde el primer día que era un periódico controlado por la Falange. Como consecuencia de ello, no es de extrañar que fuese utilizado para ensalzar las figuras del Caudillo y de José Antonio Primo de Rivera. En todas y cada una de las fechas seña-  ladas del calendario franquista (18 de julio, 1 de octubre, 20 de noviembre) se realizaba sin rubor un gran despliegue propagandístico, publicándose grandes fotos y numerosas noticias relacionadas con el pasado victorioso y el presente prometedor del régimen. Todos los periódicos del Estado estaban obligados a ello. Como también lo estaban el resto de los medios de comunicación españoles, aunque fuesen de ti-tularidad privada.

Perfecto Arjones
Linotipistas y cajistas trabajaban a gran velocidad para componer las páginas antes de que llegaran las rotativas modernas
Linotipistas y cajistas trabajaban a gran velocidad para componer las páginas antes de que llegaran las rotativas modernas

En 1961, concretamente el miércoles 29 de noviembre, el periódico apareció con un cambio en su cabecera: aunque se mantenía el símbolo falangista del yugo y las flechas, su subtítulo ya no era el de «Diario de FET y de las JONS», sino el de «Diario del Movimiento en Alicante». Fue un cambio sutil pero significativo de lo que estaba ocurriendo políticamente dentro del régimen franquista. Evidenciaba el comienzo del declive de la influencia falangista en el Gobierno, a favor del Opus Dei. Cuatro años antes, Franco había nombrado ministros por primera vez a miembros del Opus, y el enfrentamiento entre éstos y los ministros falangistas no siempre fueron soterrados a partir de entonces. En enero de 1961, por ejemplo, estudiantes del Opus y de la Falange se enfrentaron públicamente en la facultad de Derecho de Barcelona. Y en la Junta Política nombrada en el IX Consejo Nacional del Movimiento, celebrado aquel mismo año, también por primera vez los falangistas empezaron a perder posiciones, aunque manteniendo todavía la primacía. Precisamente el que fuera gobernador civil de Alicante entre 1941 y 1944, Luis González Vicén (médico de profesión, lugarteniente de la Guardia de Franco, jefe del Servicio de Investigación e Información de la Falange, y consejero nacional entre 1948 y 1965) fue uno de los organizadores, como presidente del Círculo de Madrid, del grupo de presión falangista que intentó oponerse a la cada vez más activa presencia del Opus Dei en el aparato del Estado.

En la práctica, este cambio producido en 1961 apenas si tuvo reflejo en las páginas de INFORMACIÓN. Las noticias nacionales e internacionales venían servidas por las agencias oficiales (Cifra, Efe, Pyresa), y las locales y provinciales eran escrupulosamente censuradas por el gobernador civil de turno, a cuyas oficinas se enviaban los primeros ejemplares cada día, antes de su distribución.

Sin embargo, INFORMACIÓN tenía en aquellos oscuros años cierta peculiaridad con respecto al resto de periódicos del Movimiento. Una peculiaridad inducida por la provincia en la que había nacido y a la que servía.
La provincia alicantina siempre ha estado abierta a las corrientes migratorias, nacionales e internacionales. En ella se ha producido durante siglos un trasiego constante de culturas. Todo ello la ha convertido en una provincia tolerante y alegre. Económicamente, además, Alicante ha sido –y es– una provincia potente; la cuarta o quinta, según épocas, de España. En la actualidad, nuestra comunidad autónoma es la única en la que hay dos sucursales del Banco de España: existe una en Alicante desde mediados del siglo XIX.

Como el carácter de una madre se refleja en el hijo al que ha parido y criado, el espíritu tolerante y abierto de la provincia alicantina se reflejó en INFORMACIÓN desde el primer día, aunque tardaría muchos años en manifestarse abierta y libremente. Este reflejo no podía apreciarse en las páginas dedicadas a noticias nacionales e internacionales, pero sí en las que hablaban de acontecimientos más cercanos, titubeante y tímidamente al principio, reprimidas muchas veces por la censura del gobernador civil de turno, pero que apuntaban ya a un modo de ver la vida y de entender los acontecimientos algo distinto de cómo se veía en otras partes del país. No podían –tampoco lo pretendían– rebelarse contra el régimen paternalista y autoritario, pero algunos de los periodistas que dirigieron INFORMACIÓN durante las décadas de 1940, 1950 y 1960 –aun los que vinieron de otros lugares–, se vieron contagiados por este espíritu tolerante que los envolvía e intentaron cumplir con sus lectores de la manera más leal que las circunstancias les permitían. Algunos recurrieron a la intuición o al talento para rehuir la censura («Había que tener más ingenio que otra cosa para poder hacer un periódico de interés al público», recordaría Emilio Romero años más tarde, refiriéndose a su época de director de INFORMACIÓN); otros se valieron de personas interpuestas, como Dámaso Santos cuando invitó a Ernesto Contreras (trabajador de la Caja de Ahorros y comunista) a colaborar con el periódico. Lo hizo como crítico de arte, pero entre sus líneas se leían fácilmente críticas políticas más o menos atrevidas.

Y, como veremos más adelante, este espíritu de tolerancia y de ansia de libertad que siempre ha respirado la provincia alicantina, inspiró a otros directores y redactores de INFORMACIÓN en el camino de la recuperación democrática€, aunque con sobresaltos.
 
Perfecto Arjones
La rotativa apodada "Catalina" que sustituyó a "Genoveva"
La rotativa apodada "Catalina" que sustituyó a "Genoveva"


Premiado y efímero
Luis Pérez Cútoli (que había recibido el premio Luca de Tena en 1951) sustituyó a Dámaso Santos como director del periódico a comienzos de 1956. Pero estuvo en dicho cargo apenas unos pocos meses, ya que en agosto fue destinado a Madrid, para ejercer las funciones de subdirector del diario Pueblo.
En octubre, fue nombrado como nuevo director de INFORMACIÓN el voluminoso zamorano Timoteo Esteban Vega, que había dirigido anteriormente otros periódicos del Movimiento en Zamora y Valladolid.

También a comienzos de ese año de 1956 empezó a trabajar como redactor deportivo un funcionario del INP. Se llamaba Orlando Antonio Regidor Novoa, pero firmaba con el seudónimo de Orly. Poco tiempo después se convirtió en todo un referente para la afición del Hércules. Criticaba duramente al equipo cuando no jugaba bien, pero en los momentos difíciles y decisivos solía escribir unas crónicas tan emotivas que llenaba de aficionados el campo de La Viña.
 
 
 
Suplemento de verano y sección en valenciano
Bajo la dirección de Timoteo Esteban Vega solo se produjo una novedad importante en la plantilla: la incorporación, como subdirector, en enero de 1957, de José Sanz Moliner, que había trabajado antes en periódicos de Burgos, Lérida y Málaga.
En cuanto a contenidos, Esteban Vega apenas si innovó, hasta el final de su mandato.

La sección de Cartas al Director siguió apareciendo esporádicamente. Las noticias de la provincia procedían mayoritariamente de Alcoy, Elche y Elda, donde se decía que había una redacción especial, pero que realmente se refería al domicilio del propio corresponsal. Se publicaba los domingos un «Suplemento para los días de descanso», en el que continuaban ofreciéndose novelas de S. Castleman, las «Estampas alicantinas» de Gastón Castelló, «Pequeña historia de Alicante, en sus barrios» de Virgilio Miralles, y «Calles alicantinas», del presbítero Gonzalo Vidal.

Los artículos más amenos e interesantes solían ser los firmados por Vidal Masanet («El paso de las horas»), Orly, Fernando Gil («Los temas del día») e Isidro Vidal («Ventana abierta»), entre los redactores, y los de Ernesto Contreras (deliciosa su columna «Croniquilla del vivir») y Bernat (Bernardo, entonces) Capó, entre los colaboradores.

En enero de 1962 se llevó a cabo un cambio en la numeración del periódico. El martes día 2 apareció el siguiente aviso en portada: «Con el año nuevo INFORMACIÓN introduce una novedad en la numeración de cabecera. A partir de esta edición, suspendemos la cuenta iniciada desde el primer número –sujeta a errores de difícil corrección– para establecerla por anualidades. Este es, pues, el nº 1 del año XXII». El anterior, publicado el 31 de diciembre de 1961, fue el nº 7.052 de la primera época.

Dos novedades se produjeron en el estío de 1963: La aparición del primer suplemento veraniego: «INFORMACIÓN al sol. Crónica veraniega de la costa y la montaña», y la sección en valenciano «Parlem valencià», escrita por Carles Salvador, que salió algunos domingos a partir de agosto.
 
Perfecto Arjones
Redacción de INFORMACIÓN en la calle Quintana con periodistas como Fernando Gil
Redacción de INFORMACIÓN en la calle Quintana con periodistas como Fernando Gil

Un director franquista pero innovador
Félix Morales Pérez, nacido en Zamora el 2 de noviembre de 1921, fue franquista. Cuando murió, a los 89 años, era presidente de la Fundación Francisco Franco. Dicho esto, también hay que señalar que fue el primer director de INFORMACIÓN que puso las bases de la modernización del periódico, fundamentándose en el respeto hacia quienes tenían ideologías distintas a la suya (contrató a periodistas y colaboradores izquierdistas, pero que eran buenos profesionales) y la lealtad hacia el lector, cuyas noticias debían presentarse debidamente contrastadas (las locales, se entiende, puesto que las nacionales e internacionales llegaban desde las agencias a falta solo de imprimir).

Antes que él había llegado a INFORMACIÓN el administrador Vicente Rangel, procedente de Madrid, pero que había estado con anterioridad trabajando en el Pueblo Gallego, de Vigo, periódico también del Movimiento. Rangel recomendó al director del diario vigués, Félix Morales, para que sustituyera a Esteban Vega en la dirección de INFORMACIÓN, y así se hizo.

El martes 16 de diciembre de 1963 fue presentado Morales en la sede de INFORMACIÓN como nuevo director de este periódico y de la Hoja del Lunes, por el entonces secretario nacional de Prensa y Radio del Movimiento, Demetrio Castro Villacañas.
Antes de dirigir Pueblo Gallego, Morales había trabajado como redactor en El Diario Español, de Tarragona, y como redactor jefe y director en Proa, de León.

Morales inició muy pronto la renovación de la redacción, contratando a periodistas jóvenes, pero respetando a los que llevaban años trabajando en INFORMACIÓN. A mediados de 1964 se trajo de Pueblo Gallego al redactor Pedro Rodríguez, y poco después al fotógrafo Perfecto (Cholas) Arjones, y al hermano de éste, Manuel. Así fue cómo los hermanos Arjones sustituyeron en noviembre de 1964, como reporteros gráficos de INFORMACIÓN, a los hermanos García.
 
 Perfecto Arjones
A la izquierda el director Félix Morales y a la derecha Fernando Gil
A la izquierda el director Félix Morales y a la derecha Fernando Gil

Las órdenes y opiniones del gobernador Nozal
Cuando el gobernador civil, Luis Nozal, telefoneaba a Félix Morales (y lo hacía muy a menudo), éste le saludaba siempre con la misma frase: «A tus órdenes, Luis, pero nunca a tus opiniones».
A pesar de ser franquista, el director de INFORMACIÓN se atrevía a publicar críticas contra alcaldes y el propio gobernador, cuando las consideraba merecidas, lo que enfurecía a éste, que le llamaba para protestar. Entonces Morales le repetía dicha frase: Tengo que acatar tus órdenes, pero no tengo por qué asumir tus opiniones. Muchas veces, cuando el imponerse autoritariamente no compensaba el riesgo de ser acusado de abusar de sus atribuciones, transigía, pero otras veces Nozal recurría a la orden, simple y directa. Como cuando se propuso que, cada vez que viajara por la provincia, le acompañase un redactor y un fotógrafo. Morales se resistió, diciendo que, en la sección titulada «Gobierno Civil» se publicaría solo lo que él, como director, considerase que era noticia, y que no era necesario enviar siempre a un redactor y a un fotógrafo en sus periplos provinciales, pero Nozal se lo ordenó y aquél no tuvo más remedio que rendir sumisión a la autoridad.
 
 

Salir a la calle
Como decíamos, Félix Morales marcó un cambio en la historia de INFORMACIÓN. Como director de un periódico del régimen, no se apartó de la línea oficial en lo relativo a las noticias nacionales e internacionales, pero apostó por la crítica en lo local y provincial, e instauró criterios periodísticos más modernos.
Por una parte, instó a los redactores (acostumbrados hasta entonces a que las noticias les llegaran a través del teletipo) a que salieran a la calle: «Traedme noticias, reportajes y publicidad», les dijo. (Legalmente solo podían contratar publicidad los comerciales, pero algunos redactores eran verdaderos expertos en conseguirla). Y sus chicos comenzaron a salir a la calle y a escribir reportajes más humanos, del estilo de Pedro Rodríguez y Pepe Vidal Masanet.

Por otra parte, Morales potenció la participación, abriendo las páginas del periódico a sectores sociales y culturales hasta entonces vedados. La sección de Cartas al Director, aunque siguió sin ser diaria, adquirió más peso y prestigio. También abrió una nueva sección, «Ronda de firmas», y buscó colaboradores que supieran escribir y tuvieran algo que contar, aunque fuesen de una ideología opuesta a la suya. Entre las nuevas firmas estaban las de Josevicente Mateo (intelectual autodidacta y marxista), Enrique Cerdán Tato (periodista y comunista, ganador del premio Sésamo en 1964) y Juan Cantó Rubio (capellán y humanista). Al mismo tiempo, publicaba los sermones de los canónigos alicantinos que apostaron fuerte por el aperturismo de la Iglesia (Enrique Soriano, Jaime Riquelme, Bartolomé Albert), animados por los acuerdos aprobados en el Concilio Vaticano II.

Por último, impulsó la expansión del periódico por la provincia, mejorando su distribución, reclutando a más corresponsales y ofreciendo más información de las comarcas. En diciembre de 1964 se convocó, por iniciativa de Félix Morales, el premio «Los hombres del año» de INFORMACIÓN, precursor del actual «Importantes» de INFORMACIÓN.
Morales era un hombre recto, serio y honesto. Soltero y sin vida familiar, para él INFORMACIÓN era lo más importante de su vida, y la redacción estaba por delante de cualquier otra cosa. Podía estar atendiendo a una visita, pero si un redactor precisaba hacerle una consulta, le abría la puerta de su despacho para atenderle. Un despacho en el que apenas estaba, porque prefería moverse por la redacción, sentándose en las mesas y hablando con los redactores. Sí que estaba en su despacho un día que apareció un famoso apoderado de toros. Empezaba la temporada taurina y, al recibirle, vio cómo le dejaba encima del escritorio un sobre con dinero. Los gritos se oyeron en todo el edificio, al tiempo que el apoderado huía como alma que lleva el diablo. Morales imponía respeto. Tanto, que cuando entraba en la redacción por las mañanas, los redactores se ponían en pie.
 
Perfecto Arjones
Trabajadores de preimpresión en la rotativa de la calle Quintana en los años 60
Trabajadores de preimpresión en la rotativa de la calle Quintana en los años 60


25 aniversario
El domingo 10 de abril de 1966 apareció INFORMACIÓN con un cambio en la parte inferior de su cabecera, donde se leía: «Edita Prensa y Radio del Movimiento», y el domingo 24 de julio, además de las 16 páginas del número ordinario, salió con otras 32 dedicadas a glosar el 25 aniversario del periódico.
Con este motivo, el martes siguiente, en el hotel Carlton, se celebró una gala durante la cual se entregaron diversos premios: a los ganadores de los concursos convocados por el propio periódico (mejor artículo de opinión y mejor carta al director), así como los concedidos a algunos corresponsales, vendedores y redactores: José Manuel Martínez Aguirre recibió la Cruz de Caballero de la Orden de Cisneros, y José Gadea, Esteban Moreno y Francisco Fuster sendas medallas de la misma orden.
 
 

Unifax o La Cosa
En agosto de 1966, Antoñito Gilabert Trigueros, que llevaba veinte años recibiendo los teletipos, vio cómo en su salita era instalado un nuevo aparato. Llevaba una placa con su nombre: Unifax, pero Antoñito lo llamó La Cosa.
Al principio no estaba muy conforme Antoñito con la novedad, pero se armó de paciencia cuando le explicaron que aquella cosa nueva suponía un gran avance en su trabajo, y que solo había otras tres como ella funcionando en España.
El sábado 18 de septiembre empezó a funcionar La Cosa, y Antoñito hubo de reconocer sus ventajas: A través de aquel aparato, la redacción quedaba conectada con todo el mundo. Cada hora, Unifax transmitía cuatro fotos, directamente desde el lugar donde se producía el suceso. Y según echó cuentas Antoñito, se admiró al descubrir que aquella Cosa podía recibir, en un día, hasta 96 fotos. Y es que la ciencia avanzaba una barbaridad.
 
 

Adiós Genoveva; hola, Catalina
La vieja rotativa de INFORMACIÓN, Genoveva, trabajaba con cierta alegría cuando la tirada no superaba la docena de páginas. Pero cuando hubo que aumentar la tirada, la pobre Genoveva empezó a fallar y a menudo había que echarle agua por encima porque se calentaba demasiado.

En marzo de 1968, procedente de otro periódico del Movimiento, llegó al taller de INFORMACIÓN otra rotativa, más moderna que Genoveva, a la que muy pronto bautizaron los operarios con el nombre de Catalina. Fue emplazada al fondo, junto con la vieja Genoveva, que tardaría todavía un tiempo en despedirse para siempre. Con una mayor capacidad de páginas y de tirada, Catalina tenía además esa alegría yeyé del doble color en la impresión.
 
 

Quintana 40 en la segunda mitad de los años 60
En el periódico que dirigía Félix Morales se mezclaban redactores ya veteranos, como Pepe Sanz Moliner (subdirector), José Manuel Martínez Aguirre (redactor jefe), su hermano Carlos, Isidro Vidal, Fernando Gil, José Antonio Casino Rhoso, Pepe Vidal Massanet, Antonio González Pomata o Juan Gerona (que sustituyó a Orly al frente de la sección deportiva), con otros más jóvenes y nuevos, como Pedro Rodríguez o Pirula Arderius. Luego estaban los colaboradores: algunos llevaban años yendo por la redacción, como Paco Bas Mingot, Vicente Ramos, el padre Espinosa (el cura de Villafranqueza) o Ernesto Contreras; otros llevaban menos tiempo e iban de manera más esporádica, como Josevicente Mateo o Enrique Cerdán Tato.

Perfecto Arjones
Acto de toma de posesión de Jseús Prado como director de INFORMACIÓN en julio de 1971
Acto de toma de posesión de Jseús Prado como director de INFORMACIÓN en julio de 1971

Las mesas eran muy viejas y grandes, compartidas por dos redactores que se sentaban a cada lado. Las máquinas Olivetti también tenían muchos años de servicio y eran de gran tamaño. En las paredes había algunos cuadros colgados (lo más valioso sin duda de todo el edificio, pues eran de artistas tan prestigiosos como Emilio Varela). Eran propiedad de la Asociación de la Prensa, cuya documentación estaba guardada en el cajón de una de aquellas mesas. Porque el presidente de la Asociación coincidía que era el director de INFORMACIÓN, aunque quien llevaba la parte burocrática era Paco Bas. A partir de julio de 1969 sería nombrado presidente Isidro Vidal, quien conseguiría revitalizar e independizar la Asociación, con local propio, asumiendo la dirección de la Hoja del Lunes e instituyendo la Corrida de la Prensa.
En verano, el calor asfixiante que subía de los talleres no lograba ser contrarrestado por los viejos y enormes ventiladores que había adosados a las paredes, tan vetustos y mal colocados que solían caerse con facilidad, como aquél que casi descalabra a Pepe Vidal Massanet. Y allí que iba Antoñito, el taquígrafo, que además de coger teletipos y crónicas por teléfono, solía arreglar todos los problemas técnicos que surgían en la redacción, casi siempre con la única ayuda de un alambre.

Para saciar la sed, en el balcón había un botijo con agua. Era cambiado cada año por el padre Espinosa, que compraba uno nuevo y lo ponía en su sitio, tras cumplir con el ritual de arrojar el viejo a la calle.
Cuando el calor era agobiante, muchos redactores se quitaban las camisas y se quedaban en camiseta. A Pirula aquello no solo no la escandalizaba, sino que le hacía gracia. Comentándolo un día con el director, éste le dijo que se quedaban en camiseta por respeto a ella, porque antes se quitaban también los pantalones y se quedaban en calzoncillos.
En la planta de abajo, en los talleres, para contrarrestar los efectos nocivos del plomo, los operarios estaban obligados a beber un litro de leche al día, aunque muchos preferían traerse la botella llena de vino. Había una escalera interior que comunicaba ambas plantas del edificio, por la que circulaban constantemente redactores, fotógrafos y correctores, así como algún que otro ser vivo más pequeño y de cuatro patas, como Matilde, una rata enorme que en 1964 fue adoptada casi como una mascota.

Perfecto Arjones
Jesús Prado, en su despacho de la dirección de INFORMACIÓN
Jesús Prado, en su despacho de la dirección de INFORMACIÓN

Una prolongación de la redacción se hallaba en el cercano bar La Cabaña, todo un templo del periodismo alicantino. Allí se reunían los reporteros con colaboradores, profesores universitarios y policías. Eran frecuentes las veladas nocturnas en el sótano, amenizadas por el cantor argentino Cardoso. Y algunas veces iban por allí los grises, a buscar a Enrique Cerdán Tato cuando no lo encontraban en su casa. Se lo llevaban a comisaría como medida más de advertencia que de prevención, cuando algún gerifalte venía de visita desde Madrid. Entonces Cholas, que tenía cierta amistad con Luis Nozal por acompañarle siempre en sus giras provinciales (como reporteros iban Isidro, Pomata o Pepe Vidal), llamaba al gobernador a primera hora de la mañana para pedirle que dejara libre a su amigo Quique.
 
 

Años de transición 
Félix Morales fue nombrado en febrero de 1969 director general técnico de la Prensa del Movimiento, y se marchó a Madrid. Como director en funciones de INFORMACIÓN se quedó Sanz Moliner, hasta que llegó en octubre el nuevo director, Enrique Martínez Ballester, procedente del valenciano Levante.
Bajo la dirección de Ballester (sustituido a menudo por Sanz Moliner, en funciones), INFORMACIÓN perdió parte del impulso que le había dado Morales, hasta el punto de que, por primera vez, veía amenazada su hegemonía en la provincia, debido al crecimiento sostenido en ventas que estaba experimentando la edición alicantina de La Verdad.
Para resolver la situación, Félix Morales maniobró en Madrid hasta conseguir que fuese nombrado un nuevo director. El elegido fue Jesús Prado, que a la sazón dirigía La Gaceta Regional, de Salamanca.

Prado había sido nombrado director de un periódico cuando tenía 28 años, en 1969, lo que supuso un hito en la prensa nacional, dominada hasta entonces por la gerontocracia. Trabajaba en  Hierro, de Bilbao, y estaba a punto de contratar con El Correo, cuando le llamaron para dirigir el diario salmantino del Movimiento. Allí, en Salamanca, tuvo problemas con el gobernador civil, uno de los motivos por los que seguramente Félix Morales se fijó en él.
Jesús Prado Sánchez tomó posesión como director de INFORMACIÓN a finales de julio de 1971, en presencia de Félix Morales y del delegado nacional de Prensa, Propaganda y Radio del Movimiento. Al mismo tiempo, se anunció la adquisición de una parcela en el polígono de San Blas, para construir en ella la nueva sede del periódico, si bien la compra no se formalizó hasta el 8 de febrero de 1973.
 
 

El director del cambio
Prado retomó el proyecto renovador que había impulsado Morales y lo aceleró rumbo hacia una transición histórica, por un camino en el que no faltaron los obstáculos. El resultado fue que, en lo periodístico, INFORMACIÓN se adelantó unos años a la transición política que viviría el país en la segunda mitad de los setenta. La razón por la que tuvo éxito la apuesta de Prado se respiraba por doquier en aquellos años, sobre todo en la provincia de Alicante, donde la afluencia de turistas y el tradicional comercio con los países europeos avivaban aún más las ansias de recuperación de la libertad democrática.
Prado cambió secciones y creó otras, convirtiendo la política en el asunto estrella del contenido de INFORMACIÓN. Seguían respetándose, como no podía ser de otra manera, las noticias que llegaban de las agencias oficiales, pero en los reportajes y artículos propios, tanto de los redactores como de los colaboradores, empezaron a permitirse licencias impensables hasta hacía poco. La columna «Quintana 40» venía a ser como un editorial y «La Cucaña», firmada por Carlos Gómez, fue una de las primeras columnas políticas que se publicaron en un periódico español, desde el final de la Guerra Civil.

Aprovechando que la sociedad alicantina estaba cambiando, Prado recurrió a ese fermento cultural y coyuntural tan potente que se estaba generando (Asociación Independiente de Teatro, Aula de Cultura, Amigos de la Unesco), invitando a un grupo de personas críticas con el régimen a que escribiesen en las páginas de INFORMACIÓN.
Internamente, Prado inició una nueva fase de renovación dentro de la redacción. El esfuerzo que había hecho Morales en este sentido estaba casi agotado (el ejercicio del periodismo desgasta rápidamente porque exige mucha dedicación) y era preciso que entrase gente nueva y, a ser posible, joven. José Manuel Martínez Aguirre se fue a hacer política (le sustituyó Fernando Gil como redactor jefe) y casi al mismo tiempo entraron redactores como Carlos Gómez, María Rosa Mirasierras, Mario Sierra, Manolo Hostalet, Paco Poveda, Vicente Crespo (deportes), Antonio Dopazo (colaborador al que hizo de plantilla), el dibujante Enrique Pérez Penedo... También amplió la lista de colaboradores con José Ferrándiz Casares y universitarios como Enrique Giménez o Mario Martínez Gomis.

Con 28 años de edad, proveniente de Primera Página, y de la mano de Ernesto Contreras (que dejó de colaborar por razones personales, sustituyéndole como crítico de arte Rafael Navarro Mallebrera), José Ramón Giner también ingresó en INFORMACIÓN por aquellas fechas (1973). Lo hizo como auxiliar de redacción, haciéndose cargo del teletipo, pero Prado le pidió muy pronto que coordinase el suplemento de los jueves «Arte y Letras», que Giner ya había publicado en Primera Página. En 1978 fue nombrado redactor jefe, lo que provocó cierto recelo entre los redactores más veteranos.
Procedente también de Primera Página era otra de las incorporaciones de Prado a la redacción de INFORMACIÓN: José Vicente Botella, que muy pronto se hizo cargo de la delegación en Alcoy. Periodista de imaginación desbordante y de una personalidad muy marcada influyó en todda una hornada de colegas de La Montaña. Resideñço el diario en el paso de la tipografía a offset.

El periódico entretanto iba expandiéndose, aumentando la tirada y los espacios dedicados a la información provincial. Con ello se frenó el avance de la competencia e incluso se ganaron posiciones importantes en lugares donde se tenía hasta entonces una débil presencia. Así, el último día de enero de 1973, se inauguró oficialmente la delegación de INFORMACIÓN en Elche; la de Alcoy el 31 de marzo de ese mismo año; y a finales del año siguiente las de Elda y Benidorm.

La plantilla se renovaba y el periódico se expandía, pero las herramientas seguían siendo las mismas: muebles vetustos y máquinas de escribir anticuadas. El periódico se confeccionaba en el taller, pero Prado ordenó que esta tarea se hiciese en la redacción: el primer encargado de hacer la maqueta fue el dibujante Enrique. Y en el taller se seguía trabajando con linotipia, generando ese calor que se hacía casi insoportable en verano.
Por cierto, una de esas tardes veraniegas en la que las persianas del taller estaban levantadas para facilitar la entrada de aire, una pareja de turistas yanquis se detuvo en la acera para observar cómo trabajaban los operarios. «¡Qué cosa tan bonita!», exclamó la mujer en español y con el mismo entusiasmo con que habría admirado la imprenta de Gutenberg.
 
Perfecto Arjones
Multitud de vecinos se acercaron a la redacción para seguir el recuento en las elecciones de 1977
Multitud de vecinos se acercaron a la redacción para seguir el recuento en las elecciones de 1977

Tras la muerte del dictador
Cuando murió el general Francisco Franco (20 de noviembre de 1975), INFORMACIÓN distribuyó, junto con una edición especial, un cuadernillo central de 12 páginas, en huecograbado, titulado «Franco, ese hombre», que hacía semanas que estaba preparado. Tanto, que el papel había empezado ya a tomar un tinte amarillento.
A finales de aquel mismo año, INFORMACIÓN abrió sus páginas al debate sobre el futuro democrático que se intuía y deseaba para el país, apoyando decididamente la amnistía de presos políticos.
En 1976, Pedro Rodríguez volvió a firmar artículos (bajo el título «La colmena») como colaborador; y una de las cartas dirigidas al director, publicada el 18 de enero de aquel año, reclamaba la construcción de un momento en honor de Miguel Hernández.

Por cierto, un joven de poblada barba y aspecto jipi que se presentó en INFORMACIÓN con un proyecto de homenaje al poeta oriolano, empezó a trabajar por entonces en el periódico, en la sección de corrección que coordinaba Vicente Peris Mencheta. Se llamaba Vicente Martínez Carrillo y obtuvo poco tiempo después la licenciatura de Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Uno de sus primeros trabajos, ya como redactor, fue el de entrevistar a Ernesto Contreras, que presentaba su libro «Sixto». La entrevista salió publicada el viernes 25 de febrero de 1977.
El viernes 1 de abril de 1977 fue la última vez que apareció INFORMACIÓN con el símbolo de la Falange en su cabecera, así como el aviso de que era propiedad del Movimiento. En la portada, bajo el titular «Libertad de expresión», se informaba de que el Consejo de Ministros había aprobado un Real Decreto Ley por el que se reestructuraba el Movimiento Nacional, desapareciendo su secretaría general y extinguiéndose sus órganos de carácter político, que se transferían a la Hacienda Pública, y pasando varios servicios a la Administración del Estado, entre ellos los periódicos que hasta entonces habían pertenecido a la cadena del Movimiento. INFORMACIÓN había pasado a ser de los Medios de Comunicación Social del Estado.

Las primeras elecciones democráticas tras la dictadura franquista se celebraron el miércoles 15 de junio de 1977 e INFORMACIÓN cubrió aquel evento (campaña electoral incluida), con un equipo especial de redactores. El día en que se votó, Pirula Arderius y Pepe Vidal Masanet estuvieron haciendo el trabajo de calle.
La apuesta decidida de INFORMACIÓN por la democracia y la recuperación plena de derechos quedaba refrendada día a día en sus páginas. El 9 de noviembre de 1977, apareció un editorial titulado «Parlem castellá, hablemos valenciano», en el que se apoyaba el bilingüismo, y que tuvo eco en las Cartas al Director durante los días siguientes, como la remitida por Joaquim González Caturla y Jordi Colomina Castanyer, titulada «La nostra llengua, nuestra lengua».
Desde febrero de 1976, venía publicándose la sección «Crònica i noticia de la nostra terra», consistente en artículos en valenciano escritos por Joaquim Genís, Amadeu Fabregat o Vicent Franch.
El martes 14 de noviembre de 1978, con motivo del referéndum sobre la Constitución, INFORMACIÓN ofreció a sus lectores el texto íntegro en una separata.
 
 

Un sevillano con futuro
Un día del verano de 1978, se presentó en Quintana 40 un chico alto y delgado que venía a hablar con el director. No se conocían personalmente, aunque Prado sabía de él por un amigo común: Pepe Luis Benlloch, de Levante. Se llamaba Francisco Esquivel y era sevillano. Entre junio de 1974 y septiembre de 1976 había trabajado en El Correo de Andalucía y luego, durante nueve meses, en la edición sevillana de Informaciones. Le faltaba un curso para acabar la carrera de periodismo y había decidido cambiar de aires. Quería probar suerte en Alicante, concretamente en INFORMACIÓN. Benlloch le había dicho que era uno de los diarios de provincia más vanguardistas del país.

Isabel Ramón
Francisco Esquivel, en su despacho, tras ser nombrado director de INFORMACIÓN en 1991
Francisco Esquivel, en su despacho, tras ser nombrado director de INFORMACIÓN en 1991


El director le ofreció hacer prácticas durante el verano siguiente, y Paco aceptó. Uno de sus primeros trabajos fue entrevistar a El Cordobés, que salió publicado el martes 24 de julio de 1979.
Al finalizar las prácticas, Prado le propuso que se quedase en INFORMACIÓN, y Paco aceptó encantado.
En diciembre de aquel mismo año (1979), Prado le encargó la responsabilidad, junto con Vicente Martínez Carrillo, de coordinar el suplemento dominical. Y el 25 de abril del año siguiente, ambos redactores, Paco Esquivel y Vicente Martínez Carrillo, pasaron a formar parte de la plantilla del periódico.
 
 

En una nueva casa
En 1980 se produjo el traslado de la sede de INFORMACIÓN a la avenida del Doctor Rico, donde se había instalado la nueva rotativa Gazette, de ocho cuerpos, que imprimía por el procedimiento offset o composición en frío, en tamaño tabloide y con capacidad para tirar 25.000 ejemplares de 64 páginas a la hora. Las oficinas y talleres eran amplios, y las herramientas de trabajo se modernizaron, con un nuevo sistema de fotocomposición y montaje. Atrás quedaron la composición en caliente o con plomo, las mesas vetustas y las máquinas de escribir antiguas. José Vicente Botella fue el encargado de realizar el rediseño del periódico.

Perfecto Arjones
Cerdán Tato, en la calle, tomando datos para un reportaje en 1983
Cerdán Tato, en la calle, tomando datos para un reportaje en 1983


En la mancheta que se publicó en el primer ejemplar tirado por la nueva rotativa (27-11-1980), además de Jesús Prado como director y José Sanz Moliner como subdirector, figuraban Fernando Gil y José Ramón Giner como redactores jefes, y Manuel Hostalet y Francisco Esquivel como jefes de sección.
El martes 24 de febrero de 1981 INFORMACIÓN manifestó una vez más su apuesta por la democracia y las libertades, condenando el intento de golpe de Estado que se produjo la noche anterior. En este sentido, Jesús Prado firmó al día siguiente un artículo titulado «El fin de la noche».

El primer día de abril de 1982, el Senado aprobó el proyecto de ley de supresión de los Medios de Comunicación Social del Estado (MCSE), que preveía la enajenación mediante subasta pública de 27 periódicos de la antigua cadena del Movimiento, entre ellos INFORMACIÓN. El PSOE, todavía en la oposición (hasta que ganó las elecciones en octubre de ese mismo año y formó Gobierno), se opuso a la privatización de estos medios.
Aquel fue también el año del Mundial de fútbol en España, e INFORMACIÓN, lógicamente, se esmeró noticiando aquel evento, siendo además la provincia alicantina donde se jugaron los primeros partidos de la selección de Argentina, que había ganado el anterior campeonato. El jefe de la sección de Deportes era entonces Francisco Esquivel.
 
 
 
Incertidumbre
A finales de 1982, Prado se fue de director al valenciano Levante, acompañado de Paco Esquivel como redactor jefe. INFORMACIÓN se quedó bajo la dirección de José Ramón Giner, con Sanz Moliner de subdirector, Vicente Rangel de administrador y Fernando Gil de redactor jefe. Vicente Martínez Carrillo fue nombrado redactor jefe a mediados del año siguiente.

1983 fue un año tenso y agitado para la plantilla de INFORMACIÓN, como para todas las de los antiguos periódicos del Movimiento. El Gobierno socialista acabó por aceptar su privatización y, durante meses, aparecieron y desaparecieron diversas opciones para hacerse con la titularidad del periódico alicantino por antonomasia; un diario que seguía siendo el líder en la provincia y que ofrecía unas cuentas saneadas. Una de estas opciones la crearon los propios trabajadores del periódico, que estaban muy preocupados por su futuro, organizándose en cooperativa, pero no consiguieron la suficiente financiación. Cuando al final se produjo la venta, a los trabajadores se les ofreció su continuidad en la plantilla o pedir traslado a cualesquiera otras dependencias del Estado. Muchos decidieron quedarse; otros, en cambio, optaron por salir del periódico, como Enrique Pérez Penedo o Carlos Martínez Aguirre. Cholas fue destinado a la Conselleria de Cultura, y José Ramón Giner, María Rosa Mirasierras y Mario Sierra se fueron a la Universidad. Algunos, no obstante, siguieron vinculados a INFORMACIÓN como colaboradores. Giner, por ejemplo, continuó coordinando «Arte y Letras», el suplemento cultural que salía los jueves.
 
 

Privatización
El miércoles 14 de marzo de 1984 INFORMACIÓN fue subastado públicamente. Aunque era una oportunidad de oro para hacerse con una marca rentable, solo acudió a la subasta del diario alicantino Javier Moll, empresario catalán que también adquirió Levante, de Valencia, y La Nueva España, de Oviedo. Al día siguiente, el propio INFORMACIÓN contaba a sus lectores que había sido vendido, por 621.200.000 pesetas, a Prensa Alicantina, S.A., «formada por el grupo empresarial Prensa Canaria, que preside Javier Moll, y por entidades e instituciones financieras alicantinas». Asimismo, se hacía eco de las declaraciones que el presidente de Prensa Canaria había hecho a la agencia Efe, en las que manifestaba su «voluntad de orientar el periódico en una línea de servicio imparcial, pluralista y lo más amplia posible (€)», añadiendo en la misma entrevista que las motivaciones del editor «son netamente empresariales en todos los casos y están libres de cualquier influencia política o económica ajena al propio ámbito de la empresa periodística».

 El cambio de titularidad no se verificó hasta el 16 de mayo, día en que INFORMACIÓN apareció con el nombre de un nuevo director en su cabecera: Juan Francisco Sardaña Fabiani. Aquel mismo día, en un sencillo acto, Florencio Ahumada, representante de MECSE, y Javier Moll, presidente de Prensa Alicantina, firmaron los documentos del traspaso de propiedad del periódico. El flamante propietario de INFORMACIÓN tuvo un sonoro recibimiento: mientras salía del coche, Crisanto, un conserje con fama de bromista, hizo explotar cerca del automóvil un petardo de mediano tamaño. Moll, sonriente, agradeció tan vibrante bienvenida.

«Editorial Prensa Alicantina S.A. tiene como principal objetivo mantener y potenciar la independencia periodística al servicio de las necesidades, expectativas y requerimientos de toda la provincia de Alicante. INFORMACIÓN seguirá siendo el periódico democrático y pluralista de Alicante», se leía en la portada de aquel ejemplar del 16 de mayo de 1984.
 
 

Nuevos aires
En la mancheta del periódico, junto con Sardaña, figuraban Ramón Ferrando (subdirector), Lorenzo Galiana Gallach (administrador), Avelino Rubio, Fernando Pachón y Manuel Pío Rodríguez (redactores jefe), Enrique Entrena (Local), José María Triper (Nacional e Internacional), Alberto Olaizola (Provincia), y los responsables de las delegaciones: Justo Muñoz (Elche), Carlos Esteve (Elda), Vicente Zaragoza (Benidorm) y Mario Candela (Alcoy). Algunos de ellos, como el director, procedían de la edición    alicantina de La Verdad.

Desde el primer día de su privatización, en las páginas de INFORMACIÓN empezaron a aparecer noticias y artículos procedentes de la agencia OTR Press, que contaba con firmas ya conocidas, como las de Emilio Romero y Pedro Rodríguez, y otras que gozaban igualmente de prestigio, como las de José María García, Margarita Riviere, Josep Pernau, Martín Ferrand, Cándido, Montserrat Roig o Pilar Urbano, así como las de los humoristas Martín Morales y Perich.

Perfecto Arjones
Javier Moll, en el acto de traspaso de titularidad del periódico en mayo de 1984
Javier Moll, en el acto de traspaso de titularidad del periódico en mayo de 1984


Para conseguir una mayor difusión e incrementar ingresos, se confeccionaron más suplementos (La Tiza ya había salido el año anterior, 1983) y especiales, y se recurrió por primera vez a la promoción, como campaña de mercadotecnia para fidelizar lectores y captar otros nuevos. La primera de estas campañas de promoción consistió en el «Bingo millonario de INFORMACIÓN», que salió por primera vez el domingo 22 de septiembre de 1985.
Casi un año antes, en noviembre de 1984, dejó de publicarse la Hoja del Lunes. Como consecuencia de ello, el 26 de noviembre siguiente, lunes, INFORMACIÓN apareció en los kioscos de la provincia alicantina por primera vez en su historia, con un suplemento de veinte páginas titulado «Lunes Deportivo».

A finales de 1986 apareció una edición específica para las comarcas del Vinalopó y la Vega Baja, coordinada desde la delegación de Elche. En el verano de 1987, Avelino Rubio sustituyó a Ramón Ferrando como subdirector, que se marchó a Levante; y de este periódico valenciano regresó Francisco Esquivel acabando el año, para hacerse cargo de la dirección adjunta de INFORMACIÓN.
 

 
La vuelta del hijo pródigo
Vicente Martínez Carrillo, que había estado ausente un tiempo para hacerse cargo del Gabinete de Prensa de la Diputación, fue nombrado director de INFORMACIÓN el 1 de junio de 1988, en sustitución de Sardaña, que pasó a ser adjunto al director ge-neral (Jesús Prado). La mancheta la completaban Lorenzo Galiana (administrador), Francisco Esquivel (director adjunto), Avelino Rubio (subdirector), y los redactores jefes Justo Muñoz (Provincia), Jesús Alonso (Local), Vicente Bau (Deportes, Cultura, Sociedad y Espectáculos), Salvador Faus (Edición) y Fernando Pachón (Diseño).
Poco después, el redactor Francisco José Benito a la delegación de Elche, desde donde se trasladó a Alicante para ocuparse de tareas en la sección de Provincia y a informar sobre las infraestructuras, el turismo y los recursos hídricos. En esa época se incorporaron también a la redacción Rogelio Fenoll y Cristina Martínez.

En mayo de aquel año de 1988, entró en la delegación de Elda un joven alicantino, licenciado en Historia, que había trabajado en el periódico comarcal Canfali, de Benidorm. Se llamaba Juan R. Gil. En Elda estaba de delegado Baldomero R. Díaz, y a ellos se unieron a lo largo del año Jorge Fauró y Carmen Lizán. Tal como sucediera con otros redactores que empezaron a trabajar para INFORMACIÓN en Elda antes (Jesús Alonso, por ejemplo, en 1986) y después que él (Javier Izquierdo, Isabel Vicente€), Juan R. Gil fue trasladado a la redacción de Alicante. En su caso lo hizo para incorporarse a Local, y más concretamente a Política, en octubre de aquel mismo año.

Rafa Arjones
La redacción en 1991 funcionaba con el sistema ATEX aunque ya estaba a punto de cambiarse por equipos Mac
La redacción en 1991 funcionaba con el sistema ATEX aunque ya estaba a punto de cambiarse por equipos Mac

Otro joven que entró en la plantilla de INFORMACIÓN aquel año de 1988 era Antonio Cabot, que firmaría sus noticias con el nombre de Toni Cabot. Nacido en Aigües en 1964, había comenzado a colaborar el año anterior, cuando el entonces redactor jefe de Deportes, Manuel Pío Rodríguez, le encargó una página semanal sobre análisis deportivos y apuestas de quinielas. Vicente Bau, jefe de la sección de Deportes, le propuso como redactor de plantilla. Una de sus primeras entrevistas se la realizó a una yudoca desconocida, Miriam Blasco, que aspiraba a subir al podio en el campeonato de España de 1988, y que cuatro años después se convertiría en la primera española que conseguía una medalla de oro olímpica.

De la misma generación es Jorge Fauró que, tras su paso por Elda, asumió la sección de Tribunales en la redacción de Alicante,  hasta su traslado a la delegación de Benidorm. Volvió a Alicante para ocuparse de la sección de Política y Economía, jefatura que desempeñó hasta 2009, cuando pasó a realizar otras tareas ligadas al mundo de la comunciación. Regresó a INFORMACION en 2014 ya como subdirector para hacerse cargo de la nueva etapa digital y con posterioridad asume la coordinación de las áreas de Política y Economía.

El relevo de la sección de Tribunales tras la marcha de Fauró lo asumió Mercedes Gallego que llevó a cabo estas tareas hasta que seis años después fue nombrada  responsable de la sección Local de Alicante durante una década. En 2006, ya como redactora jefe pasa a coordinar la sección de Tribunales y Sucesos hasta la actualidad, ocupándose de la información judicial de los principales casos de corrupción que se han registrado en la provincia, así como el seguimiento del proceso judicial de la CAM.

A finales de aquel año de 1988 se publicó por primera vez «El Dominical», suplemento que vino a sustituir a «El carrer dels diumenges», en el que había secciones tales como «Días de radio» (Vicente Hipólito), «Coses de poble» (Bernat Capó), «Con la música a otra parte» (Victoria Casares), «Los papeles de Leuka» (Mario Martínez Gomis), «Postales alicantinas» (Fernando Gil), «Historias» (Joaquín Collado), «A sangre fría» (Enrique Cerdán Tato), «Así son» (Pere Miquel Campos), «Música» (José María Esteban), «Gastronomía» (González Pomata), «Libros» (José Ferrándiz Casares) o «Salud» (Octavio Aparicio).
 
 

Una nueva era
Probablemente, en el futuro los historiadores señalarán los primeros años de la década de 1990 como el momento en que comenzó una era, marcada por la fundación del proyecto Genoma Humano y por los avances en telecomunicaciones, con la sustitución de la tecnología analógica por la digital.
Sin embargo, la década comenzó con una guerra. La primera que fue retransmitida en directo por las televisiones y las radios: la denominada primera Guerra del Golfo.

Obviamente, INFORMACIÓN mantuvo al tanto a sus lectores diariamente de los acontecimientos que se estaban desarrollando en los escenarios del conflicto bélico. El miércoles 16 de enero de 1991 informaba en su portada de que «Los ejércitos situados en el Golfo están en máxima alerta. A las seis de la madrugada concluyó el plazo de la ONU a Irak», y en páginas interiores contaba cómo se habían redoblado las medidas de seguridad en los puntos estratégicos de la provincia y de la enorme expectación que había entre la población en general, con récords de venta de comestibles en los hipermercados: «Pryca ha dado salida en tres días a las previsiones para dos meses». En su columna diaria de la página 3, Paco Esquivel, bajo el título «Angustia de guerras televisadas», expresaba esa expectación generalizada con su fino y peculiar estilo: «No me lo diga: yo también he dormido fatal. Resulta incomodísimo darse la vuelta con la careta antigás€».

Dos días después, INFORMACIÓN sacó una edición especial, en cuya portada aparecía el siguiente titular: «Misiles de Irak bombardean esta madrugada Israel», y en su interior, un amplio despliegue 30 páginas ese día dedicadas a «La guerra del Golfo». La agilidad ya era un imperativo en aquella redacción, con lo que, pese a ser una noticia internacional, INFORMACIÓN dio cuenta a los alicantinos del inicio de la guerra antes que las cabeceras nacionales.
Pero dejemos aquella guerra, que como sabemos no fue la única que por desgracia se desarrollaría por aquellos territorios, y regresemos a la historia de nuestro periódico, donde se produjeron importantes cambios y celebraciones durante aquel año de 1991.

En junio, Esquivel sustituyó en la dirección del periódico a Martínez Carrillo, que pasó a desempeñar el cargo de subdirector general. En noviembre, la mancheta informaba de que el administrador era José María Carra, que los subdirectores eran Jesús Alonso y Justo Muñoz; los redactores jefe Carlos Esteve (provincia), Juan R. Gil (Local), Fernando Ramón (Economía y Nacional), Fernando Pachón (Diseño y Edición); y los jefes de sección: Vicente Crespo (Deportes), Alberto Olaizola (Cultura), Manuel Dopazo (Municipal), Rafael Torres (Economía), Baldomero R. Díaz (Elche), José López Marín (Elda), Javier Llopis (Alcoy) y José M. Carratalá (Fotografía).
 
 

Mirando al siglo XXI
En noviembre de 1991, INFORMACIÓN estrenó nueva rotativa. Una Man Roland 24 alemana sustituyó a la Gazette francesa, aunque instalada en un lugar distinto: en el polígono industrial del Pla de la Vallonga, donde hubo que habilitar dos naves para recibirla. Sus 118.000 kilos de peso fueron traídos desde Alemania en siete camiones. Los técnicos (alemanes y de INFORMACIÓN) tardaron un año en montarla.

La nueva rotativa era capaz de tirar un periódico de 128 páginas, con la posibilidad de incluir hasta 18 en color, a una velocidad de impresión de 60.000 ejemplares por hora. Diariamente iban a pasar por sus rodillos más de doscientos kilómetros de hojas, sobre las que se verterían alrededor de 200 kilos de tinta (la que contienen 125.000 bolígrafos). Silenciosa e informatizada, sacaba por la cinta transportadora los periódicos ya plegados, atados y con las etiquetas de destino, hasta las furgonetas que realizaban el reparto.
Con el funcionamiento de esta rotativa alemana, INFORMACIÓN estaba «mirando al siglo XXI».
 
 Rafa Arjones
La vicepresidenta de Prensa Ibérica, Arantza Sarasola, pulsa el botón de la nueva rotativa en 1991
La vicepresidenta de Prensa Ibérica, Arantza Sarasola, pulsa el botón de la nueva rotativa en 1991


50 aniversario
También en ese mes de noviembre de 1991, coincidiendo con la inauguración de la nueva rotativa, celebró INFORMACIÓN su quincuagésimo aniversario.
La gala se llevó a cabo en las instalaciones del periódico en el Pla de la Vallonga, el viernes 22 de noviembre. Acudieron cientos de invitados, entre los que estaban algunos de los periodistas, ahora famosos, que habían trabajado en INFORMACIÓN, como Emilio Romero y Andrés Aberasturi. Por supuesto, estuvieron presentes todas las autoridades de la provincia, encabezadas por el presidente de la Generalitat, Joan Lerma.  Éste reconoció en su discurso el arraigo que tenía INFORMACIÓN en la provincia de Alicante: «Las páginas de INFORMACIÓN son el reflejo de la sociedad alicantina (€). Es una cabecera que tiene el alma del entorno donde vive». Por su parte, el editor, Javier Moll, recordó que «somos un periódico comprometido en la defensa de los intereses de la provincia».
El domingo 24 salió un suplemento especial sobre la celebración del 50 aniversario y se entregó, gratis, un libro de Francisco Moreno Sáez que recogía los últimos cincuenta años de la provincia, a través de INFORMACIÓN.
 
 

Creciendo
A partir de 1992, Esquivel incorporó a nuevos colaboradores locales y nacionales. Entre los primeros estaban el exalcalde de Alicante, José Luis Lassaletta («Crónicas urbanas»), Andrés Castaño, Manuel Marco, Luis Segovia, Conrado Albadalejo, Antonio Gracia, Antonio Revert, Gerardo Muñoz€; y entre los segundos, a través de agencias, Juan José Millás, Camilo J. Cela, Manuel Leguineche, Pilar Cernuda, Fernando Jauregui y Javier Cuervo.

Hubo incorporaciones en la plantilla, como las de Susana Abia y Victoria Bueno, procedentes de La Verdad,, de donde también llegó Pedro Cerrada, y asimismo  se sumaron a la redacción Arturo Ruiz y África Prado. Y se abrieron nuevas secciones: «Arriba y abajo» (halagos y críticas), «Notas de sociedad», «Boquita de piñón» (citas de declaraciones recientes), «Con el ojo abierto» (foto denuncia), «Revista de prensa», «El personal», «La gatera» (columna de Enrique Cerdán Tato), «Alicante en el país de las maravillas», de José María Perea, etc.

En 1993 se abrieron delegaciones en Orihuela y Dénia, y también se puso en marcha el Club INFORMACIÓN. El 8 de febrero inició su actividad en la sede que la CAM tenía en la avenida Óscar Esplá, 37, y unos años después se trasladó a las propias instalaciones del periódico. El Club se convertiría en una seña de identidad propia y en un vínculo importante con la sociedad alicantina, organizándose actos en varias localidades de la provincia.

A finales de 1995, la mancheta presentaba algunos cambios: Jesús Alonso era director adjunto; Justo Muñoz y Juan R. Gil eran subdirectores; redactores jefe eran Fernando Pachón, Carlos Esteve, Fernando Ramón, Alberto Olaizola, Rafael Torres, José María Perea y Javier Llopis; jefes de sección: Mercedes Gallego (Alicante), Javier Izquierdo (Política), Manuel Dopazo (Municipal), Antonio Juan Sánchez (Elche), José López Marín (Provincia), Carlos Menéndez (Nacional), Vicente Crespo (Deportes), José M. Carratalá (Fotografía), Francisco J. Bernabé (Monográficos) y Joaquín Collado (Cierre).
En enero de 1996 fue nombrado un nuevo administrador: Juan Antonio López Ruiz de Zuazo, procedente de Diario de Mallorca, tras haber pasado por otras cabeceras del grupo en Canarias y Murcia. A diferencia de alguno de sus predecesores, no sólo se leía los diarios sino que era capaz de realizar análisis sustanciosos de no pocos apartados de la actualidad. Reestructuró todas las áreas de administración, convirtiéndo todas las áreas desde Marketing  y Publicidad hasta los sistemas de impresión y distribución en ágiles equipos y en modernas estrategias de trabajo para afrontar con solvencia los retos del siglo XXI.

En 1997, Pere Rostoll pasa a formar parte de la sección de Política, tras la marcha de Jorge Fauró a Benidorm, sección que ocordina hasta la actualidad.
 
Carratalá
Redactores trabajaban en las instalaciones de la Avenida de Doctor Rico en los años 90 tras el cambio de equipos
Redactores trabajaban en las instalaciones de la Avenida de Doctor Rico en los años 90 tras el cambio de equipos

El periódico de la provincia
En noviembre de 1998 se produjo un nuevo cambio de rotativa y de diseño del periódico, con una cabecera más sencilla. La nueva rotativa se compró a medias con el grupo Vocento y se instaló en el polígono de Torrellano. También empezó a hacerse una distribución conjunta con dicho grupo editor, que ahorraría costes y dejaba la competencia exclusivamente para la información propiamente dicha, y su consi-guiente venta en los kioscos.

En diciembre del año 2000, INFORMACIÓN sacó las ediciones propias de Alcoy-Comtat-Foia de Castalla, de Elda-Villena-Vinalopó y de Benidorm-Marinas (la de la Vega Baja apareció poco tiempo después). Con la publicación de estas ediciones INFORMACIÓN se consolidó como el periódico de la provincia de Alicante, afianzando su liderazgo y su arraigo. En el año 2000 entró en la plantilla, como administrador adjunto, Jesús Javier Prado Rodero, y comenzaron a publicarse las colaboraciones de Matías Vallés.

El nuevo milenio empezó como había acabado el anterior, con INFORMACIÓN siendo el líder de los periódicos que se vendían en la provincia.
Por aquellos años se publicaba el festivo «The Cabaset», una página de humor satírica, Ángeles Cáceres escribía las entrevistas de El Dominical, José María Perea era «El observador», y colaboraban habitualmente Manuel Alcaraz («La plaza y el palacio»; colaboración que compatibiliza en la actualidad con su cargo de conseller de Transparencia), Emilio Soler («Pretérito imperfecto», con ilustraciones de Pepe Díaz Azorín), Pablo Rosser («Historias de aquí») y Marc Llorente («A contraluz»), entre otros.
 
 
La web de INFORMACIÓN
En diciembre de 2000 comenzó a aparecer, junto con la cabecera del periódico, la dirección de su web: www.diarioinformacion.com,  que poco después fue cambiada por la de otro dominio, www.informacion.es, quedando ambas redirigidas.
La primitiva web era puramente testimonial. Atendida solo por personal informático, simplemente reflejaba la información publicada en la edición impresa, sin actualizaciones.

En 2004 empezaron a hacerse actualizaciones esporádicas en la web y cuatro años después se le dio un impulso importante, al crearse un equipo específico, con varios periodistas con Juan Antonio Giménez al frente, un informático y un comercial. La audiencia, no obstante, seguía siendo muy discreta (entre 30.000 y 40.000 usuarios únicos diarios) y el salvado de datos (el tiempo que tardan en reflejarse los cambios en la web) duraba 40 minutos, toda una eternidad en internet.
En 2010 el salvado de datos era ya mucho más rápido, y el equipo de atención de la web creció, incorporándose un «community manager» (encargado de difundir las noticias por las redes sociales).

En la actualidad, la audiencia de la web alcanza los 155.000 usuarios únicos diarios. El crecimiento sostenido es cuantitativo, y también cualitativo. Prensa Ibérica tiene una redacción central en Bilbao que atiende los contenidos genéricos de todas las webs de sus periódicos, y en la redacción de cada uno de ellos hay un equipo de periodistas, informáticos y comerciales que se encargan de las noticias y publicidad de sus respectivas provincias. En INFORMACIÓN, el núcleo lo forman cuatro redactores y varios comerciales, coordinados por el subdirector encargado de la red digital, Tomás Mayoral.

La apuesta de INFORMACIÓN está siendo la de priorizar la edición digital sobre la impresa, lo que supone un cambio radical. La inmediatez con que se dan a conocer las noticias en internet, obliga a dar preferencia a la edición digital del periódico. A partir de ahora, ya no habrá (no hay) una hora de cierre única, puesto que las noticias se están dando a conocer en la web a cada momento. Este modelo que INFORMACIÓN está poniendo en marcha es conocido como «online to print». Según este modelo, todo el personal de redacción trabajará muy pronto directamente en la web. Por consiguiente, la edición impresa, que se preparará por las tardes, será una selección de lo publicado antes en la edición digital, poniendo el énfasis en el análisis y la explicación.

Pero este cambio de prioridad no significa que INFORMACIÓN no siga mimando sus ediciones impresas, como lo ha estado haciendo hasta ahora. Todo lo contrario. El papel seguirá siendo importante para INFORMACIÓN, como sigue siéndolo para un sector de población tal vez más reducido que hace unos años, pero selecto a la hora de informarse en profundidad sobre aquellos acontecimientos y noticias que le interesan. Al fin y al cabo, un editorial en papel sigue teniendo, hoy por hoy, más credibilidad que un editorial en digital.
 
Rafa Arjones
Juan R. Gil después de ser nombrado director en octubre de 2004
Juan R. Gil después de ser nombrado director en octubre de 2004

Un director en época de crisis
En octubre de 2004 fue nombrado director Juan R. Gil, en sustitución de Esquivel, que pasó a desempeñar el cargo de director general de Contenidos.
Además de ellos dos, la mancheta la completaban: Jesús Prado (consejero delegado), Juan Francisco Sardaña y Rafael Claramunt (adjuntos al consejero delegado), Juan Antonio López Ruiz de Zuazo (director general de Gestión), Jesús Javier Prado (gerente), Miguel Llobell (gerente adjunto), Jesús Alonso (director adjunto), Justo Muñoz (subdirector), Fernando Pachón, Carlos Esteve, Fernando Ramón, José María Perea, Javier Llopis, José López Marín y Mercedes Gallego (redactores jefes), y Javier Izquierdo, Manuel Dopazo, Antonio Juan Sánchez, Vicente Crespo, Joaquín Collado, José M. Carratalá, Francisco J. Bernabé y José Emilio Munera (jefes de sección). Vicente Zaragoza estaba a cargo de la delegación en Benidorm y Mario Candela de la de Alcoy.

Dos días después de hacerse cargo de la dirección del periódico, Gil recibió la visita inesperada de Félix Morales. Vestido con una impresionante capa española sobre traje gris, el antiguo director se disculpó por entretenerle y estuvo en el despacho de Gil el tiempo justo para decirle que «con independencia de las ideas que cada uno tengamos, hay una línea de continuidad entre los directores de INFORMACIÓN. Me refiero a los que de verdad sienten este periódico. Sé que sabrá dirigir INFORMACIÓN y sepa que, aunque no lo precisará, quedo a su servicio para lo que necesite». Fue una visita fugaz, pero que sirvió para que el nuevo director recordase que lo importante no era la ideología que cada uno tuviera, sino la honestidad y el amor por el oficio, acentuando al mismo tiempo la responsabilidad que sentía desde que le comunicaran su ascenso.

Juan R. Gil era, desde hacía unos años, el mejor analista contemporáneo de la prensa alicantina. Después de que estallara, en diciembre de 1989, el conocido como «caso Valenzuela», por el que hubo de dimitir como presidente de la Diputación Provincial el dirigente socialista Antonio Fernández Valenzuela, Gil empezó a publicar cada domingo un artículo en el que analizaba la situación política y económica de la provincia, que muy pronto se convertiría en un referente de la opinión pública. Entre sus cientos de artículos, los ha habido tan presagiosos como el titulado «El alcalde que vive en El Campello» (6-5-2001), en el que apuntaba el inexplicable tren de vida del que hacía gala el entonces alcalde alicantino, Luis Díaz Alperi, hoy imputado por cohecho, información privilegiada y tráfico de influencias; o el titulado «Generación barracón» (28-9-2003), en el que denunciaba el deterioro de servicios públicos tan básicos como la enseñanza y la sanidad, pese a haberse multiplicado por tres la deuda de la Generalitat Valenciana durante los gobiernos de Eduardo Zaplana: «¿En qué nos han endeudado nuestros gobernantes entonces? (€) Colegios cuyas obras se demoran hasta la desesperación en contraste con las prisas que, cueste el dinero que cueste, la Administración es capaz de meter a cualquier obra si le interesa para unas elecciones, véase cómo se construyó e inauguró Terra Mítica», se afirmaba en aquel texto, donde se apuntaba ya la extraña actuación de Ciegsa, empresa recién creada para gestionar las infraestructuras alicantinas y de la que ahora, años después, se han confirmado sus irregularidades. En la actualidad, sigue analizando cada semana la situación política.
En 2005 hubo un reajuste en el organigrama del periódico: Javier Izquierdo fue ascendido a redactor jefe. Toni Cabot asumió la jefatura de la sección de Deportes y Rafa Arjones la de Fotografía.

Pilar Cortés
A la izquierda, el gerente Jesús Javier Prado y el director general de gestión, Juan Antonio López Ruiz de Zuazo
A la izquierda, el gerente Jesús Javier Prado y el director general de gestión, Juan Antonio López Ruiz de Zuazo

Al año siguiente empezó a colaborar, en las páginas dedicadas a Televisión y bajo el epígrafe «Maldeojos», Cipriano Torres; también lo hizo Luis de Castro («Desde mi terraza»); y José Ramón Giner, coordinador de «Arte y Letras», convino con el director convertir el suplemento en mensual, en vez de semanal, pero con más páginas y mayor consistencia. Un año después, José Luis Ferris iniciaría su colaboración dominical con «La palabra olvidada», título que cambiaría más tarde por el de «Abierto por reformas».


José Navarro
La redacción actual de INFORMACIÓN, en la avenida de Doctor Rico, en plena actividad
La redacción actual de INFORMACIÓN, en la avenida de Doctor Rico, en plena actividad


Durante la dirección de Juan R. Gil, el periódico hubo de hacer frente a los años más duros de la crisis económica que ha padecido el país, así como al cambio profundo que están propiciando en el periodismo las nuevas tecnologías.
 
 
 
Información TV
El 10 de noviembre de 2008 se iniciaron las pruebas de emisión de Información TV, que preparaban la programación oficial. Ésta comenzó a emitirse el 24 de noviembre. La sede de la nueva emisora de televisión digital estaba (y está) en la Plaza Virgen del Mar, 2, en Alicante; y su primer director fue Javier Izquierdo.
Izquierdo, nacido en el barrio sevillano de Triana en 1958 y licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, fue redactor del Noticiero Universal de Barcelona y El Periódico de Catalunya, antes de trasladarse a Elda, donde trabajó en la emisora municipal Radio Vivir y ayudó a poner en marcha la emisora de televisión local Telelda.

En 1988 se incorporó a INFORMACIÓN en la delegación de Elda y poco después fue destinado a la redacción de Alicante, donde llegaría a ser nombrado jefe de las secciones de Política y Economía, primero, y su redactor jefe después (enero de 2005).

El proceso de apertura de InformacionTV le ocupó más de medio año, y fue su director durante dos años más.
A mediados de 2010 Izquierdo regresó al periódico, para hacerse cargo de una subdirección. Tras un breve periodo de tiempo en el que Gemma Mateo estuvo al frente de InformacionTV, fue nombrado su director Adrián Ivorra, que se había incorporado al área audiovisual del grupo Editorial Prensa Ibérica en enero de 2005. En septiembre de 2015, Ivorra asumió también la dirección de LevanteTV.

InformaciónTV está evolucionando muy favorablemente, creciendo en programas de producción propia y ampliando su cobertura. Desde septiembre de 2016, además de Alicante y su área metropolitana, tiene cobertura en toda la Marina Baja, y antes de que finalice el año está previsto que complete las demarcaciones de Elche y de Orihuela-Torrevieja. El objetivo, por tanto, es convertirse pronto en la televisión de toda la provincia de Alicante.
 

 
Corrupción y opinión
Es bien sabido que, durante los últimos años, coincidiendo en parte con la grave crisis económica que ha padecido (y aún padece) el país, han salido a la palestra infinidad de casos de corrupción, sobre todo política. Como era de esperar, INFORMACIÓN ha dado noticia a sus lectores de todos y cada uno de esos casos. El domingo 4 de agosto de 2013, cuando parecía que se había alcanzado la cumbre de esta montaña de escándalos, INFORMACIÓN publicó un editorial ti- tulado «Los políticos ya no pueden sostener más esta farsa», en el que instaba a los jueces a «averiguar la verdad y determinar los hechos delictivos», y a los partidos políticos a que «acaben con la verdadera causa del mal: sus gigantescas estructuras clientelares». No parece que los políticos, en general, hayan hecho mucho caso.

También sobre la corrupción política y la crisis económica han opinado, a lo largo de estos últimos años, los colaboradores habituales del periódico, como Mar Esquembre («Hora de levantarse»), Ángel Luna («El curioso hablador»), Francisco Sánchez («El infractor» y «El punki»), Josefina Bueno («Con todos mis respetos»), José Asensi («Crónicas del limbo»), Javier Mondéjar («El indignado burgués»), Juan Antonio Gisbert («Aprendiendo de nuestros errores»), Bartolomé Pérez Gálvez («Sin permiso»), Carlos Gómez («Palabras gruesas»)€; aunque siempre hay alguno que prefiere mantener la mirada en el pasado, como Gerardo Muñoz («Momentos de Alicante»), o fijarla exclusivamente en esos personajes más o menos pintorescos que habitan nuestras ciudades, como Pepe Soto («Retratos urbanos»).
 
Pilar Cortés
Aitor Moll, a la derecha, anuncia el nombramiento de Toni Cabot como nuevo director
Aitor Moll, a la derecha, anuncia el nombramiento de Toni Cabot como nuevo director

 
El director actual
En abril de 2016, Toni Cabot fue nombrado director de INFORMACIÓN, en sustitución de Juan R. Gil, que pasó a ser el director general de Contenidos. Con 51 años, Toni había desarrollado casi toda su carrera profesional en la sección de Deportes del periódico, primero como redactor y       después como redactor jefe. El año pasado publicó su segundo libro: «Papá, misión cumplida: no hice el ridículo», una biografía del jugador de fútbol Juan Manuel Asensi. El primero fue editado en 1996: «Miriam Blasco, el precio del oro».

No era, sin embargo, la primera vez que un director de INFORMACIÓN había empezado su carrera profesional como redactor de deportes, ya que anteriormente lo habían hecho Jesús Prado y Francisco Esquivel. Sí que fue, en cambio, la primera vez que se producía un relevo en la dirección del periódico entre dos personas nacidas en Alicante.
El staff actual lo componen Toni Cabor como director; Javier Izquierdo, Fernando Ramón, Jorge Fauró y Tomás Mayoral como subdirectores; Mercedes Gallego y Mariola Sabuco como redactoras jefe; Joaquín Collado, Rogelio Fenoll, Francisco J. Bernabé, Rafa Arjones, José Emilio Munera, Manuel Alarcón, Isabel Vicente, Gregorio Bermúdez, Pere Rostoll, Carmen Lizán y Lorena Gil como jefes de sección.
 
Pilar Cortés
Reunión del staff del diario para decidir los contenidos de la portada de INFORMACIÓN, así como de los temas de la web.
Reunión del staff del diario para decidir los contenidos de la portada de INFORMACIÓN, así como de los temas de la web.

Vínculo emocional
INFORMACIÓN nunca ha dejado de ser el periódico más vendido y leído en la provincia de Alicante.
Su éxito radica en el lazo emocional que siempre ha mantenido con sus lectores, basado en su cercanía y en su identificación con la sociedad alicantina. La cercanía se ha conseguido a través de sus corresponsales y de sus ediciones comarcales, que han facilitado la publicación de noticias locales; y su identificación con los alicantinos se ha logrado con la presencia del periódico en todas aquellas actividades, ya sean culturales, festivas, económicas o deportivas, que han protagonizado los alicantinos en cualesquiera lugares de la provincia, así como en la defensa permanente de los intereses comunes: Educación, Sanidad, Turismo, Agua, Transportes, etcétera.

Durante estos últimos 75 años, el modo como los alicantinos se han enterado de lo que sucedía en su localidad, su comarca y su provincia ha sido sobre todo a través de INFORMACIÓN. La mayoría ha crecido viendo cada día INFORMACIÓN en su casa, en los kioscos o en las cafeterías. Muchos se han acostumbrado desde jóvenes a desayunar leyendo sus páginas. Una costumbre que perdura hoy en día, a pesar de internet y los móviles.

En los años 90, INFORMACIÓN llevó a cabo una campaña de contacto con sus lectores, en la que un equipo de entrevistadores, cámara en mano, grabó en vídeo a personas que encontraban leyendo el periódico. Una de ellas, una mujer de unos cuarenta años que se hallaba sentada en una terraza de la plaza del Mercado de Alicante (ahora plaza 25 de mayo), tras ser preguntada por qué leía INFORMACIÓN, respondió al instante: «Porque es lo único que nunca me ha fallado por las mañanas».

Roberto Milán
Instantánea captada a las puertas de INFORMACIÓN con la mayoría de la plantilla presente
Instantánea captada a las puertas de INFORMACIÓN con la mayoría de la plantilla presente


Pero INFORMACIÓN, aunque siempre se ha esmerado en ser leal y veraz, no es infalible. Al fin y al cabo, como decíamos al principio, un periódico está hecho por personas, y las personas cometemos errores de vez en cuando, por más cuidado que pongamos.

En cierta ocasión, el error consistió en omitir involuntariamente el anuncio del cambio de hora oficial, que, como es bien sabido, se realiza dos veces al año, en la madrugada del sábado al domingo. Esa mañana siguiente la centralita del periódico estuvo colapsada desde primera hora de la mañana, debido a la gran cantidad de llamadas que se recibieron. Casi todas eran para protestar porque no se había anunciado el cambio de hora. A pesar de que la mayoría de los medios de comunicación nacionales avisan también de dicho cambio horario, muchos alicantinos estaban (y están) acostumbrados a enterarse de cuándo se produce a través de INFORMACIÓN. En una de aquellas llamadas, una señora mayor preguntaba: «¿Verdad que no ha cambiado la hora? Hace un rato he discutido con unas amigas en el mercado porque decían que sí que había cambiado, y yo les he dicho que no era posible porque INFORMACIÓN no había avisado».

Así, pues, incluso en su falibilidad, INFORMACIÓN evidencia el estrecho vínculo que le une con sus lectores.


Galería de fotos del 75 Aniversario