26 de octubre de 2017
26.10.2017
26 de octubre Día del Daño Cerebral

El daño cerebral congénito y adquirido, la adaptación a la nueva realidad

Clínica Uner quiere dar visibilidad en el Día del Daño Cerebral a las personas afectadas por esta enfermedad, a los familiares y a las asociaciones que luchan por seguir cada día

26.10.2017 | 10:18
El daño cerebral congénito y adquirido, la adaptación a la nueva realidad

Tras 15 años de trabajo sanitario intenso abordando el daño cerebral congénito y adquirido Clínica Uner conmemora hoy el Día del Daño Cerebral con estas pinceladas de luz sobre el tema, el objetivo es dar visibilidad a las personas afectadas, a sus familiares y a las asociaciones en las que los afectados se unen para poder continuar con su vida de la forma más digna posible.

El daño cerebral adquirido ocurre en un día, en un minuto, en un segundo. El mundo se transforma, lo que antes se podía hacer sin pensar ahora ya no se puede hacer, se necesita ayuda de otros, quedando como cicatrices profundas, secuelas sensitivo-sensoriales, en el control motor, en la comunicación y deglución, en las emociones-personalidad, y en las funciones cognitivas. Quedan gravemente afectadas desde las actividades de la vida diaria más básicas, lavarse los dientes o vestirse, ir al aseo, hasta más complejas como el uso del móvil y el manejo del dinero cotidiano.

Esta situación requiere un proceso profundo de adaptación física y psíquica por parte del paciente y su entorno inmediato a la nueva realidad. Es fundamental el acompañamiento por parte de especialistas en la materia para que se dé una evolución óptima en las personas afectadas y su entorno. El tratamiento que se ofrece en Clínica Uner es multidisciplinar, es decir, hay intervención neuropsicológica, logopédica, fisioterápica y de terapia ocupacional. Para ello profesionales de las diferentes especialidades trabajan en equipo y coordinados en determinadas sesiones para dar solución de manera integrada al estado del paciente, se trata de un trabajo sinérgico, no una mera superposición de especialistas. De la actividad conjunta de los mismos surgen procedimientos terapéuticos avanzados que contemplan de forma íntegra a la persona y su entorno.



 

15 años trabajando por ellos

Los datos estadísticos de los 15 años de trabajo de Clínica Uner nos devuelven un panorama inquietante. Según estos, la tendencia de ocurrencia de daño cerebral, tanto congénito como adquirido, es ascendente, y la edad a la que sobreviene el accidente cerebral, en caso de adquirido, va en descenso, es decir, cada vez hay mayor incidencia de daño cerebral y en población de menor edad. Es por ello que se vuelve necesaria la colaboración y coordinación entre instituciones, asociaciones y entidades sanitarias especializadas para dar respuesta a la situación.

Por otra parte, es conveniente tener en cuenta que el daño cerebral infantil, tanto adquirido como congénito, existe igualmente y la estadística de Clínica Uner arroja un crecimiento progresivo. Se trata de una situación muy especial, ya que son cerebros «en construcción» y requieren una reconducción en sus procesos. Estos niños/as se encuentran en las aulas, donde la intervención y acompañamiento de profesionales especializados en daño cerebral es fundamental para la obtención de resultados, y por tanto, la cooperación entre instituciones educativas y entidades sanitarias especializadas. También hacer hincapié en la existencia de un daño cerebral «invisible», en los que el niño presenta una serie de síntomas leves que retrasan su aprendizaje. En ocasiones escuchamos «le cuesta un poco, no se esfuerza lo suficiente, no le gusta el cole?» y tras esto se esconden un conjunto de síndromes y patologías, que con un diagnóstico certero, se facilita su etapa escolar pudiendo aprovechar las mismas oportunidades que su grupo y evita complicaciones graves en la adolescencia y edad adulta.

Nueva piscina terapéutica

Como novedad, destaca la apertura de la piscina terapéutica de Clínica Uner para llevar a cabo las sesiones de terapia acuática de pacientes neurológicos, donde podrán beneficiarse de los efectos valiosos del trabajo en el agua. La piscina consta de grúa, cámaras subacuáticas, monitorización de imágenes, autocontrol de temperatura agua/ambiente, y una tematización del espacio para que las sesiones se desarrollen en un entorno apacible y desvinculado del concepto hospitalario/sanitario. Un deleite para los sentidos.

Desde la Clínica Uner quieren dedicar en el día de hoy, 26 de octubre, estas palabras a todas las familias que han visto cambiar su vida por el daño cerebral.

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